socio

"I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member." Groucho Marx en Groucho and Me (1959).

miércoles, 22 de noviembre de 2017

el enano neoliberal

Diego Sztulwark: “Neoliberalismo y formas de vida. Un repaso por la coyuntura argentina”, una charla en Flacso.
Dice Sztulwark: “El neoliberalismo es un gobierno de las conductas, que tiene una premisa que me parece que nos falta aprender a desarmar, que es que la potencia colectiva, la potencia social se perfecciona bajo la forma empresa, y es patológica o sospechosa cuando toma formas que no son empresariales. Así que el neoliberalismo es una comprensión de la potencia humana, individual y colectiva que se articula en un diseño muy específico que se llama ‘forma empresa’; sean las empresas específicamente organizadas o sea cada conducta humana pensada como conducta empresarial (…) Es la ampliación de un discurso económico a formas no económicas (…) extendido a todas las zonas de la vida donde se supone que los cálculos no deberían ser económicos (…), calculamos absolutamente todo como si estuviésemos en el mercado”.
(…)
“La empresarialidad se convierte prácticamente en una moral, es un régimen de visibilidad, una manera de comprensión”.
De la lectura de Foucault (Nacimiento de la biopolítica) señala que Estado y mercado ya no están separados como en el siglo XIX y que en el centro del neoliberalismo está la libertad (libertad empresarial), y acota: “El neoliberalismo no es simplemente una ideología, es un diagrama de poder. Una ideología se puede denunciar, pero un diagrama de poder no se puede denunciar. En el diagrama de poder estamos nosotros adentro. No podemos zafarnos de hacer una vida neoliberal”. (…) “El neoliberalismo es una experiencia de desensibilización: la incapacidad general de comprender lo no dicho, más allá de lo que está codificado, de poner en juego una empatía que aparece más allá de lo que aparece como orden, regla, código o algo explícito”. Felix Guattari: “El capitalismo es cada vez más un espacio de producción de subjetividad” (no sólo de producción de mercancías), “la producción económica y la producción de subjetividad es cada vez más lo mismo”. (Subjetividad: modos de ser: “el capitalismo produce modos de ser”.) Guattari (según Sztulwark): “Lo propiamente neoliberal es la estandarización: la estandarización de la existencia, de los modos de conocer, la estandarización sensible, la estética. Y a eso le opone la singularización; más que derecha-izquierda, burgueses y proletarios, cualquier otra polaridad del discurso político”. Asì, las micropolíticas nos ofrecen un plano de las “líneas de estandarización”.
Si las referencias a Foucault y Guattari no logran entusiasmarnos, la mención del filósofo Pierre Hadot debería inquietarnos: “No nos merecemos ninguna verdad si no tenemos prácticas de transformación”, que es, según Sztulwark, lo contrario de lo que propone el neoliberalismo: si no obedecemos y no vamos a la redundancia de ser empresa y policía para todos, no merecemos ninguna verdad.
(Llegué hasta esta charla desde una columna en el programa Lo que resta del día, en la bendita radio.)