Leo La amargura metódica, donde vuelvo a fascinarme con ese gótico desmesurado de Christian Ferrer.
Es una gran biografía de Ezequiel Martínez Estrada que abunda en las miserias que publicaron sobre él sus contemporáneos (desde Mallea a Borges o Sabato, etc.).
Al describir la "mente" de EME, Ferrer se vale del proceso de su biografiado. Escribe: "abunda la aprehensión y la agresividad. La raíz etimológica de 'agredir' remite a la apertura de caminos, por ejemplo, 'en lo agreste'".
Al considerar el pensamiento de EME, en quien historia, mito y fe no funcionan como esferas separadas, cita: "Llamamos con una frase un tanto grosera 'hechos históricos' a lo que son hechos de conciencia o pecados colectivos."
Y así.
Un grato reencuentro.
socio
"I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member." Groucho Marx en Groucho and Me (1959).
martes, 31 de enero de 2017
amargura
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martes, 17 de enero de 2017
bueno para nada
Llegué a este texto de Mark Fisher que traduzco a través del blog de Guy Mankowski.
Sufrí la depresión de manera intermitente desde que era un
adolescente. Algunos de esos episodios fueron en extremo debilitantes –terminaron
en autolesiones, abstinencia (pasaba meses en mi habitación, aventurándome apenas
a conectarme o a comprar la cantidad mínima de comida que consumía) y horas desperdiciadas
en guardias psiquiátricas. No diría que me recuperé de la enfermedad, pero puedo
complacerme al decir que tanto la incidencia como la gravedad de los episodios
depresivos se redujeron mucho en los últimos años. En parte, es una
consecuencia de los cambios en la situación de mi vida, pero también tiene que
ver con haber llegado a una comprensión diferente de mi depresión y sus causas.
Ofrezco mis propias experiencias de angustia mental no porque piense que hay
algo especial o único en ellas, sino para sostener que muchas formas de
depresión se comprenden y combaten mejor a través de estructuras impersonales y
políticas que individuales y “psicológicas”.
Escribir sobre la propia depresión es difícil. La depresión
está en parte constituida por una voz “interior” que te acusa de
auto-indulgencia –no estás deprimido, solo sentís lástima por vos mismo, calmate–
y esta voz es susceptible de ser activada cuando hacés pública tu condición.
Por supuesto, esta voz no es una voz "interior" en absoluto; es la
expresión internalizada de fuerzas sociales reales, y tienen un interés particular
en negar cualquier conexión entre la depresión y la política.
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lunes, 16 de enero de 2017
el fin del neoliberalismo progresista
La autora analiza la responsabilidad de los nuevos demócratas moldeados por
Bill Clinton en el triunfo de Donald Trump (quien asume el viernes como
presidente de EEUU). Sostiene que las fuerzas “emancipatorias” –el feminismo,
los movimientos LGBTQ y los antirracistas– prestaron su carisma simbólico para
la expansión del capitalismo financiero que arrasó con el trabajo y la clase
media.
La elección de Donald Trump como presidente de Estados
Unidos es una más de una serie de drásticos alzamientos políticos que, en
conjunto, apuntan a un colapso de la hegemonía neoliberal. Entre esos
alzamientos podemos mencionar, entre otras, el voto del Brexit en el Reino
Unido, el rechazo de las reformas del (primer ministro Matteo) Renzi en Italia,
la campaña de Bernie Sanders para la nominación Demócrata en los EEUU y el
apoyo creciente cosechado por el Frente Nacional (la fuerza de ultraderecha
liderada por Marine Le Pen) en Francia. Aun cuando difieren en ideología y
objetivos, esas rebeliones electorales comparten un blanco común: rechazan la
globalización corporativa, el neoliberalismo y el establishment político que
los ha promovido. En todos los casos, los votantes dicen “¡No!” a la letal combinación
de austeridad, libre comercio, deuda predatoria y trabajo precario y mal pagado
que resulta característica del actual capitalismo financiero. Sus votos son una
respuesta a la crisis estructural de esta forma de capitalismo, crisis que
saltó por primera vez a la vista de todos cuando el orden financiero global
estuvo al borde del colapso en 2008.
Sin embargo, hasta hace poco, la repuesta más común a esta
crisis era la protesta social: drástica y vívida, desde luego, pero de carácter
harto efímero. Los sistemas políticos, en cambio, parecían relativamente
inmunes, todavía controlados por funcionarios del partido y las élites del
establishment, al menos en los estados capitalistas poderosos como los EEUU, el
Reino Unido y Alemania. Pero ahora las ondas electorales de choque reverberan
por todo el planeta, incluidas las ciudadelas de las finanzas globales. Quienes
votaron por Trump, como quienes votaron por el Brexit o contra las reformas
italianas, se han levantado contra sus amos políticos. Burlándose de las
direcciones de los partidos, han repudiado el sistema que erosionó sus
condiciones de vida en los últimos treinta años. Lo sorprendente no es que lo
hicieran, sino que hayan tardado tanto.
No obstante, la victoria de Trump no es solo una revuelta
contra las finanzas globales. Lo que sus votantes rechazaron no fue el
neoliberalismo sin más, sino el neoliberalismo “progresista”. Esto puede sonar
como un oxímoron, pero se trata de un alineamiento, aunque perverso, muy real:
es la clave para entender los resultados electorales en los EEUU y acaso
también para comprender la evolución de los acontecimientos en otras partes. En
la forma que se desarrolló en los EEUU, el neoliberalismo progresista es una
alianza de las corrientes principales de los nuevos movimientos sociales
(feminismo, antirracismo, multiculturalismo y derechos de los LGBTQ) por un
lado y, por el otro, sectores de negocios de gama alta “simbólica” y sectores
de servicios (Wall Street, Silicon Valley y Hollywood). En esta alianza, las
fuerzas progresistas se han unido efectivamente con las fuerzas del capitalismo
cognitivo, especialmente el financiero. Aunque acaso sin intención, lo cierto
es que las primeras prestan su carisma a este último. Ideales como la
diversidad y el “empoderamiento” que, en principio, podrían servir a diferentes
propósitos, ahora dan lustre a políticas que han resultado devastadoras para la
industria manufacturera y para las vidas de lo que otrora era la clase media.
domingo, 15 de enero de 2017
brotherhood (good bye and thank you, mark fisher)
Me entero a través de una entrada de Adam Kotsko de que murió Mark Fisher, a quien leí y traduje con placer y emoción.
Era más joven que yo. Era de los británicos de la clásica posición laborista.
"Llevó adelante una vida de compromiso intelectual público que fue una escuela para las jóvenes generaciones", dice Kotsko.
Con su libro Jacksonismo, con Realismo capitalista, logró transmitir la experiencia cotidiana de las mutaciones contemporáneas con una cercanía y una calidez que sus lectores leímos y sentimos como un abrazo fraterno.
Eso, la suya fue una tarea de fraternidad.
Este año empieza mal.
"Allá en el hoyo se vamo' a encontrar", Mark.
Su amigo Simon Reynolds describe su cercanía en esta entrada de su blog. Dice en un párrafo: "Lo excitante de la escritura de Mark –en la era CCRU, en la era K-punk, en revistas como FACT y The Wire, en los libros– era la sensación de que estaba de viaje: las ideas iban a algún lugar, un gigantesco edificio de pensamiento estaba en proceso de construcción. Mark pensaba en grande, construía un sistema, siempre enfocado en la foto completa. Y por último, esta obra rigurosa y profundamente informada, no era académica, en el sentido de ser hecha puramente por sí misma: su urgencia provenía de su fe en que las palabras podían realmente cambiar las cosas. Leer la obra de Mark hizo que todo se sintiera más significativo, sobrecargado de significado".
P.S.: Lunes 16/01/2017, 14.37: Encuentro esta entrada sobre Fisher en el blog de Guy Mankowski, que cita esta mirada introspectiva del mismo Fisher en The Occupied Times.
Era más joven que yo. Era de los británicos de la clásica posición laborista.
"Llevó adelante una vida de compromiso intelectual público que fue una escuela para las jóvenes generaciones", dice Kotsko.
Con su libro Jacksonismo, con Realismo capitalista, logró transmitir la experiencia cotidiana de las mutaciones contemporáneas con una cercanía y una calidez que sus lectores leímos y sentimos como un abrazo fraterno.
Eso, la suya fue una tarea de fraternidad.
Este año empieza mal.
"Allá en el hoyo se vamo' a encontrar", Mark.
Su amigo Simon Reynolds describe su cercanía en esta entrada de su blog. Dice en un párrafo: "Lo excitante de la escritura de Mark –en la era CCRU, en la era K-punk, en revistas como FACT y The Wire, en los libros– era la sensación de que estaba de viaje: las ideas iban a algún lugar, un gigantesco edificio de pensamiento estaba en proceso de construcción. Mark pensaba en grande, construía un sistema, siempre enfocado en la foto completa. Y por último, esta obra rigurosa y profundamente informada, no era académica, en el sentido de ser hecha puramente por sí misma: su urgencia provenía de su fe en que las palabras podían realmente cambiar las cosas. Leer la obra de Mark hizo que todo se sintiera más significativo, sobrecargado de significado".
P.S.: Lunes 16/01/2017, 14.37: Encuentro esta entrada sobre Fisher en el blog de Guy Mankowski, que cita esta mirada introspectiva del mismo Fisher en The Occupied Times.
Imagen tomada de Wikipedia.
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sábado, 14 de enero de 2017
adriana astutti
2017 arrasa. No sabía que Adriana Astutti estaba enferma. En estos días es como si olvidara la noticia de su muerte.
En 1991 –año más, año menos–, le llevé unos cuentos reunidos en torno a una ciudad y un personaje que nunca era el protagonista, para que evaluara su publicación en Beatriz Viterbo. Pasó el tiempo y cuando nos encontramos no sólo recordó el original, me dijo algo así: "Qué rara la adjetivación de esos textos". Era cierto: una mezcla de anarquía e infantilismo me llevaba a una metaforización permanente que pude corregir mucho más tarde.
Adriana tenía una risa encantadora, contagiosa y, en el mejor de los sentidos, "doctrinaria": uno intentaba siempre coincidir con eso que su risa señalaba.
Leí sus Andares clancos un verano de 2004 en una playa bonaerense. Cuando se lo comenté le causó gracia que esas páginas soportaran el sol, la arena y la sal del mar.
La acompañe una noche hasta su casa en calle España, luego de una cena patrocinada por Martín Prieto y el CCPE. Su conversación era franca y ligera, extemporánea a veces: la charla ocasional asediada por su lucidez y su gracia.
Me enviaba libros con mucha serenidad: sabía lo que me atraía de sus libros de Viterbo y no pretendía presionarme.
De la editorial tengo muchos libros y creo que leí la mayoría, al leerlos también la leía a Adriana. Ahora que es letra necesito leerla para recuperar su espíritu.
En 1991 –año más, año menos–, le llevé unos cuentos reunidos en torno a una ciudad y un personaje que nunca era el protagonista, para que evaluara su publicación en Beatriz Viterbo. Pasó el tiempo y cuando nos encontramos no sólo recordó el original, me dijo algo así: "Qué rara la adjetivación de esos textos". Era cierto: una mezcla de anarquía e infantilismo me llevaba a una metaforización permanente que pude corregir mucho más tarde.
Adriana tenía una risa encantadora, contagiosa y, en el mejor de los sentidos, "doctrinaria": uno intentaba siempre coincidir con eso que su risa señalaba.
Leí sus Andares clancos un verano de 2004 en una playa bonaerense. Cuando se lo comenté le causó gracia que esas páginas soportaran el sol, la arena y la sal del mar.
La acompañe una noche hasta su casa en calle España, luego de una cena patrocinada por Martín Prieto y el CCPE. Su conversación era franca y ligera, extemporánea a veces: la charla ocasional asediada por su lucidez y su gracia.
Me enviaba libros con mucha serenidad: sabía lo que me atraía de sus libros de Viterbo y no pretendía presionarme.
De la editorial tengo muchos libros y creo que leí la mayoría, al leerlos también la leía a Adriana. Ahora que es letra necesito leerla para recuperar su espíritu.
jueves, 12 de enero de 2017
twin peaks estrena en mayo
La continuación de TwinPeaks, la serie ya de culto creada por David Lynch que se emitió entre 1990
y 1991, tendrá su estreno global –un episodio de dos horas de duración–, según lo anunció la cadena Showtime, el 21 de mayo próximo. La temporada tendrá un
total de 18 episodios en los que, incluso, actúa el director David Lynch como
el agente del FBI Gordon Cole.
Según DeadlineHollywood, la serie es el preludio de I’mDying Up Here, la serie creada por Jim Carrey que estrena a principios de
junio y está ambientada en Los Ángeles en los 70.
No hay ningún dato acerca de qué tratará la nueva temporada
de Twin Peaks, salvo que sigue sin importar quién mató a Laura Palmer y que el
detective del FBI Dale Cooper (Kyle MacLachlan) vuelve a Twin Peaks.
trapero in english
El director argentino Pablo Trapero filmará su primera película
en inglés acaso este año, de acuerdo a artículo publicado
este jueves en Deadline Hollywood
que lo señala como “uno de los cineastas más prominentes de Argentina”. La
productora qwue lo eligió y financiará el proyecto es una de las más grandes de
Europa, Studiocanal, asociada a la británica Working Title. El film se conoce
hasta ahora como Thin Skinned Animal (“Animal
de piel delgada”).
. Trapero con Guillermo Francella durante la filmación de El Clan. Imagen tomada de Infobae.
La película, producida por Tim Bevan y Eric Fellner de Working Title, junto con Tom Jacobson, se basa libremente en el libro de Patrick Alexander, Death of a Thin Skinned Animal. Es una historia sobre el amor, la amistad, el espionaje y la amoralidad del gobierno. El guión estará a cargo de John Brownlow y sigue a un agente del gobierno que es traicionado por sus superiores, quienes le asignaron una misión que termina en un gulag de pesadilla. Tras años de prisión logra escapara y regresa a Berlín, donde está decidido a saldar cuentas y reconstruir su vida.
Una célebre adaptación de esta novela británica fue
encarnada por Jean Paul Belmondo en 1981, Le
Professionnel.
miércoles, 11 de enero de 2017
de seres humanos a objetos
Los creadores de Sherlock, Steven Moffat y Mark Gatiss, dijeron (según releva The Guardian) que la cuarta temporada (termina el domingo que viene) trataba sobre el descontento que reina en Gran Bretaña tras el Brexit y luego del ascenso de Donald Trump a la presidencia de EEUU. Pero nunca pensamos que uno de los personajes más siniestros de esta temporada era una caricatura británica de Trump.
Un asesino serial –un millonario británico mediático–, le dice a Sherlock Homes mientras lo tiene a su merced: "Matar seres humanos... me hace inmensamente feliz. En las películas, cuando se ve a gente que finge estar muerta, sólo es gente viva tumbada... Tenés que saber que los muertos no tienen ese aspecto. Los muertos parecen objetos. Me gusta convertir a la gente en objetos, luego ppodés apropiártelos."
De eso, exactamente, trata el Neoliberalismo, ahora que escuchamos al viceministro de trabajo Miguel Ángel Ponte:
Un asesino serial –un millonario británico mediático–, le dice a Sherlock Homes mientras lo tiene a su merced: "Matar seres humanos... me hace inmensamente feliz. En las películas, cuando se ve a gente que finge estar muerta, sólo es gente viva tumbada... Tenés que saber que los muertos no tienen ese aspecto. Los muertos parecen objetos. Me gusta convertir a la gente en objetos, luego ppodés apropiártelos."
De eso, exactamente, trata el Neoliberalismo, ahora que escuchamos al viceministro de trabajo Miguel Ángel Ponte:
sábado, 7 de enero de 2017
el juicio express
La entrada se titula Crítica del juicio. La firma Adam Kotsko y dice:
Acaso todos vimos Red Social, o
al menos escuchamos hablar de cómo se desarrolla la escena original de Facebook.
Una noche, un aburrido Mark Zuckerberg utiliza su habilidad para tipear muy
rápido y crea un sitio web para juzgar la calidez de las mujeres de Harvard. Resulta
tan popular que amenaza con derribar toda la red informática de Harvard. Aquí
estaba el núcleo de Facebook, con un anticipo de su éxito mundial.
Si bien se convirtió en algo mucho más complejo que sus
raíces en “fuerte o no”, Facebook sigue siendo una tecnología para el juicio.
El gesto de cero compromiso en Facebook es hacer clic en “Me gusta”, un juicio
positivo que se diversificó hace poco para permitir expresar una serie de
juicios que corresponden a la gama de emociones que aprendemos a nombrar en el
jardín de infantes. La gente le encontró muchos otros usos –después de todo es
un medio discursivo flexible– pero meollo del asunto sigue siendo ejercer el
juicio. Es la cosa más fácil de hacer en Facebook, casi sin esfuerzo.
Intentar que Facebook haga cualquier otra cosa puede ser
difícil. Por ejemplo, algunas personas tratan de convertirlo en una tecnología
para compartir enlaces interesantes. Pero, de hecho, esto se convierte en la
actividad de juzgar esos vínculos, compartiéndolos sin leer, por ejemplo, para
expresar la aprobación del mensaje anticipado (o para incitar a la
desaprobación entre los compañeros). Algunas personas tratan de convertirlo en
un foro de discusión abierta, pero también allí la inercia del juicio es
fuerte. Una verdadera discusión requiere un cierto grado de distancia crítica,
una voluntad de contemplar opiniones desconocidas e incluso opuestas en aras de
la discusión –pero la inscripción en la caja misma del comentario ya es una
pequeña imagen de uno mismo. De hecho, a medida que uno se desplaza hacia abajo
en la página, verá su propia imagen una y otra vez, haciendo de cada cuadro de
comentarios un espacio para que uno se afirme a sí mismo y sus opiniones y sus preciosos, preciosos juicios. Y si los
juicios de otras personas aparecen en ese espacio, eso le brinda la oportunidad
de juzgarlos.
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la argentina en pedazos
La Fierro (1984-1992)
fue una gran revista de historietas, no sólo nos permitió reconocer a los
grandes autores argentinos del género (Barreiro, Solano López, Trillo, Altuna,
Breccia, Fontanarrosa), también –a través de su suplemento Óxido– a los jóvenes de entonces (los rosarinos Max Cachimba y El
Marinero Turco, y Pablo De Santis).
Fierro no debe haber sido tan buena revista de
historietas, porque muchos recordamos de sus páginas a algunos de los clásicos
contemporáneos de la literatura: el mismo De Santis, Juan Sasturain –que la
dirigió al principio–, Ángel Faretta, Elvio Gandolfo y Ricardo
Piglia, quien murió el viernes pasado en Buenos Aires, a los 75 años y
víctima de la misma enfermedad que mató a Roberto Fontanarrosa, esclerosis lateral
amiotrófica (ELA).
En septiembre de 1984, antes de subir a un tren que me
dejaría en Mar del Plata, compré el primer número de Fierro. Como era un lector aficionado y desparejo de Tit Bits y Skorpio, lo que más me sorprendió no fue su “estética”, sino su
carácter autorreflexivo: el tema era, ni más ni menos, la historieta argentina.
Pero no sólo eso: el tema era también “la Argentina”, la de entonces –la última
dictadura había culminado menos de un año atrás–, la que, zanjada al medio por
las ideologías que la habían forjado, se expresaba en esas páginas con una
violencia inusitada, “legible”, pero no siempre “mostrada”. Eso –que, como en
la canción de Leonard Cohen: “da la sensación de que no es exactamente real, o
es real, pero no está exactamente allí”– fue lo que percibí en el
prólogo a una versión en historieta de “El matadero”, de Esteban Echeverría
(dibujado por Enrique Breccia) que llevaba la firma de Ricardo Piglia. La
sección se llamaba “La Argentina en pedazos” y arrancaba: “La Argentina en
pedazos. Una historia de la violencia argentina a través de la ficción. ¿Qué
historia es esa? La reconstrucción de una trama donde se pueden descifrar o imaginar
los rastros que dejan en la literatura las relaciones de poder, las formas de
la violencia. Marcas en el cuerpo y en el lenguaje, antes que nada, que
permiten reconstruir la fi gura del país que alucinan los escritores.”
Piglia se transformó, en esas páginas en las que
desarrollaba de modo sistemático una breve historia argentina a través de sus
ficciones, en una suerte de guía y gurú de lo que ya no era sólo una
historieta, sino una lectura, es decir, una interpretación, el desarrollo de
una complicidad, con guiños y contraseñas, para espiar ese oscurecido mapa
político y literario de un país.
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martes, 27 de diciembre de 2016
espíritu guerrero
La violencia, la ecología y el feminismo como culturas de consumo
Mi esposa me lee un fragmento de Juegos inocentes, juegos terribles, de Graciela Scheines, publicado en 1998 –su último libro– por Eudeba (premio del Fondo Nacional de las Artes). En el capítulo 5, "Los pedagogos vienen marchando", luego de una cita del Ferdidurke de Witold Gombrowicz que dice "El cuerpo pedagógico, ese poder", leemos: «El tema de la violencia, como la ecología y el feminismo, entra en lo que llamo culturas de consumo. Son cuestiones de las ciencias duras o blandas que se vulgarizan a través de programas televisivos, revistas de entretenimiento, calcomanías con eslóganes para pegar en el cristal del automóvil, etcétera. Prenden con fuerza entre la clase media que aspira a estar informada y actualizada. Lo malo de estas culturas de consumo es que los problemas se simplifican al punto de quedar reducidos a unos pocos trazos gruesos. Empobrecidos, se convierten en dogmas que se imponen y se defienden como verdades reveladas. Sus defensores a ultranza saben bastante poco del tema, tienen una idea general acerca de lo que se trata y la concentran en cuatro o cinco frases hechas que esgrimen como la espada del cruzado o la ley del inquisidor. Las culturas de consumo suelen enmascarar actitudes fascistas. Su atractiva envoltura cobija a verdaderos nazis, a falsos redentores totalitarios y racistas: lobos bajo inocentes pieles de cordero.
«Insisto. Es bueno tomar conciencia de que hay que defender nuestro planeta, saber de qué se trata el equilibrio ecológico y conocer y combatir las formas de contaminación y agotamiento de las reservas naturales. Tan bueno como estar de parte de la paz mundial y en contra de la violencia y apoyar la lucha de las mujeres por sus derechos. Lo malo es la superficialidad con que se esgrimen estas importantes cuestiones y el desparpajo y la ligereza con que se persigue, se discrimina y se juzga en nombre de esos principios. La consecuencia es nefasta: se confunde lo verdadero con lo falso, lo que parece con lo que es, lo importante con lo superfluo. Más que culturas de consumo debiera llamárselas ignorancias de consumo.»
El mismo capítulo, en el que Scheines analiza los juegos de guerra, cierra con este hermoso párrafo:
«A las remanidas y falsas oposiciones "violencia-pacifismo" y "competencia-cooperación" prefiero ésta: "agresividad-espíritu guerrero". Censurar sistemáticamente la violencia y la competencia de los juegos y experiencias infantiles implica la represión del impulso natural y noble de la especie humana a luchar por los ideales, pelear por la justicia, defenderse de las agresiones, rebelarse contra situaciones despreciables e inhumanas. Eso implica ser ciudadano, participar de una sociedad. Eso es vivir. El noble espíritu guerrero le da a la vida una dimensión heroica, un sentido, una razón de ser.»
Mi esposa me lee un fragmento de Juegos inocentes, juegos terribles, de Graciela Scheines, publicado en 1998 –su último libro– por Eudeba (premio del Fondo Nacional de las Artes). En el capítulo 5, "Los pedagogos vienen marchando", luego de una cita del Ferdidurke de Witold Gombrowicz que dice "El cuerpo pedagógico, ese poder", leemos: «El tema de la violencia, como la ecología y el feminismo, entra en lo que llamo culturas de consumo. Son cuestiones de las ciencias duras o blandas que se vulgarizan a través de programas televisivos, revistas de entretenimiento, calcomanías con eslóganes para pegar en el cristal del automóvil, etcétera. Prenden con fuerza entre la clase media que aspira a estar informada y actualizada. Lo malo de estas culturas de consumo es que los problemas se simplifican al punto de quedar reducidos a unos pocos trazos gruesos. Empobrecidos, se convierten en dogmas que se imponen y se defienden como verdades reveladas. Sus defensores a ultranza saben bastante poco del tema, tienen una idea general acerca de lo que se trata y la concentran en cuatro o cinco frases hechas que esgrimen como la espada del cruzado o la ley del inquisidor. Las culturas de consumo suelen enmascarar actitudes fascistas. Su atractiva envoltura cobija a verdaderos nazis, a falsos redentores totalitarios y racistas: lobos bajo inocentes pieles de cordero.
«Insisto. Es bueno tomar conciencia de que hay que defender nuestro planeta, saber de qué se trata el equilibrio ecológico y conocer y combatir las formas de contaminación y agotamiento de las reservas naturales. Tan bueno como estar de parte de la paz mundial y en contra de la violencia y apoyar la lucha de las mujeres por sus derechos. Lo malo es la superficialidad con que se esgrimen estas importantes cuestiones y el desparpajo y la ligereza con que se persigue, se discrimina y se juzga en nombre de esos principios. La consecuencia es nefasta: se confunde lo verdadero con lo falso, lo que parece con lo que es, lo importante con lo superfluo. Más que culturas de consumo debiera llamárselas ignorancias de consumo.»
Imagen tomada de Espectivas.
El mismo capítulo, en el que Scheines analiza los juegos de guerra, cierra con este hermoso párrafo:
«A las remanidas y falsas oposiciones "violencia-pacifismo" y "competencia-cooperación" prefiero ésta: "agresividad-espíritu guerrero". Censurar sistemáticamente la violencia y la competencia de los juegos y experiencias infantiles implica la represión del impulso natural y noble de la especie humana a luchar por los ideales, pelear por la justicia, defenderse de las agresiones, rebelarse contra situaciones despreciables e inhumanas. Eso implica ser ciudadano, participar de una sociedad. Eso es vivir. El noble espíritu guerrero le da a la vida una dimensión heroica, un sentido, una razón de ser.»
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lunes, 26 de diciembre de 2016
boliviana
Escribe: «Es sábado a la mañana y estamos por bañarnos. Aunque no hay agua desde hace unos días en los baños, hay unas duchas portátiles justo afuera del domo que pueden usarse.
«Me baño. Me seco. Me cambio. Me siento un minuto en el piso y miro las duchas.
Me doy cuenta que en Bolivia todo puede pasar por un mismo plano: la discusión sobre la revolución, el discurso de mujeres y hombres que nos empoderan, la cena, los plátanos que nos da la senadora, el minuto de silencio por Fidel Castro, bañarse, las lágrimas de emoción, el grito de "viva la patria grande" .
En Rosario, aprendí de los integrantes de la comunidad QOM que lo sagrado puede suceder en el mismo lugar que lo cotidiano, que lo humano. La olla de la cocina para ellos: es sagrada, en cambio la cuchara, la mesa, el arroz... son simplemente una cosa mas de este mundo tan mundo; pero se mezclan, ahí, en la cocina.
Me doy cuenta que el gran Evo Morales podría haberme cruzado en toalla, con el "shampoo" en la mano.
Bolivia, me fascina una vez mas.»
Fotos tomadas de la red social.
Ese milagro cotidiano a mí me recuerda al de Graham Greene en The End of the Affair: el hombre que se detiene a rezar en la Iglesia con su bolsa de mandados; las verduras envueltas en un diario viejo. La pregunta es ¿cómo ser contemporáneo de esa revelación?
jueves, 22 de diciembre de 2016
el mercado laboral es irracional
El ensayo fue publicado en Aeon.co bajo el título "Fuck Work" y firmado por el historiador James Livingston (hay una traducción en Ctxt.es), autor del libro No More Work: Why Full Employment Is a Bad Idea (Basta de trabajo: por qué el pleno empleo es una mala idea). En un párrafo arguye:
«Cuando veo, por ejemplo, que hacés millones lavando el
dinero de los cárteles de la droga (HSBC), que vendés deudas incobrables de
dudoso origen a los gerentes de fondos de inversión (AIG, Bear Stearns, Morgan
Stanley, Citibank), que te aprovechás de los prestatarios de renta baja (Bank
of America), que comprás votos en el Congreso (todos los anteriores), también
llamado un día más en la rutina de Wall Street; mientras que yo tengo problemas
para llegar a fin de mes aun teniendo un trabajo a tiempo completo, me doy
cuenta de que mi participación en el mercado laboral es irracional. Sé que
forjar mi carácter a través del trabajo es una tontería porque la vida criminal
sale rentable, y lo que debería hacer es convertirme en un gánster como vos.»
martes, 20 de diciembre de 2016
un mal año
2016 fue un mal año, acaso con heridas tan graves que hará peores los años por venir. En Argentina sobre todo, ahora que el Neoliberalismo es el partido único. Pero vamos a lo nuestro. La NPR publicó un In Memoriam de los músicos que se fueron este año. Ya el 10 de enero trajo la muerte de David Bowie (1947-2016).
Sí, hace muy poco, Leonard Cohen (1934-2016).
Merle Haggard (1937-2016) murió el día de su cumpleaños, el 6 de abril.
También en abril murió Gato Barbieri (1932-2016).
Y Keith Emerson (1944-2016), que había llevado al rock sinfónico piezas de Alberto Ginastera, murió en marzo y hace unos días, el 7 de diciembre murió Greg Lake (1947-2016), su compañero en Emerson, Lake & Palmer.
La lista incluye a George Martin (1926-2016), a Leon Russell (1942-2016) y al genio brasileño Nana Vasconcelos (1944-2016), a quien escuchamos en discos desde Zappa a Pat Metheny.
Las imágenes fueron tomadas de la NPR.
Entre los que murieron está mucho de lo más preciado de la música contemporánea, desde Prince (1958-2016) a Pierre Boulez (1925-2016, a quien descubrí mejor a través de Frank Zappa), pero también Maurice White (1941-2016), uno de los genios de Earth, Wind & Fire.Sí, hace muy poco, Leonard Cohen (1934-2016).
Merle Haggard (1937-2016) murió el día de su cumpleaños, el 6 de abril.
También en abril murió Gato Barbieri (1932-2016).
Y Keith Emerson (1944-2016), que había llevado al rock sinfónico piezas de Alberto Ginastera, murió en marzo y hace unos días, el 7 de diciembre murió Greg Lake (1947-2016), su compañero en Emerson, Lake & Palmer.
La lista incluye a George Martin (1926-2016), a Leon Russell (1942-2016) y al genio brasileño Nana Vasconcelos (1944-2016), a quien escuchamos en discos desde Zappa a Pat Metheny.
viernes, 16 de diciembre de 2016
top 20
Bob Boilen y Robin Hilton, de All Songs Considered (NPR) publicaron el
top 20 de los más votados para mejores álbumes del año (se trata del año
yanqui, claro) entre sus oyentes.
Anotan: “Fue
un año monumental para la música. Muchos de los más grandes artistas dejaron
álbumes tan enromes como la importancia que tienen, en lo que se refiere a
logros tanto a nivel personal como global. Siete de diez de las elecciones de
nuestros oyentes en esta encuesta fueron para músicos bien establecidos o que
ya poseen un legado, de Radiohead y Beyoncé a Bon Iver, David Bowie y Leonard
Cohen. Pero si se escarba un poco en la lista encontramos algunos de los
mejores artistas recientes de 2016: Big Thief, Margaret Glaspy, Noname,
Pinegrove y Joseph.”
Y estos
son los 20 elegidos:
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zodíaco chino
El 2017
será el año del Gallo de Fuego en el
Horóscopo Chino. Gustavo
Emilio Ng (su nombre chino es 伍志韦, Ng Zhiwei)”, autor de las predicciones que publicó editorial
Atlántida para el año próximo, vaticina
para Rosario: “Las ciudades son influidas como las personas, las montañas, las
ballenas, los insectos y los planetas, como parte del todo al que pertenecen.
El poder político y económico tenderá a hacerse estricto, la sociedad estará
muy activa, lo vigilará más y tendrá menos tolerancia. Si se toma en cuenta que
fue declarada ciudad en 1852, año de la Rata, es posible que los conflictos se
agudicen en el choque de intereses contrapuestos”.
Gallo es
el animal totémico para los nacidos en los años 1909, 1921, 1933, 1945, 1957,
1969, 1981, 1993, 2005 y, claro, 2017.
Hace ya
muchos años, cuando mi costado más racional reclamaba respuestas sobre la
astrología china, Gustavo me contó la historia de la Rata, el primero de los
animales del Horóscopo. La leyenda, según su relato, era que Buda había llamado
a todos los animales al centro del bosque. El Búfalo, segundo de los animales
en la organización astrológica, caminaba hacia el encuentro cuando se encontró
a la Rata, que le pidió por favor que la llevara porque con su tamaño iba a
tardar demasiado en llegar. Noble, de acuerdo a su naturaleza, el Búfalo aceptó
y cargó a la Rata en su lomo. Ya muy cerca de la llegada y después de un largo
camino, la Rata saltó desde el lomo de su anfitrión y llegó primero a los pies
de Buda. El relato explica también las características de la Rata.
Contado
así el Horóscopo es también una hermenéutica, un sistema cerrado de
interpretaciones: su valor reside en una lectura que no necesariamente es la de
un creyente, sino la de un intérprete.
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jueves, 8 de diciembre de 2016
el humor del alma, el rumor del mundo
Encuentro con Juan Bautista Ritvo, anoche. Cuenta que prepara una selección de ensayos del chileno Martín Cerda que acaso publique Nube Negra. Mientras, deja estos textos en su perfil de la red social:
«Gracias a los buenos oficios de amigos chilenos, descubrí a Martin Cerda, un ensayista extraordinario. Por ahora, como adelanto, transcribo un frase clave, que lo define a él al tiempo que define la calidad propia del ensayo, no como género, sino como excepción a lo genérico.
«"Preguntar, buscar, interrogar es, de un modo u otro, reconocerse perdido".
«O esta otra, complementaria con la anterior: "El escritor es, como Gustavo Flaubert, un hombre siempre ocupado en ir llenando una sucesión de hojas, exteriorizando el 'humor' de su alma y, al mismo tiempo, interiorizando el 'rumor' del mundo."
«Podríamos decir, uno se pierde cuando el humor es contaminado por el rumor del mundo, puesto que el rumor, insistente, carece de centro.»
Y escribe Ritvo:
«Gracias a los buenos oficios de amigos chilenos, descubrí a Martin Cerda, un ensayista extraordinario. Por ahora, como adelanto, transcribo un frase clave, que lo define a él al tiempo que define la calidad propia del ensayo, no como género, sino como excepción a lo genérico.
«"Preguntar, buscar, interrogar es, de un modo u otro, reconocerse perdido".
«O esta otra, complementaria con la anterior: "El escritor es, como Gustavo Flaubert, un hombre siempre ocupado en ir llenando una sucesión de hojas, exteriorizando el 'humor' de su alma y, al mismo tiempo, interiorizando el 'rumor' del mundo."
«Podríamos decir, uno se pierde cuando el humor es contaminado por el rumor del mundo, puesto que el rumor, insistente, carece de centro.»
Imagen tomada de LetrasEnLínea.
Y escribe Ritvo:
MARTIN CERDA: EL ENSAYISTA QUE DESCONOCÍAMOS
Antes de ser operado y sufrir un derrame cerebral que lo entregó a la sombra final, el ensayista chileno Martin Cerda alcanzó a borronear algunas líneas dirigidas a su amigo Guillermo Sucre:
“Originales quemados,
libros perdidos, la vida amenazada
desde fuera y desde dentro. Sólo
quisiera un poco de tiempo para justificar
esa sombra que es, despues de todo,
la escritura, o sus ruinas”.
“Originales quemados,
libros perdidos, la vida amenazada
desde fuera y desde dentro. Sólo
quisiera un poco de tiempo para justificar
esa sombra que es, despues de todo,
la escritura, o sus ruinas”.
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miércoles, 7 de diciembre de 2016
pez fuera del agua
Había dejado de ver Bojack Horseman. Por ninguna razón en especial, simplemente me distraje con otras series, lecturas, etcétera. Hasta que un tuit de Raphael Bob-Waksberg, su creador, enseñó el correo electrónico que envió en agosto de 2015 a los directivos de Netflix explicándole los motivos por los que era necesario hacer un episodio silente de la serie, el cuarto de la tercera temporada, que se llama "Fish out of water" ("Pez fuera del agura") que incluso mereció un ensayo en Vulture.
Ni siquiera hay que haber visto toda la serie para ver el episodio que, según destacan todos, debe mucho a Lost in translation (Perdidos en Tokio), el film de Sofia Coppola. También se hace mención de célebres episodios mudos de otras series, por ejemplo, "Hush", de Buffy, la cazavampiros.
Bojack debe asistir a un festival de cine en una ciudad en el fondo del mar y, bajo una escafandra permanente, se ve impedido de hablar. Lo curioso es que la trama del episodio resume de algún modo el drama del personaje en toda la serie: Bojack no puede comunicarse, los obstáculos físicos que se le aparecen son una metáfora de sus obstáculos mentales pero, a la vez, es siempre el pasado el que acude a sacudir su necesidad de comunicarse. Y así.
In my experience, it is always worth taking the time to convince those people. pic.twitter.com/Iq3j0XKb9a— Raphael Bob-Waksberg (@RaphaelBW) 1 de diciembre de 2016
Ni siquiera hay que haber visto toda la serie para ver el episodio que, según destacan todos, debe mucho a Lost in translation (Perdidos en Tokio), el film de Sofia Coppola. También se hace mención de célebres episodios mudos de otras series, por ejemplo, "Hush", de Buffy, la cazavampiros.
Bojack debe asistir a un festival de cine en una ciudad en el fondo del mar y, bajo una escafandra permanente, se ve impedido de hablar. Lo curioso es que la trama del episodio resume de algún modo el drama del personaje en toda la serie: Bojack no puede comunicarse, los obstáculos físicos que se le aparecen son una metáfora de sus obstáculos mentales pero, a la vez, es siempre el pasado el que acude a sacudir su necesidad de comunicarse. Y así.
jueves, 1 de diciembre de 2016
el sexo débil
El
jueves 24 de octubre, en el Anexo de la UNR de Corrientes al 2000, Juan
Bautista Ritvo conversó con Isabel Steinberg sobre “La feminidad y el feminismo”.
Hubo grabación, pero Juan transcribió “la versión sintética” de su posición en
su perfil en una red social. Y anunció: “Los desarrollos amplios tendrán su
lugar en un libro que espero terminar antes de fin de año”.
En las
polémicas actuales sobre el feminismo, lo que está en discusión, pero de manera
solapada, es el fantasma del patriarcalismo, no su existencia efectiva.
Discutir con argumentos científicos el denominado “patriarcalismo” es algo
quizá necesario, pero solo preliminarmente; quedarse allí es tan inútil como
inútil es intentar convencer a un creyente de que dios no existe.
En la
carta 52, más precisamente a su fin y a propósito del ataque histérico, Freud
recordaba el vértigo, el espasmo, el llanto, dirigidos a un otro, pero no a
cualquiera, sino a aquel Otro prehistórico e inolvidable, imposible de emular.
Invirtiendo
el signo, demonizando lo que aparentemente se ama (y se lo ama con la
ambivalencia extrema y extravagante que el amplio espectro histérico admite),
las mujeres abandonan por un momento ese fondo de silencio también él extremo,
sileo, silencio de las profundidades de la caverna femenina que un gran
misógino, Hesíodo, supo describir y sintomatizar en el seno de una cultura
desaparecida, aunque sus mitos y poéticas fundamentales subsistan hasta hoy.
"Giaele e Sisara", ArtemisiaGentileschi (1620). Imagen tomada de Arte/Filosofía.
la muerte de fidel
En 2008,
durante el Festival Internacional de Poesía de Rosario
(del que entonces estaba a cargo), conocí a Alan Mills, poeta guatemalteco con
quien no sólo hablé de ese terrible campo de ensayos que es América Central, sino
sobre la Cuba en la que Fidel, en ese entonces, cedía su poder a su hermano
Raúl.
Por ese
entonces Alan tenía una maravillosa exégesis acerca de lo que significaban los
hermanos Castro. Cuando lo consulto sobre la muerte de Fidel, se excusa, me
escribe en un mensaje que es un tesoro: “Me costó un poco volver a pensar en
aquellas elucubraciones sobre los hermanos Castro”, y aventa el convite (algo
que yo debería tener registrado en algún lugar).
En cambio,
me escribe:
«La buena
noticia es que sí tengo algo que contarte sobre la muerte de Fidel Castro.
Resulta que el viernes pasado asistí a la inauguración de un festival de cine
alternativo en Berlín. La película que abría el evento se llamaba La
mort de Louis XIV, del catalán Albert Serra, una obra de factura
hiper-realista que, como su nombre advierte, va sobre los penosos últimos días
que desembocarán en la muerte del famoso “Rey Sol”.
espías sin dios
El texto completo, en colaboración con Osvaldo Aguirre, en Perfil
En su The desire of the Nations (El deseo de las naciones), Oliver O’Donovan recuerda la historia popular que llevó a san Agustín a negar retóricamente que hubiera diferencia entre un reino y un “sindicato criminal a gran escala”. En la leyenda un pirata le espetaba a Alejandro Magno: “Porque uso un bote pequeño me llaman ladrón; pero usted dispone de una flota y lo llaman emperador”. En la misma página O’Donovan, quien busca en su libro redescubrir las raíces de la teología política, usa la historia para señalar que hay una visión cristiana que puede atravesar las apariencias del poder político. Y cita la frase del Rey Lear según la cual debemos actuar “como si fuéramos espías de Dios”.
El espía es, en ese esquema que permanece hasta nuestros días,
alguien que posee una verdad, que no se engaña con apariencias. Sobre todo, las
apariencias y formalidades de la política.
En Enigmas y
complots, Luc
Boltanski toma como paradigma la novela y el film (varias veces versionado)
Los 39 escalones
para referirse al relato de espionaje –la idea es que el policial y la novela
de espías se desarrollan a la par que el Estado-nación se consolida y construye
su realidad. Como recordará quien haya visto la película de Hitchcock, la trama
se resuelve cuando el protagonista descubre que un secreto vital del Estado fue
resguardado en la prodigiosa memoria de un personaje de varieté llamado,
justamente, Mr. Memory, quien va a sacarlo del país. Cabe reparar que el más
actual de los agentes de la CIA de la ficción contemporánea, Jason Bourne, es
todo lo opuesto a Mr. Memory: sus recuerdos fueron de algún modo borrados y la
única verdad que posee es la de su entrenamiento letal. Ese es el gran salto en
tiempos del Neoliberalismo global: la cruda verdad sin memoria y sin
historia.
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