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I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member. Groucho Marx en Groucho and Me (1959).

sábado, 24 de diciembre de 2011

new balance

El crítico e historiador de cine Fernando Varea publicó la semana pasada en su blog EspacioCine.wordpress.com un balance de las mejores películas extranjeras, nacionales y no estrenadas comercialmente de 2011 que completaron realizadores, críticos, periodistas y curadores de Rosario y su zona. Destacarlo no es tanto un ejercicio de corroboración de lo que hemos estado viendo durante el año, sino una discreta anatomía de lo que ve la gente que hace cine en la ciudad y, también, dónde lo ve.
 Fotogramas de Incendies (Dennis Villeneuve).

 Fotogramas de El gato desaparece (Carlos Sorín).
Es decir, entre las elegidas hay películas que (además de internet, claro está) sólo se proyectaron en El Cairo Cine Público, como Incendies (Dennis Villeneuve) o La piel que habito (Almodóvar), o en el Espacio Incaa del ex cine Arteón, como Los labios (Ivan Fund y Santiago Loza) o El gato desaparece (Carlos Sorín). Lo que hace de este balance de Espacio Cine, a la vez, un relevamiento no sólo de la actividad cinéfila, sino de sus zonas, porque en El Cairo también estrenaron muchos de los realizadores que publican su lista en el blog, como Pablo Romano, Luciano Redigonda, Rubén Plataneo o Javier Matteucci, por citar algunos directores que zigzaguean distintas generaciones.
Entre las elegidas abundan las europeas y se siente aún la prédica de directores del viejo continente con sus tanques grandilocuentes, como Pedro Almodóvar o Lars von Trier, aunque por momentos gana la cinefilia más tradicional, con sus primeras líneas cargadas de John Carpenters o William Friedkins.
Por otra parte, la bitácora de Varea, que reúne comentarios y críticas propias y citadas (con la debida referencia), viene a llenar un espacio que rara vez pueden cubrir los medios más institucionalizados y, mucho menos, “el único” diario de Rosario.
Según recuenta el mismo Varea, la película que tuvo más menciones (entre los 32 especialistas consultados) fue Habemus Papa, de Nani Moretti (13), seguida de cerca por El árbol de la vida, de Terrence Malick; La piel que habito, de Almodóvar, y Medianoche en París, de Woody Allen (11).
La película argentina más votada fue El estudiante, de Santiago Mitre (12), seguida por Los labios (6), Las Acacias, de Pablo Giorgelli (5) y Un cuento chino, de Sebastián Borensztein (5). Después se ubicaron Aballay, de Federico Fernando Spiner (4), etcétera. A excepción de Gustavo Postiglione, que dejó en blanco la sección “Mejor película argentina” con unas disculpas a sus pares, en ese espacio es donde puede verse con mayor claridad no sólo la particularidad de los gustos de realizadores y críticos, sino sus declaraciones de principios.


Nota bene (27-12-2011)
Como el blog es también un lugar de anotaciones donde me gusta equivocarme, aprovecho el comentario que corrige Fernando, en lugar de Federico Spinner, para agregar un mensaje de Varea que acaso sirva a los lectores. Como la mayoría de las películas las vi online, tengo una vaga idea de los estrenos en salas locales (eso es lo que corrige Varea sobre lo que escribí), sin embargo, debo señalar –como creo que lo hice alguna vez–, que la programación de las salas funciona aún, pese a las facilidades de internet, como guía, como señal de edición: uno toma nota con esos programas de lo que hay para ver en la web.
Bien. Fernando Varea aclara: «Te hago unas observaciones sobre lo que escribiste en la primera oración: La piel que habito antes que comenzaran a pasarla en El Cairo se estrenó en otras salas (yo la vi en el Monumental); al Arteón yo le sacaría el "ex"; Los labios la han pasado varias veces en El Cairo, no en el Arteón (se produjo en parte con un subsidio de la provincia); a El gato desaparece también la vi en el Monumental.»