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"I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member." Groucho Marx en Groucho and Me (1959).
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miércoles, 4 de agosto de 2021

capitán escarlata

El grado ridículo de universalidad de la serie Capitán Escarlata (1967-1968) sólo podía justificarse si sus protagonistas eran marionetas. Y eso le da cierto toque de genialidad. En la apertura, la voz del maravilloso doblajista mexicano Guillermo Romo le daba cuerpo a “la voz de los marcianos”. Pero en esos años en que la serie se emitía por canales de aire en Argentina (los 70 y principios de los 80) y nuestra sed de efectos especiales apenas si se había encontrado con computadoras que ocupaban varias barracas y Robbie the Robot de El planeta prohibido, las dos luces redondas y azules que recorrían un escenario de muñecos y naves de juguete que imaginábamos grande como el orbe mientras escuchábamos “Esta es la voz de los marcianos, sabemos que pueden escucharnos, terrícolas”, nos acercaba un terror absurdo y de algún modo fantástico. Y unos efectos que, vistos ahora, eran muy precisos, por ejemplo, los vehículos eran a tal punto blindados que en lugar de parabrisas tenían grandes paneles de monitores que reproducían el exterior. La escenografía de la serie era mucho más minimalista que las producciones de ciencia ficción de la época y la base de Spectrum (la agencia a la que rendía cuentas Escarlata), suspendida y anclada en el cielo, señalaba un punto intermedio entre la imaginación progresista de fines de los 60 y la actual visión de la sociedad vigilada.

En el primer episodio, Escarlata es poseído por los marcianos y secuestra al presidente del mundo (sic) y, para hacer contacto con el vehículo que va a su rescate, sube por una torre inexplicable que tiene una rampa para automóviles que asciende 300 metros para llegar a algo así como una playa de estacionamiento que está vacía. Las razones de la existencia de esa torre sin sentido son menos importantes de lo que esa altura significa: en primer lugar, la muerte de Escarlata al precipitarse al vacío (ojo, esa muerte lo libera de la posesión marciana y lo vuelve inmortal, a la vez que lo vuelve inmune a los marcianos) y, en segundo lugar, su cosa simbólica: el ascenso de Escarlata, su caída y, a la vez, el grado de ascenso de la humanidad –recordemos, esta es una serie sobre el universo, sobre la totalidad de la especie amenazada por otra–, la altura titánica como símbolo y materia de la superioridad humana (la serie fue celebrada también por sus personajes multiétnicos, aunque criticada en su momento por la oscuridad de su historia –de hecho, todo el conflicto se origina porque un estúpido militar terrícola ataca la ciudad de los mysterons al confundir una bienvenida con un ataque–, supuestamente dirigida a los niños de entonces).



Los “marcianos” (en realidad, los Mysterons, en el original en inglés: ese on del final del término es de origen latino, lo que da a todos los términos ingleses que ostentan esa construcción una dimensión antigua y enigmática) son unos seres inmateriales (aunque tienen una ciudad) que viven en Marte y pueden reconstruir la materia e incluso convertirse en lo que tocan y, necesariamente, destruyen, igual que el T-1000 de Terminator: Judgement Day. Pero su inmaterialidad también es la de los marcianos melancólicos, que olvidaron ya su deseo de revancha de los burdos humanos colonizadores en Crónicas marcianas. De hecho, el primero en descubrir a los mysterons en El Capitán Escarlata es el Capitán Black, el mismo nombre del comandante de “La tercera expedición”, uno de los cuentos más escalofriantes y maravillosos de ese libro de Bradbury, en el que los marcianos tienen también esa capacidad “inmaterial” de meterse en las mentes.

Ecos de El Capitán Escarlata pueden verse también en Fantasmas de Marte, ese encantador film de John Carpenter en el que la exploración marciana despierta espíritus maléficos que poseen a los exploradores: de nuevo, la “inmaterialidad”, esta idea de que Marte pertenece al mundo del espíritu.


Gerry y Sylvia Anderson (que bautizaron a su método de animación de muñecos supermarionation) fueron los creadores de Capitán Escarlata (tuvieron un éxito mayor con una serie anterior, Thunderbirds que, hasta donde sé, en Argentina casi no se conoció) y también crearon, casi 10 años más tarde, Space: 1999, que acá conocimos como Cosmos: 1999, en la que un joven y filosófico Martin Landau comandaba una Luna a la deriva en el espacio. En los retazos de films como Terminator o Fantasmas de Marte hay una herencia mayor –o al menos una fuente común– de Capitán Escarlata que en las animaciones con marionetas como las películas Lego. 
Aunque las películas lego dieron lugar también a parodistas superlativos, como Keshen8

Por último, la genialidad de Capitán Escarlata también se materializa en su tema musical, compuesto por Barry Gray, en el que los golpes sobre unos timbales sinfónicos preceden al aullido de unas disonancias que acompañan una orquesta que ya es un remedo de un pop británico que pronto será anacrónico, felizmente anacrónico. La intriga inicial de ese sonido –que hoy llama a la risa y el respeto– de repente se convierte en la intriga de esa época, los finales de los 60, cuando se estrenó la serie y sólo un astronauta ruso había orbitado la tierra, el hombre no había pisado aún la Luna, el planeta florecía en guerras y las juventudes marchaban hacia una utopía que se parecía a la carrera de Escarlata por la torre absurda del primer episodio. Claro que la Guerra Fría y la imagen de los mysterons, fríos y calculadores, nos devolvían la imagen del extraterrestre comunista que amenaza un mundo “americanzado”, del mismo modo que en La invasión de los usurpadores de cuerpos (1956), a la que Capitán Escarlata le debe gran parte de su inspiración.


martes, 16 de octubre de 2018

el devenir fascista del neoliberalismo

Alexandre Roig es secretario académico de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam). Nació en Francia y llegó a la Argentina a principios de diciembre de 2001, con 25 años y un título en Sociología, para estudiar la crisis. Hoy tiene un doctorado de la Escuela de Altos Estudios Sociales de París, es decano del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Unsam (Idaes) entre otros cargos y estudios que dan cuenta de su especialización: la crisis desde un punto de vista sociológico y económico que explora la política y el análisis monetario.
Además de docente e investigador del Conicet, Alex Roig, como prefiere que lo llamen (nacionalizado y radicado en Argentina), tiene publicaciones nacionales e internacionales en el campo de los estudios sobre el desarrollo, en sociología económica del dinero, de la moneda y de las finanzas. Algunos de sus artículos pueden leerse en revista Anfibia.
El sábado pasado Roig fue entrevistado en “El Lobby“, el programa que conduce de 10 a 13 Alejandro Bercovich en RadioConVos.com.ar, por todo el equipo. En esa conversación Roig sostiene que la actual crisis fue autogenerada, a diferencia de la de 2001; señala por qué es tan difícil en este caso articular una oposición y que el devenir de cualquier gobierno neoliberal es el fascismo –una vez que ya no queda nada por prometer. Y, lo más alarmante, el sociólogo apunta que es muy probable que el horizonte de la actual debacle económica sea la dolarización de la Argentina.
—Ahora que volvemos a estar en crisis mucha gente y, sobre todo, muchos jóvenes que no vivieron aquella época, se preguntan sobre las similitudes y diferencias entre esta crisis y la de 2001, ¿cuáles encontrás grosso modo?
—La gran diferencia es que esta crisis es autogenerada, y eso es importante tenerlo claro. ¿Por qué se generan crisis? En general las crisis funcionan para cambiar regímenes de acumulación, para cambiar lógicas dentro de la economía. La de 2001 fue una crisis que fue fruto de contradicciones largas, de tensiones sociales, de un régimen monetario que efectivamente se había agotado. En cambio acá tenemos un gobierno que quiso producir una crisis para poder cambiar las estructuras económicas. La otra gran diferencia, que hace que uno sienta una especie de desasosiego en este momento es que no se termina de estructurar el conflicto social, cosa que en 2001 sí, y estaba muy estructurado el conflicto social porque había un eje, un conflicto que tenía que ver con el desempleo, y estaba muy claro: el movimiento de desempleados, el de piqueteros, la confrontación con el gobierno y la tensión entre neoliberalismo y trabajo. Hoy en día esa conflictividad no está estructurada.
Imagen tomada de Anfibia.

viernes, 24 de noviembre de 2017

música fuera de serie

El miércoles, día de la Música, en nuestra columna en Sì 98.9 hablamos de las bandas de sonido de algunas series que fueron pioneras, en el pasado inmediato, en la supervisión musical.
Cierto espíritu de "frontera" (es decir, el desarrollo de una historia que está de modo permanente en tránsito, cruzando los límites) se percibe en la música seleccionada para Breaking Bad. De la serie elegimos dos temas, de algún modo representativos: "Banderilla", de Calexico, y "Freestyle", de los Taalbi Brothers (los hermanos Taalbi, adolescentes entonces, cuando el tema fue incluido en el final de la cuarta temporada, mostraron abiertamente su sorpresa en las redes cuando se enteraron). Hoy basta escribir "Taalbi" en el buscador de YouTube para que nos lleve directamente al tema.


De la música de The Leftovers ya tradujimos acá unas anotaciones de Adam Kotsko: versiones cultas y meoldramáticas de canciones pop. La encargada de la supervisión musical de The Leftovers es la DJ Liza Richardson, una DJ capaz de mezclar canciones de rock cristiano de los 70 con el rap más radical, edulcorados temas de la televisión de los 80 y versiones de temas pop como los seleccionados: la grave versión de Lo-Fang de "You are the one that I want", de Grease; y el piano inquietante de Maxence Cyrin del tema de Pixies "Where is my mind".




T. Bone Burnett contó a Mother Jones cómo eligió la música para True Detective. La idea era no caer en lo obvio, evitar el folk y el bluegrass que aludiera de forma directa a los pantanos y los montes donde transcurría la primera temporada (la tercera temporada se está rodando y transcurrirá en la zona de las Ozarks, como la serie de Netflix).
De allí elegimos el tema de los título, "Far from any road", de The Handsome Family, quienes en su sitio pasaron a describirse, acorde al tono de la serie, como autores de música folk y "gótica".
También –lo que fue una alegría y un reencuentro– "Clear spot", de Captain Beefheart.



martes, 14 de noviembre de 2017

el empleo ya no cumple su función

Suele asociarse la Asignación Universal por Hijo (AUH) al kirchnerismo, sin embargo quien trajo la propuesta original fue un economista que jamás perteneció a ese espacio y acompañó en su momento a Elisa Carrió hasta que Carrió giró a la derecha. Entonces, Rubén Lo Vuolo se refugió en la academia y continuó estudiando y elaborando propuestas de redistribución de la riqueza desde Centro Interdisciplinario para las Políticas Públicas (Ciepp), del que es director.
El sábado pasado Lo Vuolo, autor de un par de libros, entre ellos “La modernización excluyente: transformación económica y estado de bienestar en Argentina”, mantuvo una extensa entrevista con el periodista Alejandro Bercovich en su programa El Lobby, que se emite por RadioConVos, en Buenos Aires.
Aquí se resumen algunas de sus posturas en torno a temas hoy centrales de la economía.
Empleo

“Me llama la atención –señaló Lo Vuolo– que muchas de las cosas que parecían que no podían tener más espacio en Argentina con la crisis de 2001 y 2002 están volviendo de una manera increíble. Reflexiones por ejemplo sobre el valor del empleo, qué significa el trabajo, cosas como que el mayor mérito que tiene el capital es que da empleo. No es, como uno había aprendido en algún momento, que es el empleo el que genera riqueza, no, ahora es el capital el que genera riqueza y uno tiene que estar agradecido de que le den laburo en cualquier condición. Lo sintetizaría así: se consolida la desigualdad, se consolida también una costumbre de clase, independientemente de la opinión que uno tenga sobre la clase. Y me preocupa desde hace tiempo, porque no es sólo un fenómeno argentino, sino internacional. Probablemente la advertencia más potente que hace Thomas Piketty (economista francés autor de “El Capital enel siglo XXI”) es que el mundo ha vuelto a tener niveles de desigualdad parecidos a los de principios del siglo XX y esto se está reproduciendo, se está consolidando y tiene cierta legitimidad. El dato central es que el mundo concentra cada vez más riqueza y, junto con esto, en el mundo se habla cada vez menos de la concentración de riqueza, eso es lo que señala Pickety, y lo señala porque demuestra que uno de los elementos que más explica la concentración de riquezas y la desigualdad es la herencia, y este es un dato que en Argentina nadie pretende discutir: al mismo tiempo que se pretende justificar que con el esfuerzo y el laburo individual una persona indigente va a salir de su situación –cosa que es a todas luces altamente improbable–, se legitima que una cantidad de gente, por el solo hecho de ser hijos de y heredar capital sin haber hecho absolutamente nada, puedan disponer de su ocio del modo que quieran”.

martes, 17 de octubre de 2017

nada distinto de lo esperado (alejandro horowicz)

Preguntarle a Alejandro Horowicz por lo político es inquirir por la economía, en su definición la democracia, como teatro de lo político, está lejos de ser un mecanismo que regula simplemente las elecciones. En esta entrevista, que realizaron dos periodistas del programa La Mar en Coche (en la porteña FM La Tribu), Horowicz describe a Macri como una especie de político pero también de holograma: no se trata de su figura sino de la dinámica política la que lo coloca ahí.
—¿Qué se juega en las elecciones del 22 de octubre?
—Nada. Podrían jugarse muchas cosas, pero en rigor de verdad no se juega nada que no esté previsto de antemano. Y esta previsión tiene que ver con que el centro de la política argentina es Mauricio Macri. Si uno mira el gobierno nacional, más allá de lo que uno piense del gobierno nacional, no se le puede escapar que el gobierno a sus términos y en su anticipado planteo, hace exactamente lo que se esperaba que hiciera: no hace nada distinto de lo esperado. Matíz más o menos, no estoy diciendo que son particularmente hábiles para hacer lo que hace, pero incluso esta falta de habilidad le es permitida por la naturaleza de la oposición política que, en rigor, es un conjunto de declaraciones, porque no existe. El peronismo, que sería en abstractos términos la fuerza opositora, carece de dirección nacional, por lo tanto no sólo no se opone; basta mirar que Mauricio Macri desde el primer día en que asume la presidencia hasta hoy, esta minoría parlamentaria, sin que esta minoría, entre comillas, numéricamente abrumadora por ejemplo en el Senado le impida absolutamente nada. La idea de una oposición política cuyo liberalismo es tan vacuo que sólo se reduce a votar cada dos años muestra hasta qué punto esta carencia de oposición real tiene un desenganche con una oposición que resiste las distintas políticas del gobierno desde la calle. Pero entre la oposición que resiste desde la calle y la que podría resistir parlamentariamente no existe ninguna relación. En la medida en que estos son los términos, no se juega electoralmente nada que no se haya jugado previamente y podría decir muy suelto de cuerpo que lo único que vamos a ver es el recuento globular con que el gobierno cuenta a modo de respaldo.

jueves, 27 de julio de 2017

este jueves en vivo

La gente de El Corán y el Termotanque me invitó este jueves a partir de las 21 –en Santiago 989, casi San Luis (Mercado Solidario)– a su radio en vivo, en la que conversaremos bajo la consigna "Entre imágenes. Una conversación sobre cine".
Juan Campos, que se comunicó conmigo para la invitación, me escribió: "El programa, de todos modos, se anuncia de esta manera: Hay quien dice que vivimos en la sociedad de la imagen y que ésta, paradójicamente, neutraliza toda imaginación. ¿Es así? ¿Hemos perdido la capacidad de imaginar? ¿Cómo se produce cine hoy? ¿Cómo cambió la manera de ver y hablar de él? ¿Cómo piensa un productor audiovisual en tiempos de cámaras para todxs? ¿Dónde están sucediendo cosas prometedoras? ¿Qué lugar ocupa Hollywood en un escenario que es global?"
Y agrega: "La idea es que compartas la 'mesa' con Lucas Paulinovich y Ezequiel Gatto –que son los conductores– y Elad Abraham que va a ser el otro invitado, que está laburando en un proyecto audiovisual en concreto."
Bueno, no puedo sentirme menos que honrado, espero estar a la altura de las circunstancias.
Admiro a los que conozco de ese grupo, pero tienen el hábito de difundir sus acciones en esa red social

sábado, 17 de junio de 2017

modo viernes

Y estuvimos nomás en "Modo Viernes", el programa que conducen Guillermo Martin, Gerardo Martínez Lo Ré (cuyo viaje transoceánico nos dio la oportunidad de sentarnos en su silla) y Fabio Rodríguez en Radio Universidad: el mágazin de una hora que te da tema para el fin de semana. Sorteamos bolsas camiseta de supermercado, como las que generosamente te daban en el súper hace poco más de un año atrás, esbozamos teorías acerca de las canciones de María Martha Serra Lima y nos despedimos con Fred Bongusto.

domingo, 5 de febrero de 2017

estética

Tras desasnarme sobre mis vagas preocupaciones sobre fútbol, la conversación tomó varios rumbos. Entre ellos una inquisición sobre ética y estética que no estoy seguro de haber despejado y dudo que pueda hacerlo ahora. 

No importa que el tema haya tenido como disparador al Chaqueño Palavicino (Coki se embanderó con una furibunda apología) y siguiera con la pregunta: ¿qué viene primero, ética o estética?, planteada por Ricciardino.

Lo único que me importaba destacar es una pobre consideración sobre asuntos que se trataron, por ejemplo, la desfachatez de ciertas formas, de ciertos procedimientos y figuras recurrentes en la televisión actual. Un formato definido de algún modo por TN cuyas chispas encendieron fogatas en casi todas las pantallas nacionales. Desde los conductores pendencieros a las noticias tendenciosas e infundadas. 
Imagen de Twitter.

Luis insistió más de una vez que es una televisión que no sólo no tiene ideas, sino que es refractaria a cualquier tipo de idea

viernes, 16 de diciembre de 2016

top 20

Bob Boilen y Robin Hilton, de All Songs Considered (NPR) publicaron el top 20 de los más votados para mejores álbumes del año (se trata del año yanqui, claro) entre sus oyentes.
Anotan: “Fue un año monumental para la música. Muchos de los más grandes artistas dejaron álbumes tan enromes como la importancia que tienen, en lo que se refiere a logros tanto a nivel personal como global. Siete de diez de las elecciones de nuestros oyentes en esta encuesta fueron para músicos bien establecidos o que ya poseen un legado, de Radiohead y Beyoncé a Bon Iver, David Bowie y Leonard Cohen. Pero si se escarba un poco en la lista encontramos algunos de los mejores artistas recientes de 2016: Big Thief, Margaret Glaspy, Noname, Pinegrove y Joseph.”
Y estos son los 20 elegidos:
1.            Radiohead, A Moon Shaped Pool
2.            Beyoncé, Lemonade
3.            David Bowie, Blackstar

jueves, 17 de noviembre de 2016

rosario-portland-melbourne

Las dos damas que nos cruzamos ayer nos hicieron sendas recomendaciones musicales. En la sala de espera de un consultorio sindical donde estaba con el niño, Carolina mencionó a Kyle Craft, un veinteañero de Portland, Oregon, que mezcla Dylan, pero también Bowie, y así. Creo escuchar esos acordes à la Bowie en "Eye of the Hurricane". La conversación incluso derivó en otro gran influido por Bowie, nuestro gran Jubany.

Más tarde, en la radio, luego de comentar la serie australiana Glitch, un mensaje de @lapasajera nos alertó sobre está señorita de Melbourne, mezcla de Suzanne Vega y Lou Reed; Courtney Barnett:




Una jornada productiva en la que sentimos haber recibido más de lo que ofrecíamos.

jueves, 1 de septiembre de 2016

la grieta es la democracia

El lunes pasado volvimos a conversar con Pablo Bilsky en Plan Z, por radio Universidad. Esta vez sobre el viaje que hizo a Estados Unidos, donde cubrió la campaña de Donald Trump y trajo sus análisis sobre la "grieta" del norte. "La grieta es la democracia misma", dijo en la conversación, aludiendo a ese frágil entramado de consensos democráticos bajo los cuales hierve la lucha de clases. Su paso por Las Vegas, indescriptible; su precisa interpretación del emprendedor en la sociedad estadounidense, que generó a Trump y al lobo solitario, el asesino en masa.
De todo eso hablamos y, también, Bilsky trajo sus desvíos, los libros en los que puede leerse ese vacío sobre el que circula el capital y la imaginación.
Así que aquí está el listado de los libros con los que acompañar a nuestro invitado en la conversación.
Anti-Intellectualism in American Life, Richard Hofstadter.
A Brief History of Neoliberalism, David Harvey
Masters of the Universe. Hayek, Friedman and the Birth of Neoliberal Politics, David Szedman Jones.
Democracy Incorporated: Managed Democracy and the Specter of Inverted Totalitarism, Sheldon S. Wolin.
El oprobio del hambre, David Rieff.
El desmoronamiento, George Packer.
Dark Money: the Hidden History of the Billionaires Behind the Rise of Radical Right, Jane Mayer.
Age of greed: the triumph of finance and the decline of America, 1970 to the present, Jeff Madrick.
Political Hypocrisy: The Mask of Power, from Hobbes to Orwell and Beyond, David Runciman.
La corrosión del carácter y El declive del hombre público (The Fall of Public Man), Richard Sennet
Diario de Guantánamo, Mohamedou Ouid Slahi.
El arte de negociar, por el arrepentido autor de la biografía que dio pie a la leyenda de Donald Trump, Tony Schwartz.
El listado sigue. Cada enlace lleva a una dirección donde descargar esos libros en formato e-pub o PDF.

jueves, 18 de agosto de 2016

pedro mairal: del otro lado del charco

En 1986, en el primero de los cuentos de Historias desaforadas, “Planes para una fuga al Carmelo”, Adolfo Bioy Casares vuelve a visitar el universo de su novela Diario de la guerra del cerdo a 34 años de su publicación original. En el cuento, entonces, un profesor llamado Félix Hernández, se sorprende y se dice: “Últimamente me dio por hablar solo”. La misma frase repite Isidro Vidal, protagonista de la novela Diario de la guerra, como una letanía que pretende ahuyentar con un golpe de conciencia el anuncio de la vejez. Pero, a diferencia del Diario –donde los jóvenes persiguen y asesinan a los viejos–, en “Planes para una fuga” Hernández tiene una alternativa (la Argentina, en ese universo, logró erradicar la vejez exterminando los viejos): fugarse al Uruguay, donde suprimieron la muerte y está lleno de viejos, a quienes los jóvenes argentinos ven con espanto, como una infección.

“Planes para una fuga” podría funcionar como prólogo a La uruguaya, la novela que Pedro Mairal presenta este viernes en Plataforma Lavardén. Es decir: el Uruguay como ese otro lugar. Lo dice el mismo autor en sus páginas: “el Uruguay como lado B del Río de la Plata”, una Buenos Aires sin peronismo. La tradición de esa otra orilla “mejorada”, de ese lado sin la “grieta” histórica argentina puede ya leerse en Amalia (1851), la novela romántica argentina de José Mármol: Montevideo, gobernada por el feroz Fructuoso Rivera, es la orilla sin Juan Manuel de Rosas.
“Como en los sueños –dice el personaje de Mairal–, en Montevideo las cosas me resultaban parecidas pero diferentes. Eran pero no eran.”


domingo, 7 de agosto de 2016

la enumeración

Nube Negra publicó La enumeración, de Nora Avaro, un libro que reúne artículos sobre narradores, poetas, diaristas y autobiógrafos, todas categorías que de algún modo ensaya Avaro en estas páginas hermosas.
Habíamos leído algunos de estos textos en Lector Común, en Bazar Americano, en Transatlántico, etcétera. Otros, como el que escribió sobre la poeta rosarina Gabriela Saccone, o Cecilia Muruaga; o el que escribe sobre María Moreno, en el que, como lectores, la acompañamos en el descubrimiento de que Moreno no estuvo en la ciudad sobre la que hace una crónica, son un hallazgo feliz, una gema hecha de palabras que nos acompaña como esas adquisiciones que atesoramos y hacemos algo propio, secreto, con lo que avanzamos entre los contemporáneos.
Los contemporáneos, de hecho, son el tema de estos textos: la lectura de Borges como clásico, la de Marosa di Giorgio, la de Hebe Uhart, la de Alan Pauls, la de Sergio Raimondi, la de Salvador Benesdra, la de Jorge Barón Biza, la de Idea Vilariño, la de Silvina Ocampo poeta, la de César Aira.
Su primera persona, la que narra en estos escritos, es insuficiente: no sabe dar cuenta ante Hebe Uhart de una información precisa sobre una plaza de Rosario, Marosa le espeta que no confía en mujeres que no se maquillan; o los recuerdos de sus amigas Saccone y Muruaga son a veces equívocos. Antes que una mayéutica, Nora elige cierto ridículo del que vuelve, siempre, con la sorpresa y el encanto, como decía Oscar Wilde, "con el lujo y el socialismo": su primera persona cede todo a esas otras dos, el lector y el autor. 

Su texto sobre Aira, justamente, comienza: «“Hice mis paseos”, me dice César Aira y subraya sus dominios rosarinos con énfasis folklórico. Entonces supongo que fue al Monumento, al Palacio Fuentes, al Laurak Bat, al Camarín de la Virgen. Este año lo ladea una tesista mexicana que tiene el privilegio de recorrer el extranjero bajo las indicaciones de su autor favorito. La mexicana parece no dar crédito a su suerte, se ve tan contenta y tan correspondida como cualquier personaje de Aira que encaja justo con su destino aunque lo juzgue asombroso. De aquí para allá su autor favorito la acompaña en un trayecto efectivo por Los misterios de Rosario, la novela y la ciudad: acá, El Cairo; acá, el faro; acá, la Catedral. Gracias a las gentilezas del autor favorito, la novela y la ciudad coinciden divinamente para la mexicana en un chasquido realista que a los fanáticos de Aira, digo más, a los rosarinos fanáticos de Aira, no les queda más que envidiar. La extranjería es una ventaja injusta, en este caso, porque cualquiera sabe que no hay ciudad sin literatura, y un rosarino merece tanto o más que un mexicano que el autor favorito lo acompañe al Monumento: Acá, la llama.»
Ese detalle, "no hay ciudad sin literatura" –recordemos por favor que Nora fue una de las editoras de Rosario ilustrada– es acaso uno de los grandes temas que hacen maravilloso y "universal" este libro: cómo la ciudad, desde la Rosario redescubierta por Uhart hasta la Venecia inventada por Moreno, es una radiación de la ficción. Ella misma lo escribe en una de sus páginas: "Para merecer la realidad, hay que inventarla".
Acá el comentario que hicimos en radio.

miércoles, 20 de julio de 2016

niño comentarista

Con el niño estuvimos en Hoja de Ruta, en la Si98.9, para hacer nuestra columna Descarga selectiva. Allí hablamos de Stranger Things y el niño tuvo una participación especial de la que aún se siente orgulloso y puede escucharse aquí:



jueves, 30 de junio de 2016

comerse al ídolo

El “episodio Messi” en la Copa América que terminó el domingo pasado (la no conversión de goles, el penal errado, las declaraciones del 10 de que dejaba la selección nacional) generó innumerables comentarios, reclamos y artículos.
De esa verborrágica marea rescatamos las palabras del ex arquero de Independiente y periodista deportivo Norberto Ruso Verea. Con su lucidez y desempacho habitual, Verea esquiva los lugares comunes y dibuja el contexto en torno al episodio. Lo hizo en los micrófonos de radio AM 750, en el programa que conducen Claudio Villarruel y Bernarda Llorente de 14 a 16.
Las comillas encierran las palabras que Verea ensayó anteayer a la tarde, sin otro guión que el de sus convicciones (a través del código QR se accede a la entrevista en Radiocut).
«Las razones futbolísticas te llevan a hacer un análisis que tendría que ser serio y cada vez lo es menos, en esta cultura del resultado, el resultado todo lo allana, en el resultado no se discute. Entonces tenemos problemas grandes, hace mucho en la Argentina hemos perdido la consistencia para poder ser serios y analizar lo que pasa. La Argentina terminó jugando una final de la Copa América con cuatro volantes centrales: Mascherano como último hombre, Kranevitter, Biglia de un lado y Banega del otro. Era una decisión del entrenador tener y acumular muchos volantes. De buen manejo, de buen paso, de buen pase, pero de no tanta profundidad. En los países de Europa, los que van por afuera son realmente profundos, son incisivos, penetrantes, complicados. Nosotros, salvo cuando Di María juega para la selección, no para Deportivo Di María, Gaitán que lo había hecho muy bien y se lastimó, los marcadores de punta nuestros acompañan, no son esos marcadores penetrantes, realmente peligrosos. Yo creo que Chile no se animó a ganarle a Argentina. ¿Por qué? Y, porque enfrente está Argentina que tiene a Messi, que en cualquier momento te puede hacer un desastre. El problema es que jugando como jugó Argentina, con tanto desgaste y tanto volante, y tan poca agresividad, no cruzando la mitad de la cancha durante los 90 minutos, o cruzando como Messi, en un acto heroico que salía gambeteando a todos y no se podía: lo marcaban de a cuatro, cinco y terminaba ahogado. Cada vez que intentó asociar juego se encontró con que todo lo que tenía que hacer tenía que hacerlo para atrás. Y ahí es donde tenemos que analizar seriamente lo que nos pasa. Porque después vinieron lo penales y Messi le apuntó al Empire State, porque dejó de ser Messi. ¿Y por qué deja de ser Messi? Porque va a patear pensando que va a estar sometido a la crueldad del más ignorante, pero no sólo dentro de los medios sino afuera, porque sabe que va a patear un penal y unos días antes de empezar la copa Maradona buscó asociarse a Pelé para tratarlo de no-líder. ¿Ahora tiene (Maradona) de cómplice a Pelé cuando lo criticó y lo destrozó toda la vida? Antes de la final Maradona dijo que no venga. Entonces entendamos que todo esto pesa. Ahora, me decís: un tipo que en el Barcelona metió 50 mil goles, finales contra el Manchester United, contra la Juventus… Sí, pero tenés que volver a tu país y el que te alcanza la valija te dice: “Pibe, tenés que meter un gol acá, ¡eh!”
Imagen tomada de Perfil.



viernes, 24 de junio de 2016

brain dead

Comentamos en @HojaDeRuta (Sí 98.9BrainDead, la serie de los creadores de The Good Wife (producida por Ridley Scott), una mezcla de sátira y ciencia ficción que homenajea también a cierto cine clase B, desde Invasion of the Body Snatchers a Mars Attacks.


jueves, 23 de junio de 2016

el otro lado

En 1986, en el primero de los cuentos de Historias desaforadas, "Planes para una fuga al Carmelo", Adolfo Bioy Casares  vuelve a visitar el universo de su novela Diario de la guerra del cerdo a 34 años de su publicación original. En el cuento, entonces, un profesor llamado Félix Hernández, se sorprende y se dice: “Últimamente me dio por hablar solo”. La misma frase repite Isidro Vidal, protagonista de la novela, como una letanía que pretende ahuyentar con un golpe de conciencia el anuncio de la vejez. Pero, a diferencia del Diario –donde los jóvenes persiguen y asesinan a los viejos–, en "Planes para una fuga" Hernández tiene una alternativa (la Argentina, en ese universo, logró erradicar la vejez exterminando los viejos): fugarse al Uruguay, donde suprimieron la muerte y está lleno de viejos, a quienes los jóvenes argentinos ven con espanto, como una infección.

"Planes para una fuga" fue lo primero que me vino a la mente cuando leí La uruguaya, la novela de Pedro Mairal (que me recomendara mi amigo Dabove) a quien leo con fascinación desde hace ya más de una década. Es decir: el Uruguay como ese otro lugar. Lo dice el mismo autor en sus páginas: "el Uruguay como lado B del Río de la Plata", una Buenos Aires sin peronismo (de hecho, en Amalia Montevideo es la orilla sin Rosas).
Copio parte de la contratapa: «“Como en los sueños, en Montevideo las cosas me resultaban parecidas pero diferentes. Eran pero no eran.”
«Lucas Pereyra viaja a Uruguay en barco por el día a buscar dólares. Son tiempos de restricciones cambiarias. Tiene ya arreglado un encuentro secreto en Montevideo, pero sus planes pueden fallar.
«Encandilado por el recuerdo de un verano anterior y agobiado por un matrimonio que se resquebraja, sueña con escaparse y no volver. ¿Con quién se va a encontrar? Montevideo, esa ciudad idealizada por la distancia, se volverá impredecible.»
Acá el comentario que hicimos esta tarde en radio de la novela, sobre la que volveremos: 


miércoles, 13 de mayo de 2015

matilda en plan z

El lunes 20 de abril pasado Matilda estuvo en Plan Z, el programa que hacemos los lunes de 23 a 24 junto con Damián Schwarzstein y Valeria Rico Streiger en Radio Universidad (103.3).
Por suerte ese día estuvo con nosotros Julián Alfano, quien filmó y editó el video de ese encuentro que ahora compartimos acá.

martes, 6 de enero de 2015

botija inventor

Fueron mis amigos de MTQN los que me avisaron. No cabía en mis alpargatas cuando vi a mi botija entre los videos seleccionados en el programa aniversario de Tiranos Temblad, único programa uruguayo del que no me perdí un solo episodio en todo este año.


TT en apóstrofe.

miércoles, 2 de julio de 2014

intereses comunes

Yo ya no vivía en Uruguay durante la dictadura cuando, según recuerdan, se cambió la partitura del Himno Nacional de modo que al llegar a la parte, que en la escuela cantábamos a viva voz, que dice "Tiranos temblad", el tono fuera más bajo y las voces se vieran obligadas a cantar esas palabras, que se repiten dos veces, con mayor suavidad. Imagino que desde siempre ese fragmento identificó al himno oriental, lo mismo que el "Oíd mortales" al argentino.
Hace poco más de dos meses, Radar me recordaba algo que escuché de un oriental durante uno de los últimos festivales de poesía. El adictivo programa de YouTube Tiranos temblad.
Como para reafirmar nuestros lazos e intereses comunitarios, en nuestro programa de radio favorito, Más tarde que nunca, entrevistaron el viernes pasado a uno de los realizadores de Tiranos tembladAcá está la entrada a esa entrevista.
Y a continuación se puede escuchar: