socio

"I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member." Groucho Marx en Groucho and Me (1959).

lunes, 26 de junio de 2017

el ajuste que se viene

El 25 de mayo pasado, desde Seúl, Corea, el periodista Alejandro Bercovich escribía para su columna en DiarioBae: “El momento bisagra que atraviesa la República de Corea tiene especial interés para Argentina ahora que Cristina Kirchner vuelve a crecer en la escena política criolla, dado que su desarrollo tardío fue un ejemplo a seguir para varios economistas de su gestión. A diferencia de Australia, el modelo con el que sueña el equipo de Mauricio Macri, este país no basó su salto adelante en la explotación de los recursos naturales -que casi no tiene- sino en la industria manufacturera, que pasó de representar un 14% de PBI en 1965 (menos que en Argentina hoy) al 31% en 2015”. El párrafo, incluido en un análisis económico, es también parte de una crónica, en la que Bercovich –autor de “Estoy Verde” (el libro en el que describe la dolarización de la economía argentina), columnista en C5N en el programa de Gustavo Sylvestre y quien tiene desde este año su programa en RadioConVos.com todos los sábados de 10 a 13– describe el modo en que los coreanos circulan por la calle y cómo actúan en el trabajo.
Imagen tomada de "Notero de a pie".

Aunque especializado en Economía, los intereses de Bercovich son variados y fundamentados, según puede leerse en sus columnas y tal como se los puede escuchar en la radio porteña. Pero además, el párrafo también señala un trabajo metódico en el que cada dato, cada detalle y cada escena está acompañada de su contexto.
Hoy está escribiendo un nuevo libro con un economista de Rosario, pero prefiere mantener la reserva. En esta entrevista Bercovich analiza los temas más ventilados de la actualidad política y reflexiona a la vez sobre su propio trabajo.
—Como periodista especializado en Economía, ¿cómo evaluás esta situación en la que desde un gobierno que tomó medidas económicas drásticas, se augure que las elecciones se definirán por la política?
—Me parece que esto de que la elección se defina por la política tiene que ver con que hay un núcleo duro de apoyo al gobierno de (Mauricio) Macri que es indiferente a la situación económica, es un apoyo estrictamente político, ideológico, que tiene que ver con el rechazo al kirchnerismo, a la corrupción. Pero también el rechazo a muchas de las políticas económicas que significaron mejoras en niveles de vida para amplios sectores de la población. Ahí me parece que la lectura que hizo el gobierno es correcta y por eso le va a seguir yendo bien. Confrontando con el kirchnerismo se evita que lo midan por sus resultados económicos.

domingo, 18 de junio de 2017

bien, nada

En las propiedades del archivo de Word se establece que fue creado "‎lunes, ‎16‎ de ‎mayo‎ de ‎2005, ‏‎10:24:40 p.m."

Por Elena Makovsky (9 años entonces)


En Buenos Aires, en la Feria del Libro. Afuera había un lío atroz porque es un lugar donde se presentan un montón de libros entre todos esos libros se presenta el de Luis María Pescetti un recital muy divertido donde hay canciones juegos y por supuesto lee partes del libro Chat Natacha chat. Pues el recital fue dentro de una sala. La sala era medio pequeña para tanta gente, alguna gente estaba atrás de unos barrotes que protegían la sala la gente se quejaba porque se veía en una pantalla pero no había sonido y cerraban las puertas y luego llegaron los equipos de sonido y se pudo escuchar bien. Leyó un cuento que está muy bueno que “Natacha” le pregunta a sus papás qué hacían cuando ella no estaba. Está muy bueno porque ella se preocupa de que sus padres pensaran en su mejor amiga “Pati” y no en ella. Cantó canciones como una que sus padres quieren sacar información sobre el chico y nada más las respuestas que le sacan son “Bien” y “Nada”. Entonces el público dice “Bien” o “Nada”, por ejemplo, le pregunta: ¿Cómo te llevás con tus amigos, te va bien en el cole? Y el público responde: “Bien”. Eso es lo que tiene “Luis”, tiene eso de que hace muchas cosas con el público y otros cantantes nada más cantan, divierten, pero no hacen nada con el público, en cambio Luis comparte mucho con el público.


sábado, 17 de junio de 2017

modo viernes

Y estuvimos nomás en "Modo Viernes", el programa que conducen Guillermo Martin, Gerardo Martínez Lo Ré (cuyo viaje transoceánico nos dio la oportunidad de sentarnos en su silla) y Fabio Rodríguez en Radio Universidad: el mágazin de una hora que te da tema para el fin de semana. Sorteamos bolsas camiseta de supermercado, como las que generosamente te daban en el súper hace poco más de un año atrás, esbozamos teorías acerca de las canciones de María Martha Serra Lima y nos despedimos con Fred Bongusto.

lunes, 12 de junio de 2017

el concepto del pene: cómo mofarse de los estudios de género en la academia

Este artículo se publicó originalmente en Skeptic y llegamos a él a través de la traducción de Marta Estévez Pequeño para SinPermiso. Para quienes lean en inglés, agregué hipervínculos del artículo original y otros de referencia.
El engaño
El supuesto científico y metacientífico androcéntrico de que el pene es el órgano reproductor masculino es apabullante y, en gran parte, indiscutible.
Así es como empezamos, usamos esta oración absurda para presentar un «artículo» de 3.000 palabras que no es sino un completo sinsentido disfrazado de erudición académica y que, posteriormente, una revista académica del ámbito de las ciencias sociales con revisión por pares aceptó y publicó.
Este artículo nunca debería haberse publicado. Con el título «El pene conceptual como un constructo social», nuestro trabajo «argumenta» que «El pene con respecto a la masculinidad es una construcción incoherente. Se defiende así que el pene conceptual se comprende mejor no como un órgano anatómico, sino más bien como una construcción social performativa y un constructo difundido a nivel social». Todo ello con el objetivo de demostrar la afirmación del filósofo David Hume de que existe una profunda brecha entre lo que es y lo que debería ser. Nuestro artículo, ese que nunca debería haberse publicado, se publicó con acceso abierto, lo que significa que está disponible para todos los lectores y no está sujeto a pago, en la revista con revisión por pares Cogent Social Sciences. En caso de que se elimine el PDF, lo tenemos guardado.

sábado, 10 de junio de 2017

la bufanda paradisíaca

Viernes 9 de junio de 2017, conversación por WhatsApp con un amigo. Cercené algunas partes y cambié uno de los nombres. (Sobre el título de esta entrada véase Murena.)
Le pregunto (es que me encararon un trabajo que me cuesta mucho definir):
—Qué es para vos el monumento a la bandera?
Dice:
—Fá. Una obra arquitectónica filomasónica, o masónica. Adónde íbamos cuando nos hacíamos la rata en el Industrial. Una de esas veces perdí algo que quería mucho.

—¿Qué perdiste?
—Yo tenía 14 años, estaba enamoradísimo de mi prima. Había pasado el verano en Estados Unidos, algunas semanas estuve viviendo en la casa de mi tío, ella aún vivía con ellos. Era su primer año en la Universidad, yo la acompañaba. Todo aquello me gustaba mucho, la nieve, el hogar de mi tío, el Kean College, lo distante y distinguida que era mi prima. Me regaló una bufanda que me gustaba mucho. Cuando llegó el invierno en San Nicolás la usaba todo el tiempo. Nunca perdió el perfume de mi prima. Una de las primeras veces que fuimos al Monumento de la Bandera, con el viento y la alegría de hacernos la rata, la perdí. Creo que también habíamos visto El último tango en París.
Imagen tomada de Wikipedia.

lunes, 5 de junio de 2017

empleos de feria

Imagen tomada de The Washington Post.

La quinta temporada de la serie House of Cards, con la que idóneos y neófitos accedieron a la ilusión de correr el telón de la trastienda de la política imperial, puede verse completa en Netflix desde el miércoles pasado.
Si las temporadas anteriores desarrollaron las estrategias de Frank Underwood y su esposa para mantenerse en el poder a costa de crímenes, lobbies y zancadillas, en esta la estrategia es el terror. En el último episodio de la temporada anterior Underwood desestimaba el daño que podían causar unos terroristas islámicos en suelo estadounidense con la frase: “Nosotros somos el terror”. Una buena síntesis del método argumental de la serie: confirmar eso que sospechábamos del imperio y la política, cerca de la realidad pero lejos de los matices y la ironía de la historia, como aquella vez que Franklin Delano Roosvelt declaró sobre Anastasio Somoza, el dictador nicargüense: “Es un hijo de perra, pero es ‘nuestro’ hijo de perra”.
Con el arrasamiento político que significa la irrupción del terrorismo y la declaración de guerra que Underwood busca en el Congreso estadounidense, queda atrás la pantomima política de buenas intenciones con las que el protagonista de la serie intentó seducir al electorado en temporadas anteriores: todas cotejadas de algún modo con la realidad política de Barack Obama, que en 2015 –cuando se emitió la tercera temporada– llegó a tener unos nueve millones de desocupados.
Fue entonces –en la tercera temporada– que Underwood armó un plan para generar empleo que llamó “America Works” (“Estados Unidos Trabaja” pero, también; “Estados Unidos funciona”).
Lo presentó, en síntesis, con estas palabras: “Esta noche les diré la verdad. Y la verdad es ésta: el sueño americano les falló. ¿Trabajar duro? ¿Seguir las reglas? No tienen garantizado el éxito. Vuestros hijos no tendrán una vida mejor que la que han tenido ustedes. Diez millones de vosotros no pueden conseguir un trabajo por mucho que lo intenten. Hemos estado inmovilizados por la Seguridad Social, Medicare, Medicaid, por el estado del bienestar, por los subsidios. Y esta es la raíz del problema: los subsidios. (…) Déjenme ser claro. No tienen derecho a nada. América fue construida en el espíritu de la industria. Tú construyes tu futuro. No te será regalado. Y el problema con Washington es que no les dimos las herramientas para construirlo. Y esto es exactamente lo que yo pretendo hacer. Nada de donativos. Trabajos. Trabajos realmente remunerados”.
Ni siquiera en la ficción se impuso el programa que, sin embargo, fue analizado por expertos economistas que le bajaron el pulgar en Forbes y el Washington Post.
Básicamente se trataba de un programa que cambiaba empleos de baja calidad por derechos.
La semana pasada vimos cómo una convocatoria a una suerte de “feria” de empleos impulsada por el gobierno nacional en los que se rifaban unos 10 mil puestos de trabajo convocó a unos 150 mil jóvenes en Buenos Aires.
Hace muy poco, en la revista española Ctxt, el economista británico Guy Standing señalaba que los únicos empleos que pueden generarse son de los de baja calidad. “Hay una inmensa confusión –decía Standing– entre empleo y trabajo. Debemos defender la capacidad y la libertad de las personas para elegir qué trabajo y a cambio de qué salarios y condiciones quieren ofrecerse en el mercado de trabajo”.
A las múltiples farsas con las que se repite la historia hay que sumar las que repiten farsas originales como la de House of Cards.



neoliberalismo o democracia

En esta entrevista publicada en el periódico californiano The Nation, Noam Chomsky explica cómo las élites de todo el espectro político han socavado las políticas sociales y ambientales al restringir la participación popular bajo la retórica de la libertad de mercado.



Durante 50 años, Noam Chomsky fue el Sócrates de Estados Unidos, una plaga pública con preguntas que pican. No le habla al ágora de Atenas, sino a una vasta aldea global dolida y ahora, parece, en peligro.
El mundo en problemas aún se abre camino hasta la puerta de Noam Chomsky, aunque sólo sea porque durante tanto tiempo se manifestó con franqueza sobre el torbellino que viene. No es que el mundo sepa qué hacer con las advertencias de Noam Chomsky sobre la catástrofe, recordemos el famoso fracaso del distinguido anfitrión televisivo William F. Buckley Jr. cuando se encontró con la ira helada de Chomsky acerca de la guerra en Vietnam, en 1969.
Ilustración de Susan Coyne en The Nation.

Hay una cosa extraña sobre Noam Chomsky: “The New York Times” lo llama “discutiblemente” el pensador público vivo más importante, aunque el periódico rara vez lo cita, o discute con él, y menos lo hacen los gigantes de las estrellas de la televisión. Y sin embargo, el hombre es universalmente famoso y venerado a sus 89 años: es el científico que nos enseñó a pensar en el lenguaje humano como algo incrustado en nuestra biología, no como una adquisición social; es el humanista que se burló de la guerra de Vietnam y otras proyecciones del poder americano, sobre bases morales antes que las consideraciones prácticas. Sigue siendo una estrella de rock en los campus universitarios, aquí y en el extranjero, y se ha convertido en una especie de Estrella del Norte para la generación post-Occupy Wall Street que hoy se niega a sentir el Bern-out (por Bernie Sanders, el político de izquierda que le peleó la candidatura a Hillary Clinton entre los Demócratas).
Por desgracia, sigue siendo una figura extraña en los lugares donde se hace política. Pero en su casa en el MIT (la universidad de Massachusetts), es un viejo profesor notablemente accesible que responde a su correo electrónico y recibe complacido a los visitantes como nosotros.
La semana pasada visitamos a Chomsky con una misión de final abierto en mente: buscábamos el relato alternativo de nuestra historia reciente de un hombre conocido por decir la verdad. Le habíamos escrito que no queríamos oír lo que él pensaba, sino cómo. Nos respondió que el trabajo duro y una mente abierta tienen mucho que ver con eso; también, en sus palabras, una “disposición socrática a preguntar si las doctrinas convencionales están justificadas”.

martes, 23 de mayo de 2017

la larga noche de game of thrones

La noticia salió en Deadline, dice: "Algo quizás incluso más mortífero que "Winter is coming" se reveló hoy en el nuevo afiche que HBO lanzó para la temporada 7 de Game Of Thrones.
Como lo muestra la imagen y el tweet, el cadáver revivido del Rey de la Noche está de vuelta para la penúltima carrera de la serie (ganadora del Emmy basada en los libros de George R.R. Martin).

Visto por primera vez en una visión de Bran Stark (Isaac Hempstead Wright) en la Temporada 4 de la serie y dirigiendo un masivo ataque en el Norte en el que asistimos a la muerte de Hodor (Kristian Nairn), en la Temporada 6, el Rey de la Noche es el maestro de los Caminantes Blancos. Al final de la temporada pasada de GoT, el ahora resucitado y Rey del Norte Jon Snow (Kit Harington) advierte que el Sobrenatural y poderoso Rey de la Noche no está hecho y atacará de nuevo, con o sin tormenta.
Con Peter Dinklage, Lena Headey, Emilia Clarke y Harington, entre otros, la penúltima entrega de Game of Thrones debutará el 16 de julio próximo y tendrá siete episodios. Los seis episodios de la octava y última temporada se esperan para 2018.





domingo, 21 de mayo de 2017

góticos

De nuevo fue a través de la NPR que me enteré de que John Darnielle y sus Mountain Goats tenían un nuevo disco, Goths (es el apócope de "góticos": como dice el dicho, "los góticos se visten más oscuro que los rockeros"; acá se puede escuchar el disco en Bandcamp). Me gusta el modo en que Stephen Thompson, el columnista de NPR, se refiere al recorrido de Darnielle: "una vez más realiza un desvío conceptual", escribe.
Cualquiera que haya seguido The Walking Dead habrá escuchado The Mountain Goats en aquél inolvidable final de temporada de 2014 cuando Beth y Daryl queman la cabaña del bosque y escuchamos "Up the Wolves".
Foto tomada de la NPR.

Thompson nos informa que en el primer tema del disco ("Rain in Soho"), el coro de la Sinfónica de Nashville le de más oscuridad a la cruda voz de Darnielle.
Entre los comentarios de los usuarios de Bandcamp hay varios hermosos, elijo este de un tal staal: "No hay canciones mejores para escuchar mientras se excavan las ruinas de un antiguo palacio y se intenta vincular nombres entre los avisos fúnebres de los diarios o se busca conspirar contra el Gobierno Mundial": resume de algún modo el "desvío conceptual" de Darnielle.
(Genius publicó las letras de las canciones con buenas anotaciones.)

domingo, 14 de mayo de 2017

pretend to be chinese

Las tres veces que mi amigo Ng viajó a China formó un grupo de WhatsApp con el nombre "Chaquichán", la última vez, el 30 de marzo de 2017 se llamó "La camisa de Chaquichán". Tuvo unos 300 integrantes, desde amigos de toda la vida y parientes hasta gente que Ng conoció en Buenos Aires a través de la revista Dang Dai, amigos de amigos y así.
Le pregunté si lo de la "camisa" estaba relacionado con "la camisa paradisíaca" de la fábula de Murena. Con la urgencia del viaje, no obtuve respuesta, pero me gusta pensar que es así.
Como en su viaje nos participó, entre otras muchas cosas, de la realización de un documental que se hizo en la aldea de su padre para incluirlo en una pieza audiovisual de los 45 años de las relaciones entre China y Argentina, le pedimos que por favor pusiera en claro a las autoridades chinas la relación del presidente del régimen argentino actual con el gato. Dijo que haría lo posible y nos hizo un guiño que quedó registrado incluso en el avance del documental que se emitió esta noche en un canal de la televisión vernácula: nuestro amigo levanta el brazo derecho del mismo modo que lo hace el amuleto del gato chino de la suerte.


Puede verse en el minuto 2.47 del video de anuncio del documental.


He disfrutado cada minuto de las interacciones con los Chaquichanes, Me sentí chino como mi amigo y recordé también, ya que el epígrafe de este blog es una línea de un tema de Frank Zappa, recordé otro tema de Zappa con el que narcoticé mi primera juventud, uno que de algún modo ridiculiza al querido David Bowie y dice en una línea "pretend to be chinese" –en alusión a "China girl", el tema de Iggy Pop incluído en Let's Dance. Allí, en un mismo escenario, están Zappa, el genio de Chad Wackerman en batería, Ike Willis y Ray White. Zappa murió hace más de 20 años y aún lo lloro, con el "prtend to be chinese" vuelvo a ese escenario y, con el relato de los chaquichanes, siento que lo transito de otro modo; como si esa gloria exótica y cosmopolita de la escena de Zappa recobrarse un aura que ya no pertenece a YouTube ni al vinilo sino a ese fragmentado relato que me mantuvo en vilo a través de los Chaquichanes (la imagen es la de los afiches chinos en la que se representa al obrero de la construcción).

martes, 2 de mayo de 2017

el emisario chino

Si se tratara de una película, podría comenzar en un supermercado chino o, mejor, en un restaurante de Pichincha, donde la dueña come con palitos en una mesa y, a medida que el plano va ampliándose, se ven a los rosarinos recogiendo chop suey del plato con tenedor. La comida chino, me dijo una vez el dueño de un restaurante porteño, ya es internacional. La escena, en el guión, señala dos cosas: el detalle íntimo de cierta cosa china y su expansión.
Pero acaso esta película ya tiene un principio. Lo filmó el departamento publicitario de la aerolínea Turkish Airlines el año pasado. Comienza con las imágenes de inmigrantes chinos en un barco y leemos: “En 1954 y con apenas 17 años, una valija de cuero y un traje nuevo, Ng Ping-Yip se embarcó en Hong Kong hacia una aventura al otro lado del mundo. En Buenos Aires fue recibido en el Hotel de Inmigrantes (…) Junto a 29 compatriotas se instaló en San Nicolás para trabajar en una fábrica textil, donde aprendió toda una nueva cultura (…). Hoy su hijo Gustavo continúa el legado de su padre acortando las distancias entre oriente y occidente, uniendo dos mundos”.
Salto en el tiempo: vemos a Gustavo Ng (sí, se escribe así: es una convención para hacer sonoro en español en 伍志: Ng Zhi Wei, el nombre en chino) en Taishan, en la provincia de Guangdong. Está en la pequeña aldea donde creció su padre, un caserío rodeado por un arrozal que en abril tiene un verde luminoso. Llega hasta ahí en el asiento del acompañante de un motociclista que acaso tenga algún parentesco. Toda la aldea participa de un gran almuerzo que Ng Ping-Yip pagó desde Nueva York para celebrar el reencuentro con el hijo pródigo; bueno, con el sobrino pródigo.
Pongamos ahora un dato de actualidad: este año se conmemoran 45 años de las relaciones entre China y Argentina. “Argentina fue uno de los primeros países de América Latina en aproximarse a China en 1972 después de que se restablecieran en la Organización de las Naciones Unidas los derechos del país asiático y el reconocimiento de sus representantes diplomáticos”.



Los intercambios formales comenzaron en febrero de 2017. Mauricio Macri, que se encontró en dos ocasiones con su par chino desde que asumiera su cago en diciembre de 2015, visitará China este mes de mayo.
Pero hace unos días, la televisión pública china filmó un documental para difundir los alcances de esa relación. Una de las escenas de esa pieza es el reencuentro de Gustavo Ng con su parentela en Taishan. “Los quinquenios son importantes para los chinos, que marcan con énfasis el paso del tiempo”, me escribe Gustavo por WhatsApp desde Beijing, a donde volvió de ese festejo.
Y cuando le pregunto por la filmación de ese documental agrega: “Entendieron que lo más televisivo de la historia era mi llegada a la aldea donde nació mi padre y la casa de su infancia, y algunas personas relacionadas con aquel origen. Aprovecharon que yo estaba en Beijing y me prepusieron volver a Taishan. Esto, a su vez, se transformó en un acontecimiento en aquel pequeño pueblo, casi abandonado, con menos de 200 personas, porque la gran mayoría se fue a Estados Unidos o Canadá, o a Guangzhu cuando comenzó la súper industrialización de China. No es frecuente que la televisión nacional de China esté presente allí. Mi padre, que vive en Estados Unidos, vivió el acontecimiento como un homenaje y sintió que yo era su enviado, de modo que mandó reunir a todo el pueblo en un almuerzo general. Esto a su vez le gustó mucho al director del documental, así que todos contentos.”

Relaciones evaluadas

—¿Cómo es esto de la conmemoración de los 45 años de relaciones con Argentina, cómo se registra en China?
—Las relaciones con Argentina parecen responder a intenciones diferentes en este momento. China tiene planes a mediano y largo plazo para los países latinoamericanos, gran parte de sus aspectos acordados y algunos concretados con los gobiernos argentinos entre 2004 y 2015. Desde el lado argentino, la relación parece estar en un estado algo suspendido, quizás en estado evaluatorio. Lo cierto es que hubo un parate en el ritmo que se traía. Esto influye en los festejos. China llevó orquestas y exhibiciones de arte de modo casi protocolar. El presidente Macri viaja en mayo a China. Ninguna de las actividades parecen hasta ahora estar revestidas del entusiasmo especial que marca el quinquenio.
—¿Y cómo es la relación de China con sus emigrados?
—China enfatiza la relación entre los emigrados y su pertenencia. Al principio del período de Reforma y Apertura, a fines de los 80, invitó a que los emigrados volvieran a casa, con sus capacidades adquiridas y sus capitales. Con el tiempo, entendió la conveniencia de que los chinos que viven en otros países sean representantes comerciales de China. Es un tema de Estado. Hay organismos que se ocupan de los llamados “chinos de ultramar” a nivel nacional y en las provincias que más alimentaron la migración.
—¿Cómo se enmarca este viaje tuyo? ¿Qué es lo que la televisión china va a mostrar con esa reunión en Taishan con tus parientes?
—Hace seis años inicié el proyecto de comunicación Dang Dai para aportar a la conexión entre Argentina y China. Integra una revista impresa, un sitio web y otros medios. Desde entonces también escribí “Todo lo que necesitás saber sobre China” con mi socio en Dang Dai, Néstor Restivo, Horóscopo Chino, el Año del Gallo e Fuego, con una mirada desde la cultura china, y Mariposa de Otoño, que reúne relatos autobiográficos sobre mi encuentro con China. El canal oficial CCTV está preparando un documental en español sobre las relaciones entre Argentina y China, para pasarlo en los días de la llegada del presidente argentino a Beijing, en mayo. Posiblemente responda a procedimientos protocolares y al vector de amistad internacionalista, alimentado por el socialismo y fundamentado en la dicha que les causa a los chinos las relaciones de amistad. Será un documental de color, con la historia de dos argentinos que barrieron un restaurante en Shanghai, una bailarina china que ganó el campeonato mundial de tango y con mi historia. Les resulta fuerte la historia del hijo de un chino que, perdido en el punto del planeta más alejado, sin idioma porque el padre no se lo enseñó, haya seguido sangre arriba el camino hasta su origen.

Jolgorio
Todas las fotos de Guestavo Ng.

Nacido en San Nicolás en 1963, Gustavo Ng vive en Buenos Aires y residió en Miami y Nueva York, Estados Unidos; en Río de Janeiro, Brasil y en Bariloche, Río Negro. Este es su tercer viaje a China: en todos creó un grupo de WhatsApp –el servicio de mensajería preferido en China es WeChat, no funciona ni Google ni Facebook, salvo que se ingrese con un IP encubierto a través de VPN– en el que reúne a amigos y personas vinculadas a su formación en el idioma y la cultura china. Por allí comparte audios, videos y fotos, como las de la reunión en Taishan o sus paseos por Turquía antes de volver a Argentina.
Como vemos en las fotos el jolgorio del encuentro en la aldea donde conoció la infancia su padre, le preguntamos cuánto se parecen los chinos a nosotros cuando se reúnen a comer y celebrar, ya que entre otras cosas el festejo incluye petardos y ganso en honor de los muertos.

“Se homenajea a los antepasados encendiendo incienso, quemando dinero (que es falso) y con una bebida alcohólica y comida: frutas, pollo, cerdo, ganso. Luego del ritual las personas presentes comen la comida ofrendada. En la fiesta que se organizó para mi regreso hubo de esas comidas para los rituales específicos en que honré a todos los antepasados que vivieron en la casa, y también de alguna manera el almuerzo popular estaba hecho de comida de homenaje. Como en otras ocasiones, se hacen explotar cohetes para ahuyentar a los malos espíritus. Las reuniones son tumultuosas, felices y asumidas con voracidad. La alegría de estar juntos y de comer. Toda ocasión es buena para festejar con una comida desmesurada. En las reuniones del pueblo la gente habla fuerte, se ríe mucho y come con ganas, sin formalidades. Quién organice, sea agasajado o notable, propondrá varios brindis en su mesa e irá haciendo lo mismo mesa por mesa. En todas dirá “ganbei”, proponiendo hacer fondo blanco. Son reuniones de gran intensidad y sin sobremesa. Cuando se termina de comer, se dice “vamos” y eso marca el fin. Todos se levantan y se van.”

hebe uhart: la artesana

Hace unos diez años ya el escritor Rodolfo Fogwill dijo que Hebe Uhart era la mejor escritora argentina, opinión con la que acordarían toros, como Elvio Gandolfo, rosarino nacido en Mendoza, residente en Montevideo y lector de la autora desde los años 70. Uhart (Moreno, Buenos Aires, 1936) espanta esos elogios como moscardones: no significan nada, dice. Es cierto. Echarle el peso de semejantes aseveraciones es como ocultarla, imponer sobre su obra una grandeza que a la aplasta.
Sus cuentos y novelas, que la editorial Alfaguara reunió en un volumen 2010, describen acciones pequeñas, cotidianas, cercanas. Lo mismo que sus crónicas –desde hace unos cinco años Uhart escribe crónicas de viajes que la trajeron en más de una ocasión a Rosario. El viernes 21 de abril pasado, invitada por la secretaría de Cultura municipal a la Semana de la Lectura de Rosario, Uhart estuvo, en el Centro Cultural El Obrador, en el lejano oeste rosarino, donde transita parte de la comunidad qom que vive en la zona. No es la primera vez que iba. De su trato con Ruperta Pérez y Arsenio Borgez, dos referentes de la comunidad, surgieron dos textos que están en sus libros Viajera crónica y De aquí para allá, cuya presentación en el Museo de la Memoria, ese viernes, fue una excusa para una entrevista abierta con el público, entre otros, una gran cantidad de jóvenes que la leen con devoción.
Una escena de la crónica que Uhart escribe en De aquí para allá sobre los guajiros asentados en Ecuador parece resumir su estilo último: una leyenda refiere que un castigo impide a los animales hablar con palabras clara, por eso las tribus que provienen de la selva aguzan el oído para descifrar lo que la jungla expresa aunque no tenga “palabras claras”.
 Fotografía de Elena Makovsky


martes, 25 de abril de 2017

13 razones

Todo este asunto empieza con Stranger Things. Trataremos de explicarnos.
El asunto es el mundo dividido y la serie de la que hablamos es 13 Reasons Why (Por 13 razones), que desde el 31 de marzo puede verse en Netflix.
Que la serie está basada en un best seller sobre una adolescente que se suicida y deja 13 casetes (sí, casetes marca Maxwell) en las que expone a 13 personas de su secundaria a las que vincula a su suicidio, sería un detalle más. Salvo por la presencia de esos casetes, como los que se usaban en los 80 y sobre los que más de un personaje señalará a lo largo de los 13 episodios. También la bicicleta del protagonista, en la que se desplaza por un pueblo más o menos pequeño, o el cine en el que trabajan ella y él, nos trae resabios de esas escenografías que conocimos en películas desde Cuenta conmigo a, justamente, Stranger Things que trataba, como todos recuerdan, de varias capas de dobles mundos: el que conocemos y el llamado “The upside down” –una suerte de universo paralelo, sombrío y aterrador detrás del espejo–, el mundo dividido aún en 1986 por la Guerra Fría, el de niños y adultos, etcétera.
Como se sabe y lo observaron varias publicaciones, Por 13 razones fue –y lo sigue siendo– una de las series sobre la que más se tuiteó en lo que va del año. Las razones sociológicas no nos importan demasiado. Basta con decir que eso que los psiquiatras llaman “bipolaridad” parece la enfermedad ideal para un mundo en el que la Guerra Fría parece trasladarse al interior de la mente de sus habitantes.  

Escena explícita

Hannah Baker (la actriz Katherine Langford) es nueva en la secundaria del pueblo, sus padres llegaron hasta allí con la idea de instalar una farmacia que no tuviese que competir con una gran cadena nacional que los había llevado a la ruina en la ciudad donde vivían, pero una sucursal de esa cadena también se instala allí.

miércoles, 19 de abril de 2017

bicicletas chinas

Mi amigo Ng está de nuevo en Beijing, desde donde envía fotos y breves comentarios a través de un grupo de WhatsApp. Como hoy es el Día Mundial de la Bicicleta nos pareció apropiado difundir estas fotos que Ng tomó allá en China sobre sus bicicletas.
Según postea Ng el 13 de abril pasado: "En los 70 Beijing era una constelación superpoblada de bicicletas. El crecimiento como una bomba llevó a todo el mundo a la motocicleta y luego al auto. Ahora es el regreso a la bicicleta. Fíjense la timidez con que los chinos se montan a la tendencia: Esto es en el exterior de la estación de subte de Babaoshan. Casi todas las bicicletas se alquilan por WeChat. Cuesta 2 pesos."



Y esto anotaba el lunes pasado: "Los otros días les hablaba de la rehabilitación de las bicicletas. Esta es una terminal del subte, en un territorio que podría asemejarse a los campos que están más allá de José León Suárez."
"La mayoría se usan con el sistema de alquiler que les comenté, usando la red social WeChat, pagando 1 yuan = 2,2 pesos cada vez que la usás. Hay tres compañías que compiten por el mercado (ven la amarilla y la naranja, también hay una azul). Por ahora trabajan a pérdidas –de millones de yuanes."



Este miércoles al mediodía (nuestro mediodía), Ng halló estos bicicarros y anotó: “Ahora está lleno de carritos onda supersónicos, de manera que éstos son reminiscencias del pasado, pero bueno, cuando los tiempos se aceleran demasiado se produce este revoltijo de épocas. Estos carricletas los encontré en un hutong, uno de esos barrios muy viejos, que se convirtieron en una especie de antigüedad eterna.”
 Y agrega: "No podrías creer las cosas que transportan. Transportan cosas de mundos  a los que el hombre jamás ha llegado."
Las que siguen son fotos de un "hutong" en Beijing.





La escenografía y locación del film Kung Fu Hustle (que se rodó en Shangai) esuvo inspirada en estos hutongs.

domingo, 9 de abril de 2017

posverdad y negacionismo



A fines de 2016 desde Oxford Dictionaries eligieron como palabra del año “post-truth”, posverdad, a la que describen como “un adjetivo que se define por ser ‘relativo o que denota circunstancias en las cuales los hechos objetivos son menos influyentes al modelar la opinión pública que las apelaciones a la emoción o las creencias personales’.”
El mismo artículo de presentación de la palabra señala que el concepto de posverdad existe desde la década pasada, pero que tuvo un pico de frecuencia durante 2016 en el contexto del referéndum de la Unión Europea (Brexit) en el Reino Unido y las elecciones presidenciales en los Estados Unidos y que también se asocia con un sustantivo particular en la frase políticas de la posverdad.
 Imagen tomada de Oxford Dictionary.

lunes, 3 de abril de 2017

salir

Lo escribe Martín Rodríguez, la entrada completa se lee aquí:
«Otra posible forma de ver la división es entre “politizados” y “apolíticos”; si lo pensamos a través de los usos de la plaza pública. Digamos: en los protocolos de esa “ocupación”. Si una marcha politizada está llena de banderas particulares (agrupaciones, partidos, sindicatos, movimientos sociales, centro de estudiantes), la de los apolíticos apela a una sola bandera (la nacional), como si sólo fuera posible expresarse a través de la máxima abstracción universal de la bandera celeste y blanca (cada vez más celeste, cada vez más blanca), ya que lo contrario sería político. Una república universal que se siente amenazada por las partes. Sociedad y Estado versus política. Un partido político (PRO) celebrando una marcha porque no es política. Otra paradoja.
«Los politizados marchan y usan ese espacio que crean como forma y fondo: estar en la calle es bueno, es también un fin en sí mismo además de la necesidad. De algún modo se combina la tradición sacrificial de la izquierda (barricadas, piquetes) con la tradición festiva del peronismo (carnaval, fiesta del 1ero de Mayo, etc.). Las marchas republicanas revisten una idea de “última vez”, de “tuve que salir”, es decir, de excepción en el cruce de la frontera entre lo privado y lo público. Por eso muchas veces el ceño fruncido, el cartel personal, el mensaje completamente humillante que no fue constatado en ningún diálogo colectivo. Un ciudadano convocado que sale a poner fin a las otras plazas: como si dijera “este era mi límite”. Actúa bajo esa ofensa: me hicieron ir a la plaza. Tiene un andar como si en su sola presencia restableciera el orden perdido. Una señora la tarde del 1 de abril dijo: “tengo sesenta años, es la primera vez que salgo”.»
La manifestación en Rosario al caer la tarde del 1 de abril pasado. A pocos metros, esa misma noche, se realizó la vigilia por los veteranos y caídos en Malvinas. En su bitácora, mi amigo Ng escribe: "La Plaza cuando está llena sólo de banderas celeste y blanca me da miedo y me repugna." Comparto ese temor. 

viernes, 31 de marzo de 2017

ann pettifor: feminismo y antineoliberalismo


¿Qué es el dinero? Puede parecer el tipo de pregunta que alguien se hace tarde en la noche, mirando a un puñado de billetes arrugados con los ojos inyectados de sangre. Pero a medida que avanzan las preguntas más incisivas, esta es realmente muy importante, porque la respuesta depende en gran medida de qué clase de dinero se está hablando y de a quién se ha planteado la pregunta. Algún “dinero” –un porcentaje muy pequeño– es efectivo. El resto es imaginario (“fiat currency”, como se conoce), una vasta red de contratos. El cheque de $ 25 de cumpleaños de la abuela es un tipo de contrato. El pago eliminado de su tarjeta de crédito para comprar zapatos, es otro. Cuando el banco ingresa la secuencia de dígitos en una pantalla que señala el préstamo que le dio a una pequeña empresa, son dos contratos: el primero garantiza que el banco le suministrará fondos para los bienes y servicios que necesita; el otro, que garantiza que va a ser eeembolsado el préstamo en una fecha posterior, más intereses. ¿Por qué es importante saber la diferencia entre “dinero” y efectivo? Bueno, porque según Ann Pettifor, economista política con sede en Londres, famosa por estar entre las pocas para predecir el colapso financiero de 2008, la teoría monetaria es una cuestión feminista.
El nuevo libro de Pettifor, “La producción del dinero: cómo acabar con el poder de los bancos”, apunta a dilucidar la naturaleza del dinero para ayudar a las mujeres a abogar por sus necesidades. Dinero, crédito, tasas de interés, regulaciones bancarias, cómo se contabilizan las cosas en el presupuesto público. Todo esto, sostiene Pettifor, tiene efectos tangibles en la vida de las mujeres y en la condición de la sociedad en su conjunto. Y para hacer el cambio, habrá que apasionarse por temas que la mayoría estuvimos condicionados a considerar como obvios.
 Andy Warhol, "Dollar Sign", imagen tomada de Guy Hepner.

martes, 21 de marzo de 2017

libros silvestres

“Soy artesana”, dice Carolina Musa, editora de Libros Silvestres, una “editorial rosarina de literatura infantil y juvenil. Conectando a lectores curiosos y exigentes de todas las edades con textos literarios de la actualidad”, según reza el encabezado de su página en Tumblr.

Lo de “artesana” viene a propósito de su fascinación por los libros “pop-up” que realiza de manera por entero artesanal.
Los libros pop-up son esos volúmenes que se despliegan en cuatro dimensiones, con estructuras de cartón capaces de abrirse y cerrarse cuando se pasa la página. Cada uno de los libros de la editorial que dirige Musa tiene ilustraciones; su tarea, como editora incluye no sólo el encuentro con un texto, también con quien va a ilustrar el libro. “Me da pena que los libros para adultos no tengan dibujos”.

lunes, 20 de marzo de 2017

'tis a pity she was a whore

Hace poco más de un año Pablo Jubany nos recomendó BowieSongs, un blog dedicado a analizar e historizar canciones y temas en la obra de David Bowie.
Hace una semana, Chris O’Leary, autor del blog (dicho sea de paso, el blog mismo va a convertirse en un libro de la genial editorial Zero Books, la misma que publicó a Mark Fisher o Simon Reynolds), publicó un extenso comentario sobre "'Tis a pity she was a whore", la versión de Blackstar y la del demo que Bowie grabara dos años antes de sacar su último disco. 
No sólo nos lleva a la fuente de la que sale el título de la canción (un libro de John Ford) y analiza las obsesiones y citas de Bowie, también abunda en la historia de la banda de jazz que lo acompañó a grabar ese tema y varios del último disco.
Así conocemos en detalle y con gran placer al saxofonista Donny McCaslin (además de otros "temas" de Bowie, como los vorticistas británicos, entre muchos más rincones proyectados en esa inmensa canción), a quien encontramos en uno de los Tiny Desk Concerts de la NPR en un recital que pone los pelos de punta y en el que hace una maravillosa versión de "Lazarus".
Y para cerrar y continuar nuestra humilde guerra contra la red social de los mirones y las abuelas, la entrada de O'Leary tiene 55 comentarios, ninguno de trolls. 

sábado, 18 de marzo de 2017

mentiras del neoliberalismo

Entrevista de Sharmini Peries en Real News Network reproducida en CounterPunch. Cotejada con la traducción de Adrián Sánchez Castillo en SinPermiso. Fragmento final de otra entrevista de Peries en CounterPunch: "El nuevo feudalismo".

Michael Hudson es un distinguido profesor e investigador de Economía de la Universidad de Missouri, en Kansas, Estados Unidos. Es autor de numerosos libros publicados en EEUU y Gran Bretaña, incluidos, The Bubble and Beyond (“La burbuja y más allá”) y Finance Capitalism and Its Discontents (“Capitalismo financiero y sus malestares”), Killing the Host: How Financial Parasites and Debt Destroy the Global Economy (“Matar al huésped: cómo la deuda y los parásitos financieros destruyen la economía global”), y más recientemente, J is for Junk Economics (“La B es de Economía basura”). Según Paul Craig Roberts, del Instituto de Economía Política, “Hudson es el mejor economista del mundo. De hecho, es el único economista en el mundo. Casi todo el resto son los neoliberales, que no son economistas, sino cómplices de los intereses financieros”.
El 1 de marzo pasado la revista californiana CounterPunch.org publicó una entrevista que Sharmini Peries, le hizo a Hudson a propósito de J Is For Junk Economics, cuyo subtítulo es “Una guía para la realidad en épocas de engaño” y trata –según su página de promoción en Amazon– de explicar “cómo funciona de verdad la economía mundial y quiénes son los ganadores y perdedores. El libro incluye más de 400 entradas concisas y mordaces, varios ensayos, y un completo índice de temas.”

—Michael, su libro recuerda algunas de las palabras clave del crítico cultural británico Raymond Williams. La suya fue una contribución increíble a la crítica cultural, una crítica de los estudios sociales y culturales como disciplina. Y pienso que J Is For Junk Economics va a realizar una contribución fenomenal al campo de la economía. Sería una referencia en manos de la gente para volver atrás, especialmente para que los estudiantes regresen y estudien tu versión de la definición de esos términos, para que observen la economía desde una perspectiva crítica. Así que mi primera pregunta es ¿por qué escribiste este libro?
—En principio lo escribí como apéndice a un libro que iba a llamarse, The Fictitious Economy (“La economía ficticia”). Terminé el borrador antes de la crisis de 2008. Mi tesis era que la forma en la que la economía es descrita en la prensa y en los cursos de la Universidad tiene muy poco que ver con cómo funciona realmente la economía. La prensa y las informaciones periodísticas utilizan una terminología hecha de eufemismos bien elaborados para confundir el entendimiento de cómo funciona la economía.
Además de ofrecer palabras clave para explicar qué es positivo y cómo entender la economía, discuto el vocabulario engañoso, el doble pensamiento de George Orwell utilizado por los medios, lobistas financieros y empresariales para persuadir a la gente de que la austeridad y el endeudamiento es la clave del crecimiento, no su antítesis. El motivo es hacerles actuar contra sus propios intereses, dibujando una imagen ficticia de la economía como si fuese un universo paralelo.