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I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member. Groucho Marx en Groucho and Me (1959).

lunes, 11 de enero de 2016

descargas de enero

Si las series fantásticas que vimos hasta ahora ponían en escena la biopolítica (la tragedia de los desplazados, refugiados y caídos del sistema representados por zombies o vampiros) o el poder a veces fallido del gran imperio (desde súper héroes oscuros como Daredevil o Jessica Jones a los más tradicionales como Heroes Reborn, Arrow o The Flash); algunas de las tiras televisivas que podrán verse en enero de este nuevo año exploran otro costado de lo fantástico y la ciencia ficción: la disolución del imperio (el poderío y la hegemonía militar y económica de Estados Unidos: “imperio” no es un concepto preciso, sino una suerte de metáfora para esa descripción) y el tráfico a veces “naif”, ingenuo y a la vez melancólico de la imaginería popular norteamericana con lo sobrenatural.
Veamos.
El 7 de enero CBS estrenó la comedia de media hora Angel from Hell (Ángel del infierno, con Jane Lynch en el papel de Amy, quien se presenta como un ángel de la guarda que tiene problemas con el alcohol; y Maggie Lawson como Allison Fuller, una dermatóloga perfeccionista).
Lynch es una mujer de mediana edad lasciva y típicamente despreocupada, pero es a la vez el ángel guardián de Allison, quien ejerce como dermatóloga con su padre (Kevin Pollak), mientras que su hermano, Brad (Kyle Bornheimer), inexplicablemente vive en su garaje. Al principio no está claro si Amy es un ángel real o sólo una acosadora.
Pese a la clara clave de comedia, el drama que subyace en esta suerte de remake de amas de casa con un fantasma amigable y trastornado, es el de una mujer eficiente que ha confundido bondad con corrección. Cuando Lynch se presenta como ángel guardián a Allison, ella le dice que pudo obtener toda la información que acaba de darle de Facebook. Que un ser sobrenatural deba sobreponerse a las estupideces de una red social y establezca esas diferencia ya es algo digno de celebrar.


El 14 de enero USA Network estrenará Colony, que devuelve a la pantalla a Josh Holloway (el Sawyer de Lost, de la mano de uno de los creadores de aquella legendaria serie, Carlton Cuse), aunque en realidad ya difundió el episodio piloto en la red el 21 de diciembre pasado –puede verse si se lo descarga de algún sitio de archivos torrent–. Con sus tres episodios iniciales dirigidos por el argentino Juan José Campanaella (sí, el hombre que se ufanó de sentarse junto a la jueza Arroyo Salgado durante el debate presidencial Scioli-Macri), Colony trascurre en un futuro cercano en una ciudad de Los Ángeles dividida por un muro gigantesco e invadida por seres que no conocemos hasta entrada la temporada. Lo que conocemos son los efectos de esa invasión: los ciudadanos solo pueden movilizarse en bicicleta y están vigilados de modo permanente y hasta violento por drones que sobrevuelan la ciudad. Cuse dijo que se inspiró en las imágenes de la París invadida por los nazis, de las que pueden verse fotos en las que unas sonrientes señoritas toman café en las mesas de la vereda de un bar acompañadas por uniformados con las insignias de las SS.
Campanella, a su vez, recordó los años de la dictadura cívico-militar argentina, en la que la gente hacía su vida cotidiana mientras los militares secuestraban y asesinaban personas.
La trama entre colaboracionistas y rebeldes (que invocan la figura de un tal Gerónimo) es el meollo del asunto. A Holloway lo acompaña otra ex gran-serie, Sarah Wayne Callies, la finada esposa de Rick Grimes en The Walking Dead.
En Argentina el canal TNT emitirá Colony, aunque aún no está claro si en simultáneo o en diferido.



El domingo 24 de enero FOX emitirá el primero de los seis episodios de la miniserie que continúa la ya legendaria historia de X-Files (sí, Los expedientes secretos X). Y el lunes siguiente emitirá el segundo. Con los originales David Duchovny (Mulder) y Gillian Anderson (Scully), este reencuentro con la serie contará también con episodios escritos por su creador, Chris Carter (que venía de errarle a un par de proyectos que repetían su fórmula más exitosa, como The After, que Amazon dejó morir) y con la presencia de Mitch Pileggi (el jefe Skinner) y Robert B. Davies (cáncer man o el hombre que fuma).
Para la escritura de los seis episodios fueron invitados a participar algunos de los más célebres creadores que se foguearon en X-Files, como Frank Spotnitz (de quien hoy puede verse su adaptación de El hombre en elcastillo –la novela de Philip K. Dick– en diez episodios producidos por Ridley Scott) y Vince Gilligan (Breaking Bad y Better Call Saul), quienes se disculparon y lamentaron no poder hacerlo.
Según el mismo Carter, la miniserie recuperará algunos de sus tópicos más perdurables, como el del “Monster-of-the-Week”(“El monstruo de la semana”) y tres de sus capítulos estarán dedicados a conspiraciones que ocultan la vida extraterrestre en el planeta.
Anderson y Duchovny vienen de hacer sendas series (TheFall, con una Gillian Anderson madura, esbelta y provocativa como no se animó a hacerlo en “X-Files”entre 1993 y 2002; y Californication y Aquarius, en las que a Duchovny le caben los calificativos usados recién para su compañera), por lo que puede verse en el tráiler difundido hace dos meses de la miniserie, es probable que algo de esa nueva pátina ambigua y erógena se les pegue en esta reedición de una de las series que más aportó a los procesos narrativos de la televisión de las últimas décadas.


Para quienes aún esperan algo de los superhéroes de historieta tratados como en las películas, en las que uno llega a confundir la historia de Batman con la del Hombre Araña y el Increíble Hulk, también hay una serie que se encuentra con el universo desplegado en Arrow y The Flash. Se estrena en CW (es probable que Netflix la adquiera) el 21 de enero y se llama Legends of Tomorrow (no parece necesario agregar una traducción).
“Legends of Tomorrow” acopia personajes de Arrow y The Flash e incursiona con algunos nuevos, como en Los Vengadore (o The Avengers, que deben ser lo mismo pero a fuerza de repetir tramas y efectos ya perdimos la noción de quiénes se trata o si Aquaman es uno de ellos). Uno de los directivos de CW cuyo nombre se nos quedó grabado, Mark Pedowitz, describió la nueva serie como “divertida”, “grandiosa” y “más liviana que Arrow y The Flash“. Creemos que Pedowitz dio ya suficientes señales.


Hay mucho más, claro, pero de las series de enero la que más nos interesó hasta ahora es una protagonizada por Tom Ellis, basada en un cómic (pero el cómic tiene el sello de Neil Gaiman) y desarrollada por Tom Kapinos (creador de Californication). Se llama Lucifer (sí, su personaje principal es el mismísimo demonio con ese nombre que significa ël que trae la luz") y Fox estrena el primero de sus doce episodios el lunes 25 de este mes (también en Argentina).
La serie ya contó con la bendición de la AFA (nada que ver con el fútbol: American Family Association: la liga de la moral cristiana más conservadora de Estados Unidos), que envió una petición a FOX para que cancelara la serie con el argumento de que “Glorifica a satanás”. Quien respondió fue Gaiman: recordó que a mediados de los 90 la misma asociación pidió que se quiten de circulación su ciclo de historietas “The Sandman”, alegaban que iba contra las buenas costumbres por tener como héroe a una lesbiana y una transexual. Así las cosas, “Lucifer” tiene ya un buen empuje y quizás lo que más fascina (además de los diálogos irónicos y autosuficientes de Kopinos) es que pese al aura de decadentismo de nuestro demonio, lo más atractivo es la capacidad de los mortales para caer en las redes de la tentación y la verdad absurda (nadie puede mentirle a Lucifer y su presencia lleva a declarar las verdades más descarnadas), lo que nos recuerda de algún modo las lecciones burocráticas que el diablo daba a su sobrino en un librito memorable de C.S. Lewis escrito durante la Segunda Guerra: un diablo que aconseja a su acólito hacerse cristiano y, sobre todo, progreista, para preservar su autoindulgencia.
Pese a la advertencia de la AFA, “Lucifer” puede resultar acaso de lo más intenso dentro de esta nueva órbita de las series.


Para cerrar, cabe recordar algunas cifras recogidas en un informe del canal FX sobre series producidas en 2015. El año contó con 409 dramas, comedias y miniseries, un 9% más que las 376 desarrolladas por la televisi;on estadounidense en 2014, y un 94% más que las que se produjeron en 2009, que sumaron 211. Justin Landgraf, uno de los gerentes de ese canal, señaló que se espera un boom de las series entre este año y el siguiente, y que luego la cosa comenzará a decaer.
Por último, el informe señala que en 2002, cuando FX lanzó su serie The Shield, la televisión por cable apenas producía 31 series contra 181 que se realizaba en las grandes cadenas. Hoy las series son cada vez más un territorio que se explora en las plataformas “on demmand”, como Netflix, Amazon o Hulu.
Y para terminar, si el único interés es retomar las series de las que todos hablan sin decir nada, a no gastarse, The Walking Dead vuelve el 14 de febrero con la segunda parte de su temporada seis. Su precuela, Fear the Walking Dead, está de vuelta el 10 de abril con su séptimo episodio. Menos pijotera, la sexta temporada de Game of Thrones arranca en HBO el 24 de abril. La genial precuela de Breaking Bad, Better Call Saul”, estrena su segunda temporada el 15 de febrero, pero ese mismo día se estrena una serie basada en un libro de Stephen King y producida por JJ Abrams llamada 11-22-63, en la que James Franco debe volver a noviembre de 1963 para evitar el asesinato de John Fitzgerald Kennedy. Una nueva señal para una vieja teoría: las series reescriben la historia.