socio

"I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member." Groucho Marx en Groucho and Me (1959).

domingo, 7 de octubre de 2018

mentira, neoliberalismo y política

Ya dijimos acá que la meta de la teología política es inquirir por la genealogía y legitimidad del poder. En su última entrada en su blog, Adam Kotsko puntualiza algunas de estas cosas. Bajo el título "Mentiras y neoliberalismo" escribe:

"Bajo el neoliberalismo, la mentira se convierte en uno de los rasgos aceptados de la conducción política. La única meta no es otra que instrumentalizar la legitimidad democrática, con el fin de acceder al poder para tomar las decisiones que hagan falta y que las personas comunes nunca pueden entender o de las que nunca pueden ser persuadidas.


"El hecho de que Obama fuera asombrosamente honesto en comparación con todos los presidentes en la memoria reciente contribuyó a su debilidad, porque estaba rodeado de los mentirosos y los tramposos habituales. Pensó que podía hacer que el consenso neoliberal fuera legítimo una vez más, en lugar de una opción sólo por defecto que se sostenía en un repentino “vuelco” y su demonización. Aunque encaja el hecho de que las mentiras que impulsaron a Trump a la presidencia se refiriesen en particular a Obama, así como su impulso hacia la presidencia se realizó de una manera que democráticamente es ilegítima.

"Como otras veces, Trump es la parodia del consenso neoliberal, que nos muestra la verdad de su insolvencia intelectual y política. Y la respuesta de los demócratas neoliberales no es movilizar a la población en protesta, no tomar medidas directas contra una estructura política a todas luces  ilegítima, sino duplicar el elitismo y la tecnocracia al imaginar que de alguna manera el FBI va a salvarnos."