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I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member. Groucho Marx en Groucho and Me (1959).

viernes, 22 de junio de 2012

la lección de historia [falling skies]



Alguien en la producción de Falling Skies notó que hacía rato que el profesor Tom Mason (Noah Wyle), nuestro héroe en la serie de la que este viernes TNT comenzará a emitir su segunda temporada (como la seguimos por la web la vemos una semana antes, a decir verdad), no hablaba de Historia y su personaje, delineado más en los avances publicitarios que en el desarrollo narrativo de la tira, se diluía un poco entre los otros valientes que enfrentan a un ejército alienígena que copó la Tierra (o los Estados Unidos, que sabemos que es casi lo mismo). De modo que acaso un guionista fue hasta Wikipedia y puso en boca de Mason esta frase: “Me cuidaría de buscar lecciones en el pasado, porque nuestra historia está aún por escribirse”.
La escena, en el minuto 15 del primer episodio de la segunda temporada de Falling Skies (“Worlds Apart”) es más o menos así: Mason recuerda su cautiverio en la nave extraterrestre. Es llevado frente a uno de los nuevos conquistadores, un ser altísimo, con rostro de pescado en una oficina bio-psicodélica. Sucede algo así como una discusión. El extraterrestre habla a través de una prisionera esclavizada y lobotomizada con esos aparatos que, como ya contamos acá, se parecen mucho al teledirector que los Ellos de El Eternauta usaban para dominar a los “hombres-robot”. El alien le dice: “Profesor, le hemos estudiado detalladamente y vamos a hacerle una propuesta que terminará con las hostilidades entre nosotros. A cambio del derecho de asilo, estableceremos un área protegida donde los humanos serán reubicados”. Mason toma nota, dice: “Una especie de campo de refugiados”. El conquistador corrige: “Un lugar donde se les permitirá vivir en paz. Fue sacado directamente de vuestra propia historia”. A lo que nuestro héroe retruca que eso es “lo peor” de esa “nuestra” historia como “Camboya o los nazis”. A lo que el alien agrega: “O Nankín, My Lai, el Sendero de Lágrimas. Podemos recordar docenas de ejemplos, profesor Mason. Honestamente, la opresión está en vuestra naturaleza”.








Lo que aún no entendemos muy bien de esta súper serie de Steven Spielberg para TNT, una de sus producciones audiovisuales más aburridas, en la que incluso la bella Moon Bloodgood (nuestra rebelde en Terminator Salvation) se desluce, es por qué hacer de Mason un profesor de historia y, a la vez, un olvidadizo de la historia (ya antes había recordado ejemplos de ejércitos poderosos devastados por nativos pero se cuidó de citar Vietnam). Lo que sí entendemos es que, en la lógica de la serie, la Historia es sólo un tema de conversación. Mejor, un tema de conversación entre las víctimas y sus opresores, como si lo histórico (que es más que el pasado*) se diluyera ante la irrupción de los extraterrestres pero fuera el único terreno de circulación de la palabra cuando aparece la posibilidad del diálogo. Es decir, hablar con el Otro es hacer historia, pero de forma totalmente banal y fútil. El resto se supone que debe ser la acción, que en estos dos capítulos iniciales con los que se presenta la nueva temporada, viene en dosis mayores que en toda la primera. Otra observación que debe haber hecho un guionista: “Che, ya que tenemos una invasión alienígena y diezmaron a media humanidad, ¿y si pasara algo?”


* "Articular el pasado históricamente no significa reconocerlo «tal y como ha sido» [en palabras de Ranke]. Significa apoderarse de un recuerdo que relampaguea en el instante de un peligro". Walter Benjamin, Sobre el concepto de historia.