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I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member. Groucho Marx en Groucho and Me (1959).

jueves, 10 de octubre de 2013

yapa

Sí, y también está la cuarta temporada de The Walking Dead (que comienza este domingo en AMC), en la que aparentemente aún quedan actores vivos. Y está Hostages, que produce el veterano dinosaurio de la tevé Jerry Bruckheimer (tiene bodrios de tamaño jurásico como Terra Nova) y protagonizan Dylan McDermott (lo vimos en la primera temporada de American Horror Story, cuya tercera temporada empieza este miércoles 9 de octubre) y la actriz australiana Toni Collette. En este caso se trata de asesinar al presidente de Estados Unidos (¡vamos, muchachos, al fin un complot clásico!), pero para eso un agente del FBI que tiene a su esposa internada y deja a su hija de 8 años con su suegro, secuestra a la cirujana encargada de practicarle una cirugía al mandatario y toma de rehén a toda su familia. Hasta ahora, en tres episodios de convivencia entre secuestradores y secuestrados, los malos, que prometían el mismo nivel de saña que los asesinos de la trilogía de Bourne, demuestran haber aprendido las lecciones de Heidi y el presidente, que tiene como esposa, ¡ay!, a la gigantesca Mary Elizabeth Mastrantonio, oscila entre dos personalidades, la de Leslie Nielsen en La pistola desnuda y la de Peter Sellers como el inspector Clouseau. Cualquier cosa buena que pase de ahora en adelante es pura yapa.
Ah, y me olvidaba: comenzó una nueva temporada de Revolution (va por el segundo episodio): aquella en el que el mundo se apagaba. Agotado el gran bluff del final de temporada pasado (una lluvia de misiles nucleares), los guionistas decidieron desnudar a Tracy Spiridakos. Como se trata de una serie infantil, en el peor sentido en el que puede usarse ese término, no se ve nada, pero creíamos conveniente avisar, sobre todo para aquellos que ven este tipo de series con la mano. 
La señora Collette, el presidente de los Estados unidos y Mary Elizabeth Mastrantonio.


Miss Spiridakos dice que no quiere hablar de la energía; que no quiere hablar.