socio

"I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member." Groucho Marx en Groucho and Me (1959).

viernes, 13 de noviembre de 2009

plegarias atendidas

Una de las tantas fotos de las movilizaciones nicoleñas por la privatización de Somisa, en 1991. Los manifestantes que avanzan por la 9 de Julio, en Buenos Aires. Dos de los hombres que están al frente (uno de ellos en ropa de trabajo Ombú, el otro, en una campera de gabardina de cuello tejido como las que se usaban en los 70) alzan ante la cámara, a modo de pancartas, la imagen de Manuel Savio —la misma que recibía a los alumnos en la entrada de la Enet Nº 1: el general en su traje de ceremonia blanco, con la gorra y los laureles en la solapa. La otra es la imagen de la Virgen del Rosario, figura que Naldo Brunelli, secretario de la UOM San Nicolás, plantó en casi todas las tarimas desde las que habló a los trabajadores de la ex Somisa en las movilizaciones de resistencia a la privatización que llevaba adelante María Julia Alsogaray. “María, esperanza nuestra, confiamos en Ti”, dice la pancarta. Si se lo piensa, la foto es en varios sentidos emblemática. Savio y la Virgen son imágenes que coinciden excepcional y fugazmente; signos de épocas muy distintas y hasta enfrentadas: los trabajadores industriales que asisten al derrumbe de su mundo, la virgen fenoménica que, en las inquietantes palabras de Bloy, siempre es “testigo de un dolor infinito”. Pero lo más inquietante es que de algún modo el pedido a la virgen en la pancarta se cumple y, como los sueños cumplidos, la plegaria atendida adquiere un efecto siniestro.