socio

I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member. Groucho Marx en Groucho and Me (1959).

viernes, 13 de abril de 2012

everyone's waiting

Dibujo de Elena intervenido por Vicente.


Maravillas de la contemporaneidad, al menos de esa en la que puedo hacer pie: antenoche acompañé a mi hija a ver el capítulo final de Six Feet Under (temporada 5, episodio 12: "Everyone's Waiting").
Pensaba, deslizándome en esa experiencia emotiva, cuántas cosas están de algún modo presentes en ese final. Por un lado, las películas de Greg Mottola (sobre todo Superbad –2007– y Adventureland –2009–): el acontecimiento de un final que nunca deja de acontecer. Por otro, la definitiva carrera de la década (el episodio es de agosto de 2005), con sus guerras de principios de siglo (Claire discutió ya con Ted sobre la campaña del ejército estadounidense en Medio Oriente y es claro que, más allá de las buenas intenciones –como las de la serie–, la guerra es en sí un estado) y, también, con la certeza de que se entró en el último siglo de mi generación y la de los creadores de la serie, quienes imaginan un futuro (el 2085) en el escenario íntimo y sereno del lecho de muerte de Claire, junto a las fotografías con las que armó su personaje en las temporadas anteriores y son ahora un breve museo privado, acaso dotadas de un significado que sólo perciben esos ojos manchados de agua que están a punto de cerrarse.
No sé bien qué es lo que tanto atrajo a mi hija de Six Feet Under, es decir, además de lo que me declara (el interior tangible de esos personajes tocados por la muerte), pero atesoro la idea de que allí también hay algo así como un legado: ella percibe en esa historia no sólo lo que compartimos, también una deuda que le traslado y que los dos estamos pagando...