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I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member. Groucho Marx en Groucho and Me (1959).

lunes, 4 de marzo de 2013

idiotas e ignorantes


Lo primero que pensamos este domingo, minutos antes de las 23, cuando nos llegó un correo de la Juvcentud del PRO que denunciaba un afiche de los jóvenes radicales en el que aparecían el millonario Mauricio Macri, el cómico Miguel Del Sel y el dirigente peronista Osvaldo Salomón enmarcando la frase de Marx: “La peor pesadilla de cualquier sociedad es que los ignorantes y los idiotas lleguen al poder”; lo primero que pansamos, decíamos, fue en celebrar. “Más Propuestas, Menos Agresión”, rezaba el comunicado del partido de Macri.

Sin embargo, pese a la adhesión que pueda concitar la cita del filósofo vinculada con esos tres personajes, el discreto festejo cedió paso al fastidio. La foto fue tomada durante las últimas elecciones provinciales, las que llevaron a Antonio Bonfatti a la Casa Gris y en las que el mismo Macri viajó hasta Rosario para celebrar que Del Sel, un humorista de poca monta que hizo carrera disfrazándose de mujer como en los asaltos de la secundaria y cuya visión de lo público acaso no salga de los umbrales del cabarute, había quedado a tres puntos de ser gobernador contra una alianza que integraban socialistas, radicales e “independendientes”, el Frente Progresista Cívico y Social cuya fórmula encabezaron Bonfatti y el radical Jorge Henn. Es más, el mismo Salomón se aparataría luego del PRO, donde acompañó a Del Sel como candidato a vicegobernador, arguyendo que su fórmula había ganado y por extraños motivos la dirigencia del PRO habría preferido no reclamar los resultados de los comicios.

En la foto, Del Sel y Macri festejan, entre otras cosas, la ineptitud palmaria de un partido centenario que alguna vez tuvo en sus manos Horacio Usandizaga y que hoy, por fuera de algunas figuras que decidieron construir algo al margen de los figurones ilustrados de siempre, han dejado al electorado a la deriva, es decir, en manos de los ignorantes y los idiotas, como antes sucedió con Carlos Alberto Reutemann.

Ignoramos si hay diálogo posible con un partido como el PRO, cuyos objetivos más visibles son la destrucción de la política y el encumbramiento de una gavilla de millonarios que, como en el caso de Macri, hicieron crecer sus fortunas a expensas de la deuda externa que estatizó Domingo Cavallo. Estimamos que los votos obtenidos por el PRO son los de la clase media enojada, desencantada de la política gracias a los servicios de peronistas, socialistas y radicales. Desde el socialismo, altas fuentes nos dicen que no, que en estas elecciones el PRO no contará con el apoyo del peronismo no oficialista y que es otro cantar. Acaso el mismo análisis hicieron los jóvenes radicales y piensan que es lícito decir una “verdad” pese a que quien la dice es responsable del lamentable camino con el que se construyó esa “verdad”.

Nosotros pensamos que la pesadilla que pregonó Marx es voraz y tuvo ya varios desenlaces en Argentina y Santa Fe: las juntas paramilitares, el mismo Reutemann, Fernando De la Rúa (responsable a la vez de los muertos de diciembre de 2001), o el presidente de Anillaco, que gobernó 10 años.

A los jóvenes radicales no le pedimos que callen lo que muchos pensamos, pero sobre todo le pediríamos que no sean idiotas ni ignorantes a la hora de pensar las estrategias que los devuelvan a la política. Porque Marx también dijo aquello de la la Historia se repite primero como tragedia y luego como farsa o comedia. Si lo próximo en la historia santafesina va a ser una pesadillesca comedia protagonizada por Del Sel, no nos quedan dudas de que los jóvenes radicales serán los bufones.