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I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member. Groucho Marx en Groucho and Me (1959).

sábado, 19 de enero de 2013

el juego de la heroína

Imagen tomada de 123RF (Fotos de archivo libres de derecho).

¡Uh, pero qué linda la nota de mi amiga Sonia Tessa en Las 12! El tema: las mujeres y el juego. Escribe, ya cerca del final: «Mangiaterra, una vez más, pone otro condimento en esta discusión, a través del libro Juegos inocentes, juegos terribles, de Graciela Scheines. “El mundo civilizado y ‘real’ de los hombres es un orden frágil, una pequeña patria amenazada. Las fuerzas oscuras de los demonios y los conjuros, los niños, las mujeres y los juguetes, están acechando para desbaratarlo cualquier día de éstos”, dice la autora, una pionera en la teorización del juego en la Argentina, en ese hermoso libro de 1997. Por su parte, y a partir de ese párrafo, la psicóloga apuntó que “en relación con la cosa medio peyorativa que hay sobre la mujer y el juego, está la potencialidad muy fuerte de lo femenino. A lo mejor juegan mucho con un sentido ligado a lo infantil. Pero también está en el carácter que conectan. La mujer como depositaria del relato oral, por ejemplo, todo ese bagaje queda a cuenta de las mujeres. A lo mejor los varones van a jugar al fútbol, pero hay toda un área de lo lúdico, lo que conecta con la otra realidad, con la no hegemónica, para llamarlo de alguna manera, que está muy vinculada con lo femenino”.»
La "Mangiaterra" (Mariela), mencionada en el párrafo, no es otra que mi esposa. ¿Será de ahí que se me ha dado desde hace rato por pensar que el único héroe de estos días sólo puede ser una mujer? Hasta la gente de mi admirada Golosina Caníbal ha reparado en esta obsesión.
Acá la nota entera.