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I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member. Groucho Marx en Groucho and Me (1959).

miércoles, 14 de marzo de 2012

propiedad intelectual sí, libros no


Imagen tomada de Union6.

El servicio informativo de la Agencia Latinoamericana de Información trae hasta mi bandeja de entrada este artículo de Umberto Mazzei bajo el título “Crónica de las leyes contra el saber”, desde la quema no intencional de la Biblioteca de Alejandría al Nafta y su política de defensa de la propiedad intelectual de la industria del entretenimiento y la industria farmacéutica. O sea, por qué el imperio no quiere un saber libre y abierto.
La nota se refiere en particular al cierre de dos bibliotecas virtuales europeas (Library.nu y lfile.it, que ya están fuera de línea) a pedido de doce editores y dice: “Un objetivo de tal ofensiva es también borrar de la cultura a los autores incómodos. Son los autores con ideas contra los excesos del capitalismo más factibles que las de Marx los que van desapareciendo de las bibliotecas. Ni siquiera en la Facultad de Economía de la Universidad de Ginebra se encuentra la obra de Sismondi, el célebre ginebrino que acuño el término proletario, que prestó ideas a Marx y a Keynes y que es más actual que nunca. Es raro encontrar a Friederich List, Malthus, St. Simon, Pareto o a Sombart, inventor de la palabra capitalismo. No hablemos de un Geoge Sorel o un Jean Jaurèz, cuyo enfoque de la mundialización tiene total actualidad”.
Acá el texto completo de Mazzei.