socio

I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member. Groucho Marx en Groucho and Me (1959).

lunes, 23 de mayo de 2011

salto, uruguay

Hace cuatro días Claudia Del Río me envió un correo en el que compartía la información sobre una bienal de arte que se hizo en Salto, Uruguay —y que para mí siempre será la melancólica línea de Los Olimareños en "Adiós a Salto": "Adiós mi Salto te dije un día mirando el último naranjal"—, en la que fue “la única artista argentina invitada”. Adjuntaba una nota en el diario El Pueblo de Salto donde se lee: «Se llevó a cabo ayer la primera actividad de la Bienal de arte, en la ciudad. El Puerto de Salto, sirvió de centro de una actividad a cargo de Claudia del Río, luego se proyectaron obras de Janaina Tschape; artista brasileña audiovisual y posteriormente hubo, perfomances (sic) visual y sonora de los músicos Santiago Tavella y Silvio Previale.
«EL PUEBLO dialogó con Claudia del Río, de Rosario, Argentina, artista plástica, docente en la Universidad de Rosario, se dedica a pintar, es dibujante y tiene (sic) el “Club del dibujo”, institución que nuclea a personas vinculadas a esta actividad.
«La artista brindó los principales detalles de lo realizado, en este sentido Claudia expresó que estuvo en nuestra ciudad hace un mes, vino a un viaje de reconocimiento del lugar y a ver qué estrategias iba a usar para esta ocasión.»
Claudia del Río, atrás, Tavella. Foto del diario El Pueblo.

Le respondí a Claudia que, visto desde esta orilla —y pese a que mi relación con Salto nunca fue muy fluida—, la cosa me generaba cierta familiaridad y, antes que causarme risa el “estilo” de la redacción del diario, veía allí un desconcierto conocido: ¿cómo poner en noticia cosas tan ajenas?
También había una foto en la que reconocí, a espaldas de Claudia, a Santiago Tavella, bajista, cantante y uno de los compositores del Cuarteto de Nos.
“Desde Rosario —decía Claudia en el mensaje— recibir invitaciones como esta, como la que recibí hace 2 años a la bienal de Porto Alegre, y la próxima de setiembre, a la bienal de Medellín, es un honor para mí: que mi trabajo tenga oportunidades no sólo en Buenos Aires”.
Hubo otro intercambio de correos con Claudia del Río, acerca de lo significativo que me resultaba encontrarme con esas palabras y esas imágenes. Claudia me escribió: “Significativas para vos, y sorpresivas para mí. El encanto de las palabras desconocidas, las champion y las caravanas, el banco de Marosa en el Concordia hotel, la tumba de Marosa sin flores por el dengue”.
Las caravanas, son los aros, pero siempre me gustó más esa palabra, que alude a eso, a caravanas que imagino transportando joyas en el desierto. Los champion, o championes, son las zapatillas. Las palabras que usé hasta los 11 años.
Este domingo 22, otro correo de Claudia me alcanzó estas fotos del banco de Marosa Di Giorgio en el Gran Hotel Concordia y la tumba sin flores.
 La tumba de Marosa Di Giorgio. Foto de Claudia del Río.
 Marosa en el banco del Gran Hotel Concordia.
El banco de Marosa en una de las fotos de los patios del hotel.