socio

I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member. Groucho Marx en Groucho and Me (1959).

viernes, 31 de agosto de 2012

la biblia de la mujer fea


Qué bueno leer en La Biblia de los Pobres, un blog que leemos con fruición, que una entrada nuestra dio pie para un comentario. La alegría viene con un bonus track: el oportuno análisis de "El milagro de la mujer fea", obra de arte colonial (surandino) anónima del siglo XVIII.
Leemos: «Lo  barroco, en este caso, no se trata de la utilización del tenebrismo o de privilegiar tal o cual tema de tal o cual forma, sino en una aproximación bastante heterodoxa a la producción artística donde el interés estaba puesto antes que nada en la efectividad –claridad– de lo producido, lo cual muchas veces se ha interpretado, desde la perspectiva europea, como una percepción atrasada y reaccionaria del ejercicio artístico. Sin embargo, guiarnos por lo cánones europeos de poco nos sirve para entender el porqué de una organización de talleres a gran escala, que para la sociedad de su época tenía  un peso importante y un funcionamiento sorprendente, sobre todo si se tienen en cuenta las proporciones de una producción seriada preindustrial: 
"Al estar en los límites geográficos y culturales del mundo, en teoría la estructura jerárquica y arcaica del orden virreinal no estaba diseñada para cambiar sino para durar como un proyecto utópico fuera del tiempo. Pero en la práctica, las crecientes contradicciones y conflictos entre los diversos grupos étnicos permitieron la emergencia de nuevos  modelos de pensamiento y de  representación discursiva que, utilizando en muchos casos los propios tópicos religiosos y creaciones artísticas de la metrópoli, desplazan y desmontan la agenda centralista peninsular en un proceso de apropiación y reinterpretación cultural. Por ello, lo que  inicialmente se planteó como un problema semántico, en realidad presuponía un sistema de valorización eurocentrista que lejos de estudiar la tensa dialéctica entre  centralismo  y  marginalidad, sólo podía ver en los desafíos y manifestaciones disonantes de la otredad americana formas degradadas de la cultura del dominador" (Mujica Pinilla 2002, p. 8.).»