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I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member. Groucho Marx en Groucho and Me (1959).

miércoles, 3 de diciembre de 2014

en la nube negra



Con la presentación del libro Retórica conjetural o el nacimiento del sujeto, de Juan Bautista Ritvo –este jueves a las 19.30 en el Museo Estevez, de Santa Fe 748–, se presenta también la editorial que lo edita, Nube Negra, dirigida por dos libreros de Rosario, Natalio Rangone (Oliva Libros, en Entre Ríos 579) y Germán Armando (El Juguete Rabioso, Mendoza 784). Además, la editorial tiene como editor al mismo Ritvo, filósofo, psicoanalista, lector incansable y gigantesco.
 A Ritvo le preguntamos cómo fue pensado el catálogo de Nube Negra y si se plantea como un espacio que no había hasta ahora entre las editoriales.
“Los títulos iniciales –dice– son los tres psicoanalíticos: el mío, luego uno de Sara Vasallo sobre el deseo y la gracia en Pascal y San Agustín, y Metamorfosis de la melancolía, de Claude Rabant. Como ves: dos títulos en castellano y de autores locales y el tercero es una traducción del francés.
—¿Entonces cuál es el criterio?
—El criterio que tenemos es publicar sólo textos –sean locales, sean extranjeros– que estén pensados en primera persona por alguien que arriesga su posición en lugar de refugiarse en la cita incesante –el rezo, diría– del autor magistral. Este es el espacio editorial que queremos ganar.
—¿Y después?
—Habrá otros textos de filosofía y de literatura, a condición de que se respeten tales criterios. Por ejemplo, tenemos en carpeta para el año que viene –los tres títulos citados saldrán todos antes de la primera mitad del año que viene– un antología bilingüe hecha por Héctor Piccoli de autores alemanes que es extremadamente rigurosa en sus fundamentos.
 Germán Armando y Natalio Rangone.
Por su parte, Germán Armando dio detalles del proyecto.
—¿Cómo influyó tu experiencia como librero para montar la editorial?
—De manera decisiva, no hubiera llegado a la edición por otros medios porque no cuento con preparación académica y la relación que tengo con el ámbito de la producción literaria o filosófica es a través de la librería. Ahora, si la pregunta apunta a precisar qué le puede aportar la experiencia como librero al proyecto editorial, creo que se destaca principalmente una mejor orientación respecto a qué títulos, autores o temáticas pueden sobrevivir comercialmente sin renunciar a la calidad de la propuesta.
—En ese sentido, ¿cuáles son los libros que más demanda tienen en las librerías como la tuya?
—La idea original es editar libros de psicoanálisis y filosofía, en especial aquellos que trabajen ese cruce no siempre sencillo, no siempre fraterno; pero sobre todo nos interesa la impronta autoral, en el sentido de que la publicación se vea justificada por un decir no redundante con lo ya dicho o de sobra sabido. En la librería (Juguete rabioso) el material que mayor salida tiene es novela y cuento; no muy lejos, poesía y teatro; y después las disciplinas: psicoanálisis en primer lugar, filosofía y un poco más atrás las ciencias sociales, historia, estética. Diría que es una venta pareja en la que –a excepción de la ficción– no se destaca un área temática sobre otra, pero tampoco un título o autor sobre el resto. Es decir, es raro que de un título o autor particular registre una venta muy superior a la media.
—¿La editorial viene a cubrir algún hueco entre las publicaciones que hay en Rosario?
—En Rosario se edita muy poco en relación a la –por llamarla de alguna manera– vida cultural que tenemos, por lo que más que huecos hay océanos entre las publicaciones. No obstante, en los últimos años la edición local ha ganado en dinámica y ese panorama está mejorando; igualmente no creo que estemos enfocados a cubrir algún hueco o nicho, creo que inicialmente estamos preocupados por delinear título a título un perfil editorial con el que el lector pueda asociar “un libro no prescindible, bien presentado”.
—Las dos librerías se ocupan de vender ejemplares de editoriales independientes de Rosario, ¿cuáles de esas editoriales tiene más circulación y a qué lo atribuyen?
—En el Juguete rabioso la de mayor circulación es Beatriz Viterbo, creo que a ello contribuye un catálogo logrado en años de un trabajo sostenido y coherente en función de un perfil muy definido. Pero, como decía, en los últimos años han surgido y crecido muchas editoriales, principalmente abocadas a la ficción, se me vienen a la cabeza Rio ancho, Ombú Bonsai, La pulga renga, Serapis, Baltasara (seguro me olvido de varias); que vienen editando mucha producción local contemporánea y rescatando obras importantes de la ciudad y la región.
—¿Imaginan una competencia con otras editoriales nacionales o lo piensan del mismo modo a cómo funcionan las dos librerías: más especializadas, con un público que rara vez va a comprar a las grandes cadenas?
 —En el caso de las editoriales, con el tipo de catálogo que nosotros tenemos en mente, autores y títulos no compiten con los que pudieran publicar otras editoriales, antes bien se potencian o complementan: un autor remite a otro, se perfila una constelación; toman cuerpo ciertas afinidades temáticas o, aunque más no sea, alguna polémica. Autores y editoriales van tejiendo una trama que cuanto más concurrida más fuerte resulta, y por tanto, capaz de reportar beneficios a todos los que participan en ella. Seguramente el hecho de que Sudamericana venda muchos libros de Borges, antes que perjudicar favorezca a que Emecé venda los suyos de Bioy. Y también un índice auspicioso para la suerte de un libro de Beatriz Viterbo sobre ambos autores. Distinto es el caso cuando las grandes editoriales compiten entre sí ofreciendo bienes enteramente sustituibles: cada una tiene su biografía del técnico de la selección, sus predicciones para el 2015, su libro a favor y su libro en contra de Cristina (Kirchner). A un nivel general, puede que sí se da una competencia en bloque entre editoriales que promueven una literatura de entretenimiento, más episódica y empalmada con fenómenos comunicacionales masivos; y editoriales que promueven una literatura con los atributos que tradicionalmente le suponemos; pero –amén de una disputa bizantina– este sería un enfrentamiento tan desparejo que mejor ni plantearlo.
—¿Qué colecciones siguen?
—En la misma colección, Apertura, sigue el de Sara Vassallo y el de Claude Rabant, con traducción de Marcela Giani. Inaugurando una colección de literatura clásica, El peregrino querubínico de Angelus Silesius con traducción y notas de Héctor Piccoli y, también de Héctor, un trabajo sobre poesía del barroco alemán.