socio

"I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member." Groucho Marx en Groucho and Me (1959).

martes, 23 de mayo de 2017

la larga noche de game of thrones

La noticia salió en Deadline, dice: "Algo quizás incluso más mortífero que "Winter is coming" se reveló hoy en el nuevo afiche que HBO lanzó para la temporada 7 de Game Of Thrones.
Como lo muestra la imagen y el tweet, el cadáver revivido del Rey de la Noche está de vuelta para la penúltima carrera de la serie (ganadora del Emmy basada en los libros de George R.R. Martin).

Visto por primera vez en una visión de Bran Stark (Isaac Hempstead Wright) en la Temporada 4 de la serie y dirigiendo un masivo ataque en el Norte en el que asistimos a la muerte de Hodor (Kristian Nairn), en la Temporada 6, el Rey de la Noche es el maestro de los Caminantes Blancos. Al final de la temporada pasada de GoT, el ahora resucitado y Rey del Norte Jon Snow (Kit Harington) advierte que el Sobrenatural y poderoso Rey de la Noche no está hecho y atacará de nuevo, con o sin tormenta.
Con Peter Dinklage, Lena Headey, Emilia Clarke y Harington, entre otros, la penúltima entrega de Game of Thrones debutará el 16 de julio próximo y tendrá siete episodios. Los seis episodios de la octava y última temporada se esperan para 2018.





domingo, 21 de mayo de 2017

góticos

De nuevo fue a través de la NPR que me enteré de que John Darnielle y sus Mountain Goats tenían un nuevo disco, Goths (es el apócope de "góticos": como dice el dicho, "los góticos se visten más oscuro que los rockeros"; acá se puede escuchar el disco en Bandcamp). Me gusta el modo en que Stephen Thompson, el columnista de NPR, se refiere al recorrido de Darnielle: "una vez más realiza un desvío conceptual", escribe.
Cualquiera que haya seguido The Walking Dead habrá escuchado The Mountain Goats en aquél inolvidable final de temporada de 2014 cuando Beth y Daryl queman la cabaña del bosque y escuchamos "Up the Wolves".
Foto tomada de la NPR.

Thompson nos informa que en el primer tema del disco ("Rain in Soho"), el coro de la Sinfónica de Nashville le de más oscuridad a la cruda voz de Darnielle.
Entre los comentarios de los usuarios de Bandcamp hay varios hermosos, elijo este de un tal staal: "No hay canciones mejores para escuchar mientras se excavan las ruinas de un antiguo palacio y se intenta vincular nombres entre los avisos fúnebres de los diarios o se busca conspirar contra el Gobierno Mundial": resume de algún modo el "desvío conceptual" de Darnielle.
(Genius publicó las letras de las canciones con buenas anotaciones.)

domingo, 14 de mayo de 2017

pretend to be chinese

Las tres veces que mi amigo Ng viajó a China formó un grupo de WhatsApp con el nombre "Chaquichán", la última vez, el 30 de marzo de 2017 se llamó "La camisa de Chaquichán". Tuvo unos 300 integrantes, desde amigos de toda la vida y parientes hasta gente que Ng conoció en Buenos Aires a través de la revista Dang Dai, amigos de amigos y así.
Le pregunté si lo de la "camisa" estaba relacionado con "la camisa paradisíaca" de la fábula de Murena. Con la urgencia del viaje, no obtuve respuesta, pero me gusta pensar que es así.
Como en su viaje nos participó, entre otras muchas cosas, de la realización de un documental que se hizo en la aldea de su padre para incluirlo en una pieza audiovisual de los 45 años de las relaciones entre China y Argentina, le pedimos que por favor pusiera en claro a las autoridades chinas la relación del presidente del régimen argentino actual con el gato. Dijo que haría lo posible y nos hizo un guiño que quedó registrado incluso en el avance del documental que se emitió esta noche en un canal de la televisión vernácula: nuestro amigo levanta el brazo derecho del mismo modo que lo hace el amuleto del gato chino de la suerte.


Puede verse en el minuto 2.47 del video de anuncio del documental.


He disfrutado cada minuto de las interacciones con los Chaquichanes, Me sentí chino como mi amigo y recordé también, ya que el epígrafe de este blog es una línea de un tema de Frank Zappa, recordé otro tema de Zappa con el que narcoticé mi primera juventud, uno que de algún modo ridiculiza al querido David Bowie y dice en una línea "pretend to be chinese" –en alusión a "China girl", el tema de Iggy Pop incluído en Let's Dance. Allí, en un mismo escenario, están Zappa, el genio de Chad Wackerman en batería, Ike Willis y Ray White. Zappa murió hace más de 20 años y aún lo lloro, con el "prtend to be chinese" vuelvo a ese escenario y, con el relato de los chaquichanes, siento que lo transito de otro modo; como si esa gloria exótica y cosmopolita de la escena de Zappa recobrarse un aura que ya no pertenece a YouTube ni al vinilo sino a ese fragmentado relato que me mantuvo en vilo a través de los Chaquichanes (la imagen es la de los afiches chinos en la que se representa al obrero de la construcción).

martes, 2 de mayo de 2017

el emisario chino

Si se tratara de una película, podría comenzar en un supermercado chino o, mejor, en un restaurante de Pichincha, donde la dueña come con palitos en una mesa y, a medida que el plano va ampliándose, se ven a los rosarinos recogiendo chop suey del plato con tenedor. La comida chino, me dijo una vez el dueño de un restaurante porteño, ya es internacional. La escena, en el guión, señala dos cosas: el detalle íntimo de cierta cosa china y su expansión.
Pero acaso esta película ya tiene un principio. Lo filmó el departamento publicitario de la aerolínea Turkish Airlines el año pasado. Comienza con las imágenes de inmigrantes chinos en un barco y leemos: “En 1954 y con apenas 17 años, una valija de cuero y un traje nuevo, Ng Ping-Yip se embarcó en Hong Kong hacia una aventura al otro lado del mundo. En Buenos Aires fue recibido en el Hotel de Inmigrantes (…) Junto a 29 compatriotas se instaló en San Nicolás para trabajar en una fábrica textil, donde aprendió toda una nueva cultura (…). Hoy su hijo Gustavo continúa el legado de su padre acortando las distancias entre oriente y occidente, uniendo dos mundos”.
Salto en el tiempo: vemos a Gustavo Ng (sí, se escribe así: es una convención para hacer sonoro en español en 伍志: Ng Zhi Wei, el nombre en chino) en Taishan, en la provincia de Guangdong. Está en la pequeña aldea donde creció su padre, un caserío rodeado por un arrozal que en abril tiene un verde luminoso. Llega hasta ahí en el asiento del acompañante de un motociclista que acaso tenga algún parentesco. Toda la aldea participa de un gran almuerzo que Ng Ping-Yip pagó desde Nueva York para celebrar el reencuentro con el hijo pródigo; bueno, con el sobrino pródigo.
Pongamos ahora un dato de actualidad: este año se conmemoran 45 años de las relaciones entre China y Argentina. “Argentina fue uno de los primeros países de América Latina en aproximarse a China en 1972 después de que se restablecieran en la Organización de las Naciones Unidas los derechos del país asiático y el reconocimiento de sus representantes diplomáticos”.



Los intercambios formales comenzaron en febrero de 2017. Mauricio Macri, que se encontró en dos ocasiones con su par chino desde que asumiera su cago en diciembre de 2015, visitará China este mes de mayo.
Pero hace unos días, la televisión pública china filmó un documental para difundir los alcances de esa relación. Una de las escenas de esa pieza es el reencuentro de Gustavo Ng con su parentela en Taishan. “Los quinquenios son importantes para los chinos, que marcan con énfasis el paso del tiempo”, me escribe Gustavo por WhatsApp desde Beijing, a donde volvió de ese festejo.
Y cuando le pregunto por la filmación de ese documental agrega: “Entendieron que lo más televisivo de la historia era mi llegada a la aldea donde nació mi padre y la casa de su infancia, y algunas personas relacionadas con aquel origen. Aprovecharon que yo estaba en Beijing y me prepusieron volver a Taishan. Esto, a su vez, se transformó en un acontecimiento en aquel pequeño pueblo, casi abandonado, con menos de 200 personas, porque la gran mayoría se fue a Estados Unidos o Canadá, o a Guangzhu cuando comenzó la súper industrialización de China. No es frecuente que la televisión nacional de China esté presente allí. Mi padre, que vive en Estados Unidos, vivió el acontecimiento como un homenaje y sintió que yo era su enviado, de modo que mandó reunir a todo el pueblo en un almuerzo general. Esto a su vez le gustó mucho al director del documental, así que todos contentos.”

Relaciones evaluadas

—¿Cómo es esto de la conmemoración de los 45 años de relaciones con Argentina, cómo se registra en China?
—Las relaciones con Argentina parecen responder a intenciones diferentes en este momento. China tiene planes a mediano y largo plazo para los países latinoamericanos, gran parte de sus aspectos acordados y algunos concretados con los gobiernos argentinos entre 2004 y 2015. Desde el lado argentino, la relación parece estar en un estado algo suspendido, quizás en estado evaluatorio. Lo cierto es que hubo un parate en el ritmo que se traía. Esto influye en los festejos. China llevó orquestas y exhibiciones de arte de modo casi protocolar. El presidente Macri viaja en mayo a China. Ninguna de las actividades parecen hasta ahora estar revestidas del entusiasmo especial que marca el quinquenio.
—¿Y cómo es la relación de China con sus emigrados?
—China enfatiza la relación entre los emigrados y su pertenencia. Al principio del período de Reforma y Apertura, a fines de los 80, invitó a que los emigrados volvieran a casa, con sus capacidades adquiridas y sus capitales. Con el tiempo, entendió la conveniencia de que los chinos que viven en otros países sean representantes comerciales de China. Es un tema de Estado. Hay organismos que se ocupan de los llamados “chinos de ultramar” a nivel nacional y en las provincias que más alimentaron la migración.
—¿Cómo se enmarca este viaje tuyo? ¿Qué es lo que la televisión china va a mostrar con esa reunión en Taishan con tus parientes?
—Hace seis años inicié el proyecto de comunicación Dang Dai para aportar a la conexión entre Argentina y China. Integra una revista impresa, un sitio web y otros medios. Desde entonces también escribí “Todo lo que necesitás saber sobre China” con mi socio en Dang Dai, Néstor Restivo, Horóscopo Chino, el Año del Gallo e Fuego, con una mirada desde la cultura china, y Mariposa de Otoño, que reúne relatos autobiográficos sobre mi encuentro con China. El canal oficial CCTV está preparando un documental en español sobre las relaciones entre Argentina y China, para pasarlo en los días de la llegada del presidente argentino a Beijing, en mayo. Posiblemente responda a procedimientos protocolares y al vector de amistad internacionalista, alimentado por el socialismo y fundamentado en la dicha que les causa a los chinos las relaciones de amistad. Será un documental de color, con la historia de dos argentinos que barrieron un restaurante en Shanghai, una bailarina china que ganó el campeonato mundial de tango y con mi historia. Les resulta fuerte la historia del hijo de un chino que, perdido en el punto del planeta más alejado, sin idioma porque el padre no se lo enseñó, haya seguido sangre arriba el camino hasta su origen.

Jolgorio
Todas las fotos de Guestavo Ng.

Nacido en San Nicolás en 1963, Gustavo Ng vive en Buenos Aires y residió en Miami y Nueva York, Estados Unidos; en Río de Janeiro, Brasil y en Bariloche, Río Negro. Este es su tercer viaje a China: en todos creó un grupo de WhatsApp –el servicio de mensajería preferido en China es WeChat, no funciona ni Google ni Facebook, salvo que se ingrese con un IP encubierto a través de VPN– en el que reúne a amigos y personas vinculadas a su formación en el idioma y la cultura china. Por allí comparte audios, videos y fotos, como las de la reunión en Taishan o sus paseos por Turquía antes de volver a Argentina.
Como vemos en las fotos el jolgorio del encuentro en la aldea donde conoció la infancia su padre, le preguntamos cuánto se parecen los chinos a nosotros cuando se reúnen a comer y celebrar, ya que entre otras cosas el festejo incluye petardos y ganso en honor de los muertos.

“Se homenajea a los antepasados encendiendo incienso, quemando dinero (que es falso) y con una bebida alcohólica y comida: frutas, pollo, cerdo, ganso. Luego del ritual las personas presentes comen la comida ofrendada. En la fiesta que se organizó para mi regreso hubo de esas comidas para los rituales específicos en que honré a todos los antepasados que vivieron en la casa, y también de alguna manera el almuerzo popular estaba hecho de comida de homenaje. Como en otras ocasiones, se hacen explotar cohetes para ahuyentar a los malos espíritus. Las reuniones son tumultuosas, felices y asumidas con voracidad. La alegría de estar juntos y de comer. Toda ocasión es buena para festejar con una comida desmesurada. En las reuniones del pueblo la gente habla fuerte, se ríe mucho y come con ganas, sin formalidades. Quién organice, sea agasajado o notable, propondrá varios brindis en su mesa e irá haciendo lo mismo mesa por mesa. En todas dirá “ganbei”, proponiendo hacer fondo blanco. Son reuniones de gran intensidad y sin sobremesa. Cuando se termina de comer, se dice “vamos” y eso marca el fin. Todos se levantan y se van.”

hebe uhart: la artesana

Hace unos diez años ya el escritor Rodolfo Fogwill dijo que Hebe Uhart era la mejor escritora argentina, opinión con la que acordarían toros, como Elvio Gandolfo, rosarino nacido en Mendoza, residente en Montevideo y lector de la autora desde los años 70. Uhart (Moreno, Buenos Aires, 1936) espanta esos elogios como moscardones: no significan nada, dice. Es cierto. Echarle el peso de semejantes aseveraciones es como ocultarla, imponer sobre su obra una grandeza que a la aplasta.
Sus cuentos y novelas, que la editorial Alfaguara reunió en un volumen 2010, describen acciones pequeñas, cotidianas, cercanas. Lo mismo que sus crónicas –desde hace unos cinco años Uhart escribe crónicas de viajes que la trajeron en más de una ocasión a Rosario. El viernes 21 de abril pasado, invitada por la secretaría de Cultura municipal a la Semana de la Lectura de Rosario, Uhart estuvo, en el Centro Cultural El Obrador, en el lejano oeste rosarino, donde transita parte de la comunidad qom que vive en la zona. No es la primera vez que iba. De su trato con Ruperta Pérez y Arsenio Borgez, dos referentes de la comunidad, surgieron dos textos que están en sus libros Viajera crónica y De aquí para allá, cuya presentación en el Museo de la Memoria, ese viernes, fue una excusa para una entrevista abierta con el público, entre otros, una gran cantidad de jóvenes que la leen con devoción.
Una escena de la crónica que Uhart escribe en De aquí para allá sobre los guajiros asentados en Ecuador parece resumir su estilo último: una leyenda refiere que un castigo impide a los animales hablar con palabras clara, por eso las tribus que provienen de la selva aguzan el oído para descifrar lo que la jungla expresa aunque no tenga “palabras claras”.
 Fotografía de Elena Makovsky


martes, 25 de abril de 2017

13 razones

Todo este asunto empieza con Stranger Things. Trataremos de explicarnos.
El asunto es el mundo dividido y la serie de la que hablamos es 13 Reasons Why (Por 13 razones), que desde el 31 de marzo puede verse en Netflix.
Que la serie está basada en un best seller sobre una adolescente que se suicida y deja 13 casetes (sí, casetes marca Maxwell) en las que expone a 13 personas de su secundaria a las que vincula a su suicidio, sería un detalle más. Salvo por la presencia de esos casetes, como los que se usaban en los 80 y sobre los que más de un personaje señalará a lo largo de los 13 episodios. También la bicicleta del protagonista, en la que se desplaza por un pueblo más o menos pequeño, o el cine en el que trabajan ella y él, nos trae resabios de esas escenografías que conocimos en películas desde Cuenta conmigo a, justamente, Stranger Things que trataba, como todos recuerdan, de varias capas de dobles mundos: el que conocemos y el llamado “The upside down” –una suerte de universo paralelo, sombrío y aterrador detrás del espejo–, el mundo dividido aún en 1986 por la Guerra Fría, el de niños y adultos, etcétera.
Como se sabe y lo observaron varias publicaciones, Por 13 razones fue –y lo sigue siendo– una de las series sobre la que más se tuiteó en lo que va del año. Las razones sociológicas no nos importan demasiado. Basta con decir que eso que los psiquiatras llaman “bipolaridad” parece la enfermedad ideal para un mundo en el que la Guerra Fría parece trasladarse al interior de la mente de sus habitantes.  

Escena explícita

Hannah Baker (la actriz Katherine Langford) es nueva en la secundaria del pueblo, sus padres llegaron hasta allí con la idea de instalar una farmacia que no tuviese que competir con una gran cadena nacional que los había llevado a la ruina en la ciudad donde vivían, pero una sucursal de esa cadena también se instala allí.

miércoles, 19 de abril de 2017

bicicletas chinas

Mi amigo Ng está de nuevo en Beijing, desde donde envía fotos y breves comentarios a través de un grupo de WhatsApp. Como hoy es el Día Mundial de la Bicicleta nos pareció apropiado difundir estas fotos que Ng tomó allá en China sobre sus bicicletas.
Según postea Ng el 13 de abril pasado: "En los 70 Beijing era una constelación superpoblada de bicicletas. El crecimiento como una bomba llevó a todo el mundo a la motocicleta y luego al auto. Ahora es el regreso a la bicicleta. Fíjense la timidez con que los chinos se montan a la tendencia: Esto es en el exterior de la estación de subte de Babaoshan. Casi todas las bicicletas se alquilan por WeChat. Cuesta 2 pesos."



Y esto anotaba el lunes pasado: "Los otros días les hablaba de la rehabilitación de las bicicletas. Esta es una terminal del subte, en un territorio que podría asemejarse a los campos que están más allá de José León Suárez."
"La mayoría se usan con el sistema de alquiler que les comenté, usando la red social WeChat, pagando 1 yuan = 2,2 pesos cada vez que la usás. Hay tres compañías que compiten por el mercado (ven la amarilla y la naranja, también hay una azul). Por ahora trabajan a pérdidas –de millones de yuanes."



Este miércoles al mediodía (nuestro mediodía), Ng halló estos bicicarros y anotó: “Ahora está lleno de carritos onda supersónicos, de manera que éstos son reminiscencias del pasado, pero bueno, cuando los tiempos se aceleran demasiado se produce este revoltijo de épocas. Estos carricletas los encontré en un hutong, uno de esos barrios muy viejos, que se convirtieron en una especie de antigüedad eterna.”
 Y agrega: "No podrías creer las cosas que transportan. Transportan cosas de mundos  a los que el hombre jamás ha llegado."
Las que siguen son fotos de un "hutong" en Beijing.





La escenografía y locación del film Kung Fu Hustle (que se rodó en Shangai) esuvo inspirada en estos hutongs.

domingo, 9 de abril de 2017

posverdad y negacionismo



A fines de 2016 desde Oxford Dictionaries eligieron como palabra del año “post-truth”, posverdad, a la que describen como “un adjetivo que se define por ser ‘relativo o que denota circunstancias en las cuales los hechos objetivos son menos influyentes al modelar la opinión pública que las apelaciones a la emoción o las creencias personales’.”
El mismo artículo de presentación de la palabra señala que el concepto de posverdad existe desde la década pasada, pero que tuvo un pico de frecuencia durante 2016 en el contexto del referéndum de la Unión Europea (Brexit) en el Reino Unido y las elecciones presidenciales en los Estados Unidos y que también se asocia con un sustantivo particular en la frase políticas de la posverdad.
 Imagen tomada de Oxford Dictionary.

lunes, 3 de abril de 2017

salir

Lo escribe Martín Rodríguez, la entrada completa se lee aquí:
«Otra posible forma de ver la división es entre “politizados” y “apolíticos”; si lo pensamos a través de los usos de la plaza pública. Digamos: en los protocolos de esa “ocupación”. Si una marcha politizada está llena de banderas particulares (agrupaciones, partidos, sindicatos, movimientos sociales, centro de estudiantes), la de los apolíticos apela a una sola bandera (la nacional), como si sólo fuera posible expresarse a través de la máxima abstracción universal de la bandera celeste y blanca (cada vez más celeste, cada vez más blanca), ya que lo contrario sería político. Una república universal que se siente amenazada por las partes. Sociedad y Estado versus política. Un partido político (PRO) celebrando una marcha porque no es política. Otra paradoja.
«Los politizados marchan y usan ese espacio que crean como forma y fondo: estar en la calle es bueno, es también un fin en sí mismo además de la necesidad. De algún modo se combina la tradición sacrificial de la izquierda (barricadas, piquetes) con la tradición festiva del peronismo (carnaval, fiesta del 1ero de Mayo, etc.). Las marchas republicanas revisten una idea de “última vez”, de “tuve que salir”, es decir, de excepción en el cruce de la frontera entre lo privado y lo público. Por eso muchas veces el ceño fruncido, el cartel personal, el mensaje completamente humillante que no fue constatado en ningún diálogo colectivo. Un ciudadano convocado que sale a poner fin a las otras plazas: como si dijera “este era mi límite”. Actúa bajo esa ofensa: me hicieron ir a la plaza. Tiene un andar como si en su sola presencia restableciera el orden perdido. Una señora la tarde del 1 de abril dijo: “tengo sesenta años, es la primera vez que salgo”.»
La manifestación en Rosario al caer la tarde del 1 de abril pasado. A pocos metros, esa misma noche, se realizó la vigilia por los veteranos y caídos en Malvinas. En su bitácora, mi amigo Ng escribe: "La Plaza cuando está llena sólo de banderas celeste y blanca me da miedo y me repugna." Comparto ese temor. 

viernes, 31 de marzo de 2017

ann pettifor: feminismo y antineoliberalismo


¿Qué es el dinero? Puede parecer el tipo de pregunta que alguien se hace tarde en la noche, mirando a un puñado de billetes arrugados con los ojos inyectados de sangre. Pero a medida que avanzan las preguntas más incisivas, esta es realmente muy importante, porque la respuesta depende en gran medida de qué clase de dinero se está hablando y de a quién se ha planteado la pregunta. Algún “dinero” –un porcentaje muy pequeño– es efectivo. El resto es imaginario (“fiat currency”, como se conoce), una vasta red de contratos. El cheque de $ 25 de cumpleaños de la abuela es un tipo de contrato. El pago eliminado de su tarjeta de crédito para comprar zapatos, es otro. Cuando el banco ingresa la secuencia de dígitos en una pantalla que señala el préstamo que le dio a una pequeña empresa, son dos contratos: el primero garantiza que el banco le suministrará fondos para los bienes y servicios que necesita; el otro, que garantiza que va a ser eeembolsado el préstamo en una fecha posterior, más intereses. ¿Por qué es importante saber la diferencia entre “dinero” y efectivo? Bueno, porque según Ann Pettifor, economista política con sede en Londres, famosa por estar entre las pocas para predecir el colapso financiero de 2008, la teoría monetaria es una cuestión feminista.
El nuevo libro de Pettifor, “La producción del dinero: cómo acabar con el poder de los bancos”, apunta a dilucidar la naturaleza del dinero para ayudar a las mujeres a abogar por sus necesidades. Dinero, crédito, tasas de interés, regulaciones bancarias, cómo se contabilizan las cosas en el presupuesto público. Todo esto, sostiene Pettifor, tiene efectos tangibles en la vida de las mujeres y en la condición de la sociedad en su conjunto. Y para hacer el cambio, habrá que apasionarse por temas que la mayoría estuvimos condicionados a considerar como obvios.
 Andy Warhol, "Dollar Sign", imagen tomada de Guy Hepner.

martes, 21 de marzo de 2017

libros silvestres

“Soy artesana”, dice Carolina Musa, editora de Libros Silvestres, una “editorial rosarina de literatura infantil y juvenil. Conectando a lectores curiosos y exigentes de todas las edades con textos literarios de la actualidad”, según reza el encabezado de su página en Tumblr.

Lo de “artesana” viene a propósito de su fascinación por los libros “pop-up” que realiza de manera por entero artesanal.
Los libros pop-up son esos volúmenes que se despliegan en cuatro dimensiones, con estructuras de cartón capaces de abrirse y cerrarse cuando se pasa la página. Cada uno de los libros de la editorial que dirige Musa tiene ilustraciones; su tarea, como editora incluye no sólo el encuentro con un texto, también con quien va a ilustrar el libro. “Me da pena que los libros para adultos no tengan dibujos”.

lunes, 20 de marzo de 2017

'tis a pity she was a whore

Hace poco más de un año Pablo Jubany nos recomendó BowieSongs, un blog dedicado a analizar e historizar canciones y temas en la obra de David Bowie.
Hace una semana, Chris O’Leary, autor del blog (dicho sea de paso, el blog mismo va a convertirse en un libro de la genial editorial Zero Books, la misma que publicó a Mark Fisher o Simon Reynolds), publicó un extenso comentario sobre "'Tis a pity she was a whore", la versión de Blackstar y la del demo que Bowie grabara dos años antes de sacar su último disco. 
No sólo nos lleva a la fuente de la que sale el título de la canción (un libro de John Ford) y analiza las obsesiones y citas de Bowie, también abunda en la historia de la banda de jazz que lo acompañó a grabar ese tema y varios del último disco.
Así conocemos en detalle y con gran placer al saxofonista Donny McCaslin (además de otros "temas" de Bowie, como los vorticistas británicos, entre muchos más rincones proyectados en esa inmensa canción), a quien encontramos en uno de los Tiny Desk Concerts de la NPR en un recital que pone los pelos de punta y en el que hace una maravillosa versión de "Lazarus".
Y para cerrar y continuar nuestra humilde guerra contra la red social de los mirones y las abuelas, la entrada de O'Leary tiene 55 comentarios, ninguno de trolls. 

sábado, 18 de marzo de 2017

mentiras del neoliberalismo

Entrevista de Sharmini Peries en Real News Network reproducida en CounterPunch. Cotejada con la traducción de Adrián Sánchez Castillo en SinPermiso. Fragmento final de otra entrevista de Peries en CounterPunch: "El nuevo feudalismo".

Michael Hudson es un distinguido profesor e investigador de Economía de la Universidad de Missouri, en Kansas, Estados Unidos. Es autor de numerosos libros publicados en EEUU y Gran Bretaña, incluidos, The Bubble and Beyond (“La burbuja y más allá”) y Finance Capitalism and Its Discontents (“Capitalismo financiero y sus malestares”), Killing the Host: How Financial Parasites and Debt Destroy the Global Economy (“Matar al huésped: cómo la deuda y los parásitos financieros destruyen la economía global”), y más recientemente, J is for Junk Economics (“La B es de Economía basura”). Según Paul Craig Roberts, del Instituto de Economía Política, “Hudson es el mejor economista del mundo. De hecho, es el único economista en el mundo. Casi todo el resto son los neoliberales, que no son economistas, sino cómplices de los intereses financieros”.
El 1 de marzo pasado la revista californiana CounterPunch.org publicó una entrevista que Sharmini Peries, le hizo a Hudson a propósito de J Is For Junk Economics, cuyo subtítulo es “Una guía para la realidad en épocas de engaño” y trata –según su página de promoción en Amazon– de explicar “cómo funciona de verdad la economía mundial y quiénes son los ganadores y perdedores. El libro incluye más de 400 entradas concisas y mordaces, varios ensayos, y un completo índice de temas.”

—Michael, su libro recuerda algunas de las palabras clave del crítico cultural británico Raymond Williams. La suya fue una contribución increíble a la crítica cultural, una crítica de los estudios sociales y culturales como disciplina. Y pienso que J Is For Junk Economics va a realizar una contribución fenomenal al campo de la economía. Sería una referencia en manos de la gente para volver atrás, especialmente para que los estudiantes regresen y estudien tu versión de la definición de esos términos, para que observen la economía desde una perspectiva crítica. Así que mi primera pregunta es ¿por qué escribiste este libro?
—En principio lo escribí como apéndice a un libro que iba a llamarse, The Fictitious Economy (“La economía ficticia”). Terminé el borrador antes de la crisis de 2008. Mi tesis era que la forma en la que la economía es descrita en la prensa y en los cursos de la Universidad tiene muy poco que ver con cómo funciona realmente la economía. La prensa y las informaciones periodísticas utilizan una terminología hecha de eufemismos bien elaborados para confundir el entendimiento de cómo funciona la economía.
Además de ofrecer palabras clave para explicar qué es positivo y cómo entender la economía, discuto el vocabulario engañoso, el doble pensamiento de George Orwell utilizado por los medios, lobistas financieros y empresariales para persuadir a la gente de que la austeridad y el endeudamiento es la clave del crecimiento, no su antítesis. El motivo es hacerles actuar contra sus propios intereses, dibujando una imagen ficticia de la economía como si fuese un universo paralelo.

lunes, 13 de marzo de 2017

lo que la época tiene para ofrecer

La lectura política de eso que –no sin liviandad– podríamos llamar "fenómeno ricotero" existe y se llama Redondos, a quién le importa. Lo escribieron Ezequiel Gatto, Agustín J. Valle e Ignacio Gago. Allí, entre otros paisajes conceptuales excepcionales, leemos: “Así como Los Redondos no se quebraron con la Dictadura porque nunca compitieron con el Estado, tampoco se quedaron vacíos en los noventa porque nunca creyeron en la esperanza de los ochenta. No llegaron a los noventa bañados en desilusión. Siempre un reservorio, un nosotros autoconstituido y permeable, unos parámetros estratégicos asentados en habitar su tiempo y, a la vez, fugar de lo que la época tenía para ofrecer.”
Bien, esos eran los Redondos, los incidentes que terminaron con la vida de dos personas en Olavarría y dejaron una docena de heridos el sábado pasado tuvieron como principal protagonista al ex líder de la banda. 
Foto de DyN/El Popular de Olavarría (tomada de La Nación).

Pero nos interesa señalar, en principio, esta suerte de rulo, esta figura del pasado inmediato que se parece a una serpiente que se muerde la cola: la semana pasada comenzó con una movilización docente, siguió con una marcha de la CGT que convocó a una cantidad de manifestantes inédita desde los años 80 (un estimado de 250 mil personas) y terminó con una rebelión de las bases que pedían la cabeza de los dirigentes por no definir la fecha de un paro general. El miércoles siguiente, la movilización por el Día de la Mujer reunió en distintas ciudades del país una cantidad impresionante de manifestantes que volvieron a hacer reclamos de clase.
La calle volvió a ser un lugar de disputa y ejercicio de la política, con cientos de miles de personas movilizadas.
El recital del Indio Solari en Olavarría, el sábado último, reunió casi el doble de gente que la marcha de la CGT, según estimaciones que llegan a la cuenta de 500 mil seguidores del Indio movilizados. Las dos muertes y los heridos que hoy deshacen la fiesta de ese recital –además de los disturbios debidos a la mala organización: Olavarría vio superada al menos dos veces su población– es, en la enumeración que estamos ensayando acá, una suerte de "vuelta a la normalidad" que se lee en las declaraciones del presidente Macri: "Esto es lo que sucede cuando uno pasa por arriba de las normas". Nuevamente, el cinismo: el tipo que se hizo su fortuna y la engrosa gracias a la estatización de su deuda privada se da el lujo de señalar el debido respeto de las normas. Con esa sentencia, acaso sincera, transparenta su pensamiento: el mal es producto de uno o más individuos que no supieron atenerse a las normas, como si se tratara de un negocio que salió mal.
No quiero llamar tragedia a lo que sucedió en Olavarría –porque la tragedia exige una "unidad" de sentido comunitaria y este incidente está lejos de proveerla–, pero tampoco puedo olvidar el dolor de los deudos de las víctimas. Digamos que el incidente de Olavarría le devuelve al régimen macrista la foto que el régimen deseaba (encima, con los fantasmas del gobierno anterior y hasta con algunos zombies K merodeando la escena), la de la movilización convertida en una decisión individual, privada. En ese sentido, y volviendo al libro que mencionamos al principio, Olavarría pareció ofrecerle al Indio el océano de gente ideal para que le líder de los Redonditos claudicara en su deber de "fugar de lo que la época tenía para ofrecer".
  
  

mutaciones

Pocas cosas envejecen tan rápido como el futuro. Es cierto lo que dice Guillermo Piro, Julio Verne debería ser considerado un autor de “política ficción”: en su época estaba “notablemente familiarizado con el conjunto de las tensiones políticas del planeta”. Pero de alguna forma muchos escritores de ciencia ficción lo estuvieron. Y cito tres casos que nos interesan: Philip K. Dick, J.G. Ballard y Cordwainer Smith (este último, seudónimo de Paul Lineberger, especialista en guerra psicológica norteamericano). El futuro de Dick y de Ballard, más allá de algunas ambientaciones espaciales del primero, es ni más ni menos que el actual, el del mundo sumergido: en Dick, la sumersión en lo que llamamos virtualidad; en Ballard –su segunda novela se llamó The Drowned World: El mundo sumergido, literalmente, ahogado–, el hundimiento en “la quietud terminal de mundo satisfecho” (la descripción es de Marcelo Cohen). Cordwainer Smith (1913-1966), en cambio, es una rara avis, con un futuro que aún sigue siendo futuro, es decir, conserva cierta promesa irrealizada, incluso corrida de esa cosa decimonónica que confundía futuro con progreso. De todos modos, su procedimiento es el de tantos fabulistas, sitúa sus historias en lo remoto del porvenir, catorce mil años allá adelante, cuando la humanidad se ha lanzado a la conquista definitiva y total del universo. Lo que nos inquieta de semejante fábula no es tanto la epopeya futurista (nuestro autor despliega su obra de modo elíptico y fragmentario, a través de cuentos que saltan de un a otro milenio), sino algunos detalles, por ejemplo, que para tamaña aventura el hombre deba mutar, unirse al animal como en los tiempos primigenios. 

sábado, 11 de marzo de 2017

el ciberpatrullaje del régimen

A fines del último enero un tuit de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich que rezaba “Macri gato” dio a entender que la funcionaria no tenía ya gobierno de su cuenta de Twitter. Pero eso era lo de menos. Lo grave –cosa sobre la que no se insistió lo suficiente– era que varias cuentas del Ministerio de Seguridad, incluso la dirección de correo electrónico para que los ciudadanos denuncien de manera anónima a narcotraficantes, habían sido vulneradas por hackers a través del más estúpido de los métodos de hackeo, el phishing, un cazabobos para el que cualquiera pretende que un ministerio de esa envergadura esté a resguardo (un correo electrónico enviado desde una cuenta falsa que requiere ir a un sitio también trucho donde hay que ingresar la contraseña real de una cuenta).
La Policía Federal detuvo a dos personas a las que acusó del hackeo e inició una causa. La semana pasada, luego de que se publicaran en internet el auto de procesamiento –una suerte de resumen del expediente–, Javier Smaldone, especialista cordobés en seguridad digital que desde hace casi diez años es en uno de los principales activistas en contra del voto electrónico, se enteró de que aparece mencionado en esa causa y fue investigado a través de lo que el juez denominó “ciberpatrullaje” sobre sus movimientos y los de su familia por haber retuiteado aquél tuit.
“Lo más importante no es el hackeo del Twitter de Patricia Bullrich –insiste Smaldone por teléfono–, ese fue el síntoma. Lo que pasó de fondo es que hackearon cuentas del ministerio de Seguridad. Se da porque Patricia Bullrich comete la torpeza –que es más que torpeza– de usar su cuenta oficial del ministerio para registrarse en Twitter y, como le habían entrado al mail le cambiaron la contraseña y pudieron entrar al Twitter. El problema empieza cuando una persona o un grupo –no se sabe y difícilmente sea el que está procesado– toma control de varias cuentas del ministerio de Seguridad mediante una operación de phishing, un cazabobos. Eso es lo grave. Tomaron control de la ministra pero también de la cuenta donde se reciben las denuncias. A ver, pongamos en contexto: ministerio de Seguridad de la Nación, están lidiando con el crimen organizado de alto nivel, con las mafias  de la trata de personas, del narcotráfico, el contrabando. En México se descubrió hace unos años que los Zeta tenían infiltrados en las telefónicas que les decían desde qué número los denunciaban y los tipos caían a las casas y decapitaban a todo el mundo. No estamos lejos de eso. ¡Imaginate que cualquiera puede acceder a las cuentas donde se reciben las denuncias! Y esto lo hicieron dos o tres pibes de 18 ó 20 años, tiene toda la pinta por lo que finalmente hicieron, que es tuitear las capturas de pantalla”.

los 60 de la ucronía

En enero de 2015, cuando El hombre en el castillo (la serie de Amazon) aún promovía el piloto para tantear su financiación, había dado con este artículo de Tom Fassbender en GeekDad en el que señalaba: "Si los nazis y el Japón imperial se hubieran apoderado del mundo en 1947, es muy poco probable que el rock and roll hubiese nacido, o al menos se hubiera popularizado, y la música en El hombre en el castillo es perfecta en este sentido. El show se abre con una versión de "Edelweiss", y gran parte de la música que sigue es una reminiscencia de finales de 1940 de la era pop-schmaltzy (el pop sentimental europeo) á la Andrews Sisters y Bing Crosby."
Leo ahora, a poco de anunciarse una tercera temporada (ya sin Frank Spotnitz), una nota que Bob Boilen le hace en la NPR a Brian Burton, quien está recreando con Sam Cohen canciones de los tempranos 60 (la serie transcurre en 1962) a los que le da una textura más oscura en las voces de Sharon van Etten, Beck, Norah Jones, Angel Olsen y otros.
Sin embargo, pese a las impresionantes versiones, no noté ese toque pop-schmaltzy que me hacía imaginarme a Bryan Ferry reversionando sus temas de Roxy Music en sintonía con las canciones de vaudeville de los 40.
Acá dejo las maravillosas versiones de Van Etten de "The End of the World" y de Sam Cohen de "House of the Rising Sun".
(Acá hay una playlist de las canciones de la primera temporada.)


   

martes, 7 de marzo de 2017

los demonios del neoliberalismo

[Junto con Fernanda Frola y Victoria Alma Salinas tradujimos esta conferencia sobre el demonio y el neoliberalismo que Adam Kotsko dio en la Universidad de Tennessee, en la ciudad de Knoxville, y en varias universidades de Australia y Nueva Zelanda incluida la Escuela Continental de Filosofía de Melbourne. El original en inglés fue publicado en su blog el 27 de septiembre de 2016. El mismo Kotsko nos dio permiso para publicarla.]
Esta conferencia representa el desarrollo de un proyecto en el cual he estado trabajando por muchos años: la reinterpretación del demonio desde la perspectiva de la teología política. El año pasado completé la primera fase del proyecto, una genealogía histórica del demonio, desde el desarrollo de la figura, con sus raíces en la tradición bíblica hebrea hasta su rol decisivo en el cristianismo medieval en occidente.
Mi tesis es que el demonio es al mismo tiempo una figura teológica y política, de la misma manera que el Dios en la biblia hebrea (y por lo tanto el del cristianismo) es también una figura teológica y política. Dios es concebido como el gobernante directo de los israelíes –Él garantiza supervivencia, los libera de la esclavitud, les provee el código legal y les asegura un territorio para ellos. Todo lo que hace un gobernante en la tierra, él también lo hace. Pero con el tiempo, los autores bíblicos se mostraron cada vez más convencidos de que Dios nos es meramente el gobernante de Israel, sino que, de alguna manera, es el de todo el mundo. Y esto significa que sus verdaderos rivales no son los dioses paganos –quienes generalmente son descartados por ser ridículamente inadecuados, estatuas hechas de piedra y madera–, sino los otros que pretenden gobernar el mundo.
En el libro sostengo que todavía estamos viviendo, de alguna manera, en una versión de la “minoría monoteísta” que surgió en Israel y que si queremos entender la relación entre el cristianismo medieval y la modernidad secular, la perspectiva más productiva es la de los problemas políticos-teológicos que surgieron alrededor de la figura del demonio. Y ahora que mi libro ha establecido la genealogía histórica en términos generales, quisiera ajustar el foco y mostrarles cómo mi tesis puede ayudarnos a entender la dinámica del neoliberalismo como una manifestación extrema y autodestructiva del paradigma moderno secular político-teológico.
Una de las ilustraciones de William Blake del Libro de Job. Imagen tomada de WikipediaEl resto de las imágenes fueron tomadas de la misma fuente. 

sábado, 4 de marzo de 2017

cinco años más tarde

En agosto de 2012 el niño y sus primos posaron para una fotografía en una esquina de Refinería. Ayer, el niño y la sobrina idearon una recreación de esa escena cinco años más tarde.


miércoles, 1 de marzo de 2017

villanos y neoliberalismo

El presidente Mauricio Macri se jactó en su discurso de apertura de sesiones ante el Congreso de la profundización de la lucha contra el narcotráfico y volvió a poner en agenda un “debate” sobre la edad de imputabilidad penal de los jóvenes.

El del narcotráqfico es hoy el mejor discurso para crear villanos que parecen ajenos a la dinámica del neoliberalismo. 
Como suele suceder, las ficciones –que no son fantasías ni inventos, sino lecturas diversas de lo que convenimos en llamar realidad– ya señalaron estos caminos de varias formas. Aquí nos concentraremos en series de televisión.

Dos series sentaron el paradigma para pensar el narcotráfico, The Wire (HBO, 2002-2008) y Breaking Bad (AMC, 2008-2013), las demás suman anécdotas, detalles particulares o biografías: Narcos y toda la lista.

En marzo de 2015 el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama –acaso un poco tarde– mantuvo una entrevista en la Casa Blanca con David Simon, escritor, ex periodista y creador de la serie The Wire, de la que Obama fue siempre un declarado admirador. El motivo de la conversación era la Guerra contra las Drogas, desatada en la era Nixon, atemperada luego y profundizada en la presidencia de los Bush, y que su administración continuó.



Cable a tierra



En la entrevista Obama necesitaba del relato de Simon en la serie para argumentar que era necesario dejar de encarcelar personas por delitos no violentos involucrados con las drogas, lo que había llevado a generaciones a privarse de la presencia de un padre, etcétera.

Ese sólo hecho, el encuentro de un presidente con el creador de una serie para referirse a un tema central de la política interior: Estados Unidos es el país con mayor cantidad de presos del mundo, el 40% son afroamericanos cuando ese sector de la población apenas representa el 7% del total, ya habla de la grandeza de la serie.

Pero su mayor mérito es haber llevado a la pantalla el proceso por el cual el narcotráfico se convierte en una verdadera economía alternativa cuando la ciudad de Baltimore –en Maryland, de donde es Simon– se “gentrificó”, es decir, convirtió sus espacios públicos y sus tierras más codiciadas en una mercancía de intercambio de la especulación financiera.